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La inestabilidad del Nàstic de Tarragona: dos directores deportivos, tres entrenadores y 19 fichajes

Ceses, relevos y una planificación sin continuidad han marcado el último año del club

Noé Calleja, ya exdirector deportivo del Nàstic, y Lluís Fàbregas, presidente ejecutivo.Marc Bosch

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El Nàstic de Tarragona vive una crisis sin precedentes en los últimos años. Nunca el abismo había estado tan cerca. El cese de Noé Calleja, director deportivo grana, en plena vorágine de trabajo con la reconfección de la plantilla, a diez días del cierre del mercado de invierno, solo confirma que el nerviosismo es total. Esta no ha sido la única decisión inesperada que se ha tomado en los últimos meses, generando un descontento entre una parte de la afición grana que ya ha expresado su malestar con la directiva desde la grada del Nou Estadi en varias ocasiones esta temporada.

El cese de Dani Vidal, a falta de dos jornadas para el final de la pasada temporada y con el equipo con el play-off casi en el bolsillo, abrió un clima de crispación que jamás se ha disipado. Es más, ha empeorado, porque las decisiones que se han tomado con posterioridad han sido valientes, no cabe duda, pero también impopulares.

El cese de Noé Calleja, más por los tiempos que por el respaldo deportivo, solo caldea aún más el ambiente antes de la visita del Ibiza al Nou Estadi Costa Daurada. El decorado para el partido del sábado es de tensión máxima, porque el nombre de Cristóbal Parralo está en entredicho. Se confía en que el cordobés reconduzca la situación y lidere la reacción grana, pero una derrota más lo colocaría en una situación muy delicada.

El conjunto grana encadena cuatro derrotas consecutivas y está a solo dos puntos del descenso a Segunda RFEF. El panorama es desolador para un proyecto que nació en verano con la llegada de Noé Calleja a la dirección deportiva en lugar de Javi Sanz. Fue un cambio de rumbo total que se reflejó en una plantilla que el año pasado volvió a quedarse a las puertas del ascenso y de la que solo sobrevivieron siete jugadores. Marchas como las de Joan Oriol, Pol Domingo, Pablo Fernández, Víctor Narro y Antoñín Cortés, entre otros, debilitaron el sentimiento de identidad y el nivel deportivo del equipo. No obstante, se confiaba en las nuevas llegadas para paliar los déficits que se ponían sobre la mesa.

Muchos fichajes en dos ventanas

Para ejecutar la operación renove, Calleja completó hasta 16 fichajes en verano, a los que se han unido tres más en lo que va de mercado de invierno. El objetivo era confeccionar una plantilla campeona para ir de cabeza a por el reto del ascenso directo, el que se marcó el club antes del inicio de la temporada. A ella la iba a comandar un Luis César que continuó en el banquillo grana pese a no conseguir el ascenso. Fue una decisión meditada en la que Calleja tuvo la última palabra, ya que existía una cláusula de salida de bajo coste en verano que se podría haber ejecutado en caso de querer apostar por otro técnico.

El inicio de la temporada no fue nada sencillo para un Nàstic que nunca encontró regularidad competitiva ni una identidad de juego clara, y que terminó provocando el cese del técnico gallego en la décima jornada del campeonato. Cristóbal Parralo llegaba en su lugar y se convertía en el tercer entrenador grana en menos de medio año.

La apuesta por el técnico cordobés cobró sentido en unas primeras semanas en las que el equipo recuperó el pulso competitivo y encadenó una racha de cinco partidos sin perder que permitió volver a mirar hacia arriba. Tras la brillante victoria ante el Cartagena parecía que el despegue era definitivo, pero lo sucedido después no entraba en los planes. Cuatro derrotas consecutivas han colocado al Nàstic a cinco puntos del play-off y a solo dos del descenso, encendiendo con fuerza todas las luces de alarma.

El cese de Calleja

La derrota frente al Atlético Sanluqueño fue la gota que colmó el vaso para un Consejo de Administración que entendió que era momento de volver a dar un golpe de timón, con otra decisión inesperada por los tiempos en los que se ha tomado. Con solo diez días de mercado de invierno por delante y con varias operaciones de salida y entrada en el asador, el club grana decidió cesar a Noé Calleja este pasado martes. En plena crisis deportiva y en pleno trabajo para mejorar la plantilla, Sergi Parés y Ramon Planes Fuster asumen el mando.

¿Las causas? El descontento con el nivel de la plantilla diseñada y la sensación de que la situación estaba sobrepasando al director deportivo han sido los principales motivos para cesarle. La marcha de Calleja no supone un varapalo emocional porque apenas ha habido tiempo para ello.

La situación del Parralo en el banquillo no es nada cómoda tras cuatro derrotas seguidas

El ya exdirector deportivo grana solo ha estado siete meses en el cargo y su labor para confeccionar una plantilla de altos vuelos no ha estado a la altura de las expectativas. Ahora el foco apunta al banquillo, porque una quinta derrota consecutiva colocaría a Cristóbal Parralo en una situación muy delicada, por no decir casi insostenible. Por eso el partido ante el Ibiza, aunque suene a tópico, es mucho más que tres puntos.

Hora de reaccionar

El proyecto del Nàstic de Tarragona navega en la incertidumbre, con dos directores deportivos, tres entrenadores y hasta 19 fichajes en las dos últimas ventanas de mercado. Demasiados movimientos bruscos e inesperados que confirman que la inestabilidad es evidente. Una parte de la afición ya ha dicho basta y el descenso a Segunda RFEF asoma en el horizonte. Son tiempos convulsos el Nàstic. Ojalá queden en anécdota.