Caos ferroviario
Renfe pide disculpas por el incidente en Cunit tras dejar tirados a los usuarios de la R2
La operadora admite un fallo y anuncia una investigación para evitar nuevos incidentes
Imagen del tren de la R2 lleno de gente tras salir con retraso de Barcelona
Renfe ha pedido disculpas este jueves por el incidente ocurrido la noche del miércoles en la línea R2 de Rodalies, cuando un tren con destino a Sant Vicenç de Calders finalizó su recorrido de forma imprevista en Cunit, dejando a decenas de viajeros sin alternativas de transporte y provocando momentos de tensión en la estación.
En declaraciones realizadas este jueves a Catalunya Ràdio, el portavoz de Renfe en Catalunya, Antonio Carmona, reconoció que la decisión de dar por finalizado el trayecto en Cunit fue un error. “Se tomó una decisión para intentar mejorar la oferta global, pero reconocemos que es un error”, afirmó. Carmona admitió que el episodio afectó especialmente a los usuarios que debían llegar a Calafell y Sant Vicenç de Calders y reiteró sus disculpas. Además, aseguró que Renfe está investigando lo ocurrido para evitar que se repita una situación similar.
Los hechos se produjeron la noche del miércoles, cuando un tren que había salido de Barcelona con retraso y con una elevada ocupación llegó a Cunit y se informó a los pasajeros de que el servicio terminaba allí. A los viajeros se les pidió que descendieran del convoy y esperaran otro tren, lo que generó indignación y protestas.
Algunos usuarios increparon a los maquinistas y, durante unos minutos, impidieron que abandonaran el tren, reclamando que el convoy completara al menos las tres paradas restantes hasta Sant Vicenç de Calders. Finalmente, el tren no volvió a ponerse en marcha.
Ante la falta de alternativas, varios pasajeros optaron por desplazarse a pie hasta Segur de Calafell, mientras que otros llamaron a familiares o amigos para que acudieran a recogerlos. Muchos se encontraron sin opciones, ya que habían dejado el coche en Sant Vicenç de Calders y no había autobuses disponibles.
En la estación de Cunit se vivieron momentos de tensión, en un contexto de creciente malestar entre los usuarios de Rodalies, que señalan este episodio como un nuevo detonante tras semanas de incidencias, retrasos y falta de información.