Libros

Libros

Literatura/Series

Agatha Christie, crímenes mientras friega platos

Se cumplen cincuenta años de la muerte de la Dama del Crimen, la más leída tras la Biblia y Shakespeare. Ahora revive con la miniserie de época 'Las siete esferas', en Netflix 

Las siete esferasNetflix/EFE

Creado:

Actualizado:

La vida de la Dama del Crimen fue tan fascinante como las novelas que escribió. Adelantada a su tiempo, vivió como una mujer del siglo XXI: viajó por exóticos países, surfeó en playas de Honolulu, tuvo dos maridos, conducía su propio coche e incluso protagonizó una misteriosa desaparición que nunca se resolvió.

Agatha Christie murió un 12 de enero de 1976, a los 85 años, hace ahora medio siglo, pero aún es la escritora que más libros ha vendido en el mundo, más de dos mil millones de ejemplares en más de cien idiomas, solo superada por la Biblia y Shakespeare. Sus novelas se reeditan constantemente, las series basadas en sus historias se reponen y se estrenan otras nuevas. Entre sus récords, Christie escribió la obra de teatro que más años lleva en cartelera en el West End de Londres –La ratonera–, estrenada en 1952 y que aún está vigente, por lo que, al 19 de marzo de 2025, contabilizaba 30.000 presentaciones.

Entre las series, la última en estrenarse, Las siete esferas, se estrenó el pasado 15 de enero de la mano de Netflix. Tres capítulos de época que se engullen en una sola tarde.

La novela, publicada en 1929 con el título de El misterio de las siete esferas, siempre se consideró una de sus obras menores, hasta que ahora Netflix la ha revivido con un reparto de lujo encabezado por Helena Bonham Carter y Martin Freeman. Completan el elenco McKenna-Bruce, Ed Bluemel o Corey Mylchreest, que ya han triunfado en series como The Bridgerton, My Lady Jane o Sex Education. Se trata de una adaptación escrita por Chris Chibnall (Doctor Who) y dirigida por Chris Sweeney (Back to Life).

Filmin al rescate de Poirot

Tres son los elementos de los que parte: la mansión Chimneys, una partida de naipes y un asesinato. Bundle Brent (Mia McKenna-Bruce) deberá desentrañar los secretos que relacionan el crimen con una conspiración vinculada a siete misteriosas esferas. Una de las curiosidades de la adaptación se oculta en su primerísima escena. Grabada en las ciudades inglesas de Bristol y Bath comienza en la plaza de toros de Ronda, cuya circunferencia encaja a la perfección en una trama obsesionada con los giros de guion y las formas esféricas.

Mientras, con motivo de la efeméride, Filmin tiene disponibles en su catálogo las 13 temporadas completas de Poirot, la mítica serie con David Suchet. El actor británico se metió en la piel del famoso investigador con una precisión y profundidad que le otorgaron el reconocimiento tanto de los fanáticos como de los críticos. Suchet prestó atención a cada detalle de su comportamiento, su actitud y sus gestos. Recreó de manera excelente la famosa «mirada penetrante» de Poirot, su obsesión por el orden y algunas de sus tantas peculiaridades, como su necesidad de colocar los objetos simétricamente.

Agatha Mary Clarissa Miller, que es como se llamaba, nació en la localidad de Torquay, Reino Unido, en el condado de Devon, en el seno de una familia acomodada y liberal. A pesar de todo, sus primeros pasos fueron difíciles –como para toda mujer escritora– y sus obras fueron rechazadas en seis ocasiones, hasta que en 1920 publicó en Estados Unidos El misterioso caso de Styles –en Reino Unido sería unos meses después, ya en 1921– en la que aparecen por primera vez Hércules Poirot, su fiel amigo y ayudante el capitán Hastings y el Inspector jefe Japp.

La escribió en 1916, durante su servicio como enfermera en la Gran Guerra. Fue en este contexto donde Christie adquirió conocimientos sobre farmacología, ya que en los hospitales se encargaba de la administración de medicamentos. Una experiencia en el ámbito sanitario que influyó en algunas de sus tramas, particularmente en el uso de venenos, detalles que sus lectores de la época adoraban y que desconcertaban a los expertos forenses, a partes iguales. Se dice que se despertaba en medio de la noche para consultar a expertos sobre la viabilidad de sus métodos letales, lo que demuestra su obsesión por la exactitud. Su favorito, sin lugar a dudas, fue el arsénico, recurrente en sus tramas.

Maníaco entre platos

La educación que recibió para ser una buena esposa y madre, nunca encajó con su personalidad. No es de extrañar entonces las palabras que espetó en un momento determinado: «Los mejores crímenes para mis novelas se me han ocurrido fregando platos. Fregar los platos convierte a cualquiera en un maníaco homicida de categoría». Por la cantidad de obra producida, debemos pensar que muchos fueron los platos que Agatha Christie fregó: de su pluma surgieron 74 novelas, 154 relatos cortos, 20 obras de teatro, 3 poemas y 2 autobiografías.

Quizás también fue en esa tesitura cuando decidió desaparecer sin dejar rastro y protagonizar un episodio digno de sus tramas. Ocurrió mientras estaba casada con Archibald «Archie» Christie. En la noche del 3 de diciembre de 1926, la escritora, que tenía 36 años, huyó de su hogar en Sunningdale, Berkshire, en Inglaterra. A la mañana siguiente apareció el coche abandonado, con la maleta y el abrigo de piel todavía dentro, pero sin rastro de ella.

En aquel momento, las teorías oscilaron entre el suicidio, el asesinato, la crisis nerviosa e incluso una artimaña publicitaria, teniendo en cuenta que no era ni por asomo tan conocida como llegó a serlo después. Estuvo desaparecida durante 11 días y nunca llegó a saberse dónde había estado. Lo cierto es que la autora lidiaba con varias crisis emocionales. Había perdido a su madre y su matrimonio con Archie Christie atravesaba una crisis debido a una infidelidad. Se divorciaron en 1928. Dos años más tarde, se casaba con el arqueólogo Max Mallowan, con el que pasó un tiempo en Oriente Medio mientras él participaba en excavaciones. Esta experiencia inspiró escenarios singulares inolvidables para algunas de sus novelas, como Asesinato en Mesopotamia, Cita con la muerte, Intriga en Bagdad y la mítica Muerte en el Nilo.

Todos los escritores de misterio aspiran a ser dignos sucesores de la Dama del Crimen, pero Agatha Christie mantiene su trono. La magia de sus tramas y la astucia de sus enigmas continúan siendo un referente, y su reinado se mantiene inquebrantable.