Ocio
La piscina cubierta de Torredembarra abrirá, por fin, el 9 de febrero
A partir del 3 de febrero se realizarán pruebas para comprobar que el equipamiento funcione correctamente
El exterior de la piscina cubierta.
Por fin. Las obras para cubrir la piscina de Torredembarra ya han terminado, ocho años después de que se anunciase por primera vez un proyecto de remodelación del complejo. A partir del 3 de febrero y durante toda la semana, un grupo de usuarios voluntarios probarán las instalaciones para asegurar su correcto funcionamiento en condiciones reales. La apertura al público en general se producirá el 9 de febrero y el día 16 se retomarán los cursos. La inversión ha sido, finalmente, de 2,8 millones de euros, aunque la cifra está pendiente de la reclamación de penalidades a la constructora a raíz de las demoras que acumuló.
La carpa que cubría la piscina de verano, que ha ido a cargo de la misma empresa, se desmantelará hoy mismo.
«Es un día de mucha alegría. Ha sido complicado. En comparación con lo que teníamos hasta ahora, el cambio es radical», apuntó el alcalde, Vale Pino, que recorrió el recinto junto a los concejales Berta Castells y Raúl García.
La intervención ha incluido la cobertura de la piscina con la correspondiente climatización, la reforma del acceso principal (vestíbulo y recepción), la creación de un claustro exterior que conecta los dos volúmenes de la edificación, la instalación de placas fotovoltaicas y la implantación de un sistema de recogida de aguas pluviales.
El proyecto mantiene un único vaso, con una zona poco profunda para actividades dirigidas, y con una profundidad que oscila entre 1,20 y 2,20 metros, mejorando las pendientes existentes. El nuevo edificio se compone de dos volúmenes unidos por un gran claustro central descubierto e incorpora espacios más modernos de recepción, vestuarios, salas polivalentes, enfermería, almacenes y salas técnicas.
El vaso de la piscina queda cubierto por una estructura con cierres de madera en el interior y acero lacado al exterior. También se ha renovado el sistema de desinfección del agua, pasando de la cloración convencional a un modelo salino más respetuoso con la piel y los ojos, tras las peticiones recibidas por parte de personas usuarias.
El equipamiento cuenta con 3.607,02 metros cuadrados de superficie útil y 4.201,57 construidos, incluye 412,50 metros de lámina de agua, tiene un aforo del vaso de la piscina de 207 personas y una ocupación máxima permitida de 511 personas según la normativa de prevención de incendios. La bolsa de nadadores ronda los 400.
Los primeros planes para cubrir la piscina se habían anunciado ocho años atrás, pero la solución finalmente ejecutada ha sido distinta. Las obras se iniciaron el 19 de febrero de 2024. El proyecto, redactado y dirigido por el estudio NAM Arquitectura, se adjudicó a la empresa Gestión Ingeniería y Construcción de la Costa Dorada, con un presupuesto inicial de 2.400.288,54 euros y 41 semanas de trabajos. Por el camino, incidencias, ajustes en el diseño y ocho meses de demora. Ante los incumplimientos reiterados de los plazos, el Ayuntamiento anunció, el 8 de octubre, el inicio de acciones legales contra la constructora y la dirección de obra para defender los intereses municipales.