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Halloween

Salou: Casi todos están muertos en el Salouween Parade

Vampiros, payasos de los que no dan risa, catrinas a puñados y recién casados con la cara regular meten miedo en la víspera de Todos los Santos. La música y la gastronomía tomarán mañana, 1 de noviembre, el paseo Jaume I para alargar la fiesta

Personajes aterradores desfilaron por Salou este 31 de octubre.Alba Mariné

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Catrinas que miraban a los ojos de la gente y les atravesaban el alma, monjas con petacas escondidas bajo el hábito, payasos de los que no dan risa (y seguidos de un coche de payasos con pocos payasos dentro), una pareja de recién casados ante un futuro nada prometedor, esqueletos enormes y demonios de dos metros tendiendo una mano que nadie quería chocar. La Masia Tous de Salou abrió este 31 de octubre un portal a otra dimensión y no dejó de escupir, desde última hora de la tarde y hasta la noche, monstruos de todo tipo, a veces al ritmo de This is Halloween y otras al de Highway to Hell.

Cientos de salouenses salieron a las calles para recibir a los personajes aterradores y entrañables del Salouween Parade, el desfile espeluznante de la víspera de Todos los Santos y uno de los platos fuertes del Salouween. Hubo adultos aprovechando la ocasión para desempolvar el disfraz de vampiro, niños disfrutones echándose una sábana encima y también padres tratando de convencer a sus hijos de que aquellos zombis no eran para tanto: «Ven aquí, que te prometo que no están muertos, de verdad».

Y atravesando hasta llegar al paseo Jaume I, también hubo niñas con trenzas larguísimas, cargadas de purpurina y bailando en coreografías perfectas que deslumbraban. Y la Familia Addams con un simpático Tío Fétido saludando compulsivamente al público. Hubo carrozas majestuosas y carruajes antiguos –«igual que el de mi boda», decía uno– y hasta una morgue móvil echando humo. Y catrines enseñando sus cuchillos –«falta que llamen al afilador», decía el mismo– y otros con antorchas que lo iluminaban todo. Hubo zancudos, insectos y muñecas de cerámica muy quietas y muy pálidas con vestidos recargadísimos. Hasta los gegants se sumaron a la marcha tenebrosa de esta tradición que ya está calando hondo en Salou.

Pero el verdadero epicentro de las celebraciones del Salouween, este fin de semana, es el propio paseo Jaume I. La zona se convierte, desde mañana, sábado 1 de noviembre, y hasta la medianoche del domingo, en la Salouween Street, cargada de música, shows y gastronomía.

«Es un fin de semana repleto de actividades. La Salouween Street tiene más de 30 estands que representan a los establecimientos del municipio y que ya ha arrancado llena hasta los topes», explicó el alcalde, Pere Granados, desde el meollo del Salouween. «Salou está pletórico, vive momentos de euforia, hay muchísima afluencia y todo el mundo goza de lo que hay programado», apuntó, y señaló que «están llegando visitantes del territorio y de Europa» y que eso demuestra que «la desestacionalización efectivamente es posible».

Y es que la fiebre por el Halloween se ha convertido en el argumento de la Costa Daurada para alargar la temporada un poco más. La expansión de este fenómeno ha generado una tendencia que mantiene al sector turístico más activo que años atrás, con más establecimientos abiertos, y continúa creciendo.