Movilidad
Parlon defiende el cierre de la AP-7 en Gelida
La consellera d'Interior i Seguretat, justifica las restricciones por "motivos de seguridad" tras el riesgo sufrido por los operarios y anuncia nuevos radares para controlar la vía
La consellera de Interior, Núria Parlon, y el director de la policía catalana, Josep Lluís Trapero, comparecen ante la comisión de Interior del Parlament
La consellera d'Interior i Seguretat, Núria Parlon, ha justificado este jueves en el Parlament el cierre de la AP-7 en Gelida. En todo momento, ha dicho, se han tomado decisiones sobre la apertura o cierre atendiendo a un "criterio de seguridad" de acuerdo con lo expresado por el responsable de la vía, el Ministerio de Transportes, y el responsable director de la obra.
El Servei Català de Trànsit, ha defendido, se ha dedicado a garantizar la seguridad vial "en una situación muy compleja" que implica "inconvenientes" para los conductores que se desplazan habitualmente por la vía: "Por mucha precisión que se tenga, afectaciones ha habido".
Así, indicó que la anomalía por el corte en sentido sur se mantendrá hasta que se pueda reabrir completamente la vía, y que confía en que sea "bien rápido".
Interpelada por algunos grupos parlamentarios sobre las diferentes aperturas, carriles habilitados y cerrados de nuevo, la consellera defendió la gestión realizada y aseguró que la apertura del bus VAO y el carril izquierdo en sentido sur se mantuvo abierto "siempre que fue posible".
En este sentido, se refirió al carril de la AP-7 entre Martorell y Gelida que se había habilitado este pasado miércoles para autocares autorizados y que se anuló este jueves a las seis de la mañana después de que dos autocares no respetaron las limitaciones de circulación y llegaron hasta el punto donde se está realizando la obra.
"Desgraciadamente, el comportamiento inadecuado de algunos conductores ha provocado que haya que cerrar esta situación", ha dicho Parlon, quien ha señalado que pusieron en riesgo la seguridad de los trabajadores y las obras que se están realizando. Por eso, desde este jueves la vía vuelve a estar completamente cortada en sentido sur.
Según ha afirmado Parlon durante su comparecencia, las decisiones sobre la AP-7 se han hecho siempre atendiendo a criterios de seguridad y comunicando las vías alternativas. Se ha hecho, ha explicado, trabajando especialmente con los alcaldes de Gelida, Masquefa y Sant Vicenç de Hortons y desde un inicio se ha desplegado una estrategia de gestión para desviar el tráfico "de la mejor manera posible".
En esta línea, ha apuntado que se ha redirigido el tráfico a vías de mayor capacidad para intentar evitar la congestión en vías secundarias del Penedès y ha hecho valer la gratuidad del peaje de la C-32. También ha asegurado que si bien la AP-7 es la vía más robusta para el transporte de mercancías, la B-24 "es segura" y es la alternativa de movilidad existente. Además, defendió que se mantuvieron reuniones con colectivos afectados como el transporte de mercancías y algunos municipios. "Esperamos que en breve se pueda recuperar, se hayan hecho las obras de la AP-7 y recuperar el balanceo del tráfico".
Preguntada sobre por qué no se ha planteado levantar el peaje de la C-16, Parlon ha indicado que Trànsit lo desaprobó por la falta de capacidad de entrada en Barcelona que esto habría ocasionado sumándose a la congestión que ya ha tenido que gestionarse estos días.
Durante la réplica a los grupos parlamentarios, la consellera ha explicado que se han adquirido seis nuevos carros radar que se moverán por la AP-7 y ha añadido que los Mossos están trabajando en una labor de controles específicos en el transporte de mercancías para evitar la siniestralidad asociada a las salidas de vías por falta de descanso. Así, dijo, se está realizando un control "exhaustivo" para reducir la siniestralidad y mortalidad asociada, además de reducir, de rebote, las afectaciones de horas que supone la retirada de vehículos grandes y las colas que ello conlleva.