La previa
El Calafell busca ante el Braga un paso firme hacia la final four de la WS Europe Cup
El Calafell quiere arroparse en elJoan Ortoll para encarrilar la serie
El Calafell celebra uno de sus goles en el Joan Ortoll.
El CP Calafell abre esta noche en el Joan Ortoll los cuartos de final de la WS Europe Cup con la ambición de convertir su pista en un factor decisivo antes de la exigente vuelta en tierras lusas. El equipo de Guillem Cabestany llega lanzado, instalado en la cuarta posición de la OK Liga y transmitiendo la sensación de que el proyecto, en su segundo año, ha alcanzado un punto de madurez competitivo notable.
El momento es ilusionante, pero el técnico calafellense pide pausa y rigor. «Cambio de chip, cambio de competición. Venimos de sensaciones muy buenas, pero ahora llega el partido ante el Braga y esas sensaciones nos pueden traicionar un poco», advierte Cabestany, consciente de que el estado de confianza no puede convertirse en un arma de doble filo. «El equipo ha entrenado bien esta semana, aunque no con la calidad de la pasada. Hay un punto de confianza que no se debe transformar en exceso de confianza».
Necesitaremos hacer un muy buen partido para obtener un buen resultado
El SC Braga, rival de esta noche, eleva el listón de la eliminatoria. «Es un muy buen equipo, muy cerca de los conjuntos superprofesionales que hay en Portugal. Está haciendo una gran temporada y tiene jugadores de mucha calidad», subraya el técnico, que asume que el Calafell deberá firmar un partido de alto nivel para salir con ventaja. «Necesitaremos hacer un muy buen partido para obtener un buen resultado».
En ese contexto, el papel del Joan Ortoll vuelve a ser capital. «Intentar repetir el ambiente que vivimos el domingo pasado sería importantísimo», insiste Cabestany, que confía en que la comunión con la grada vuelva a empujar a un equipo que sueña en grande.
Porque el horizonte es mayúsculo. «Es un partido importantísimo. Tenemos muchas ganas de poder acceder a la final four de la competición europea, que nos daría esa ilusión de tener la opción de conquistar un título», admite el entrenador, que no duda en elevar el tono del reto: «Es, sin duda, el partido más importante de la temporada hasta ahora».
Un crecimiento coherente
El crecimiento del Calafell no es casual. La continuidad del bloque, la identidad clara desde el banquillo y la competitividad mostrada semana tras semana han convertido al conjunto del Baix Penedès en un rival incómodo para cualquiera. El equipo ha aprendido a gestionar partidos grandes, a convivir con la presión y a moverse con naturalidad en escenarios de máxima exigencia, una madurez que ahora busca trasladar también al contexto europeo.
La eliminatoria, no obstante, se intuye larga y estratégica. Sacar ventaja en casa es casi una obligación ante un rival acostumbrado a competir en pabellones de alto nivel y con la vuelta marcada en rojo en Portugal.
El Calafell sabe que cada detalle cuenta: minimizar errores, sostener el ritmo y llegar vivo al segundo asalto. Europa no concede treguas, pero el Joan Ortoll vuelve a ser el punto de partida de un sueño que empieza a parecer posible.