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De 2 a 12 meses de espera para recibir un coche en Tarragona

España vivió el peor julio en matriculaciones en 10 años. Los concesionarios hablan de un problema de producción pero no de demanda y creen que la situación se regularizará pronto

| Actualizado a 14 agosto 2022 13:22
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Depende del fabricante, pero a día de hoy, quien decida comprar un coche debe saber que en el mejor de los casos le llegará al cabo de dos meses y, en el peor, la entrega se podría demorar hasta un año. Unos largos plazos derivados directamente de la crisis de los semiconductores, agravada por la guerra de Ucrania, entre otros, que lleva meses frenando la producción de vehículos. Y esto se acaba traduciendo en unas cifras de matriculaciones muy bajas. En la provincia se realizaron 952 en el mes de julio, con una caída del 6,1% respecto al mismo mes de 2021, que ya venía de un descenso más drástico respecto a julio de 2020, de un 33,9%. A nivel estatal, hay que retroceder hasta 2012 para encontrar un julio tan malo en relación al número de coches matriculados. Y son unos datos que llaman la atención teniendo en cuenta que se trata de un mes que siempre ha tenido un buen comportamiento en este sentido.

Sobre esto, los concesionarios de Tarragona lamentan los problemas en la fabricación de vehículos, pero destacan que la demanda para comprar coches existe, y son optimistas pensando que la situación se estabilizará a finales de año o a principios de 2023.

De los datos del informe mensual de matriculaciones –elaborado por la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (ANFAC), la patronal de concesionarios FACONAUTO y la Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor, Reparación y Recambios (GANVAM)– también se extrae que de los 952 turismos y todo terrenos matriculados en la provincia en julio, 457, casi la mitad, son de gasolina. Sin embargo, de gasolina se han matriculado un 10,74% menos que en julio de 2021. La reducción no es tan fuerte en el caso de los diesel, solo del 3,62%, aunque de este carburante solo se matricularon en Tarragona el 13% del total. Finalmente, el 38% restante de los coches matriculados eran propulsados por otro tipo de combustibles, la mayoría eléctricos e híbridos.

Félix García, director de comunicación y marketing de ANFAC, lamenta que el mercado sigue sin alcanzar cifras positivas: «La mala situación económica que ya estaba suponiendo un importante condicionante para la decisión de compra de los usuarios se ha agravado con la subida de la inflación y de los precios de la energía». Asimismo, sostiene que aunque la producción de vehículos esté mejorando levemente, la crisis de microchips sigue retrasando las entregas de vehículos ya comprados, y asegura que «todo ello provoca que los consumidores retrasen su adquisición u opten por un vehículo de ocasión, pues hasta julio se han vendido las mismas unidades de turismos de más de 15 años que de nuevos, algo que no supone ningún beneficio ni para la seguridad vial ni para el necesario proceso de descarbonización del anticuado parque de automóviles español».

En la misma línea se expresa Tania Puche, directora de comunicación de GANVAM, que añade por su parte que «nos tenemos que ir a 2012 para ver un mes de julio con un volumen de registros tan bajo, lo que nos devuelve a cifras de la crisis económica de entonces». Paralelamente, Raúl Morales, director de comunicación de FACONAUTO, remarca que además de las matriculaciones también han caído los pedidos: «La falta de stock y la incertidumbre que sienten los compradores, que además se tienen que enfrentar a un encarecimiento de los vehículos, el 6% de media en lo que va de año, aleja cada vez más la familia media española de la posibilidad de adquirir un coche nuevo».

En Tarragona, positivismo

Una caída de la demanda, de la que habla Morales, con la que no coinciden los concesionarios de Tarragona, que defienden que la gente sigue interesada en comprar vehículos nuevos. En este sentido, Santi Oliva, presidente del grupo Oliva Motors, señala que «las matriculaciones se producen en función de los coches que llegan, y es cierto que la producción se ha visto alterada por la crisis de los semiconductores, pero nuestra percepción es positiva, la gente compra coches con normalidad solo que en julio han llegado menos». De hecho, asegura que «los pedidos de este último mes han sido buenos, es decir, que a nivel de demanda no existe en absoluto la caída que muestran las matriculaciones». Asimismo, reconoce que la inflación puede haber afectado a la demanda, pero se inclina por pensar que «la gente acaba adaptando su presupuesto al tipo de vehículo que puede comprar».

Con todo, Oliva explica que «nos hemos tenido que adaptar a la situación actual, pero no hemos dejado a nadie sin coche». Así, cuenta que «si el cliente está abierto al cambio puede disponer de un turismo nuevo de forma inmediata, pero si busca unas características específicas tendrá que esperar alrededor de dos meses».

De plazos más amplios de entrega habla Fèlix Nicolàs, gerente de NIMA Automoció. Aunque señala que depende de la marca, pues algunas tienen más stock que otras, dice que los vehículos están tardando entre 4 y 6 meses en llegar. Todo esto, comenta, empezó con la crisis de los microchips, que se agravó en su momento con el colapso del Canal de Suez, y más tarde con la guerra en Ucrania: «En ese país se fabricaban cristales y cableados enteros de muchos coches». Con todo, pese a reconocer que la demanda si se ha visto afectada por la incertidumbre del comprador de no saber cuando le llegará el coche, cree que durante el último trimestre del año se regularizará la situación.

Por otro lado, Joaquim Pons, CEO del Grup Pons, con 20 marcas y 11 concesionarios repartidos por toda la provincia de Tarragona, coincide con Oliva en que no hay un problema de demanda, pero afirma que en algunas marcas los plazos de entrega pueden llegar a un año. «Se está vendiendo, pero tarde. Y depende de la marca, algunas han gestionado bien la situación y su coche te llega en 3 meses, y otras tardan 12 en entregarlo», señala Pons, que calcula que a principios de 2023 se estabilizará el suministro de vehículos.

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