Deportes

Ambiente

La crisis y el frío reducen la asistencia al Nou Estadi en la victoria del Nàstic ante el Ibiza

3.534 espectadores asistieron al partido frente al Ibiza en el Nou Estadi

Las mantas estuvieron presentes en la grada del Nou Estadi Costa Daurada.Marc bosch

Creado:

Actualizado:

En:

El Nou Estadi ofreció ante el Ibiza una imagen poco habitual en los últimos tiempos. Solo 3.534 espectadores acudieron a la cita, la peor entrada de la temporada, en una noche marcada por el horario tardío (21.00 horas), el frío intenso y una dinámica deportiva negativa que ha ido erosionando la ilusión de parte de la afición grana.

El tifo inicial que preparó 'Orgull Grana' antes del Ibiza.marc bosch

El contraste con la tendencia de años anteriores es evidente: el Nàstic cerró 2025 con la mayor asistencia media de los últimos 15 años, superando los 8.000 espectadores por partido, cifra que consolidaba un crecimiento sostenido iniciado en 2019, cuando la media era de 3.826 aficionados, y muy lejos del mínimo histórico del siglo XXI, con solo 2.618 espectadores en 2013. En poco más de una década, la asistencia al Nou Estadi casi se ha cuadruplicado, reflejando el vínculo cada vez más sólido entre club y afición.

Esa relación, sin embargo, se tensionó la noche del duelo contra el Ibiza. Antes del inicio del encuentro, se escucharon cánticos de «Directiva, dimisión», expresión de un malestar acumulado por la dinámica irregular del equipo y decisiones del club que no han convencido a parte de la grada.

El palco del Nou Estadi Costa Daurada.marc bosch

Minutos antes del inicio del partido, la peña de animación de Orgull Grana desplegó una pancarta que apelaba al sentimiento y a la identidad: «Del Nàstic som i serem», recordando que, pese a todo, el escudo sigue siendo el verdadero vínculo con los aficionados.

La victoria del Nàstic sirvió como bálsamo, calmando los ánimos y devolviendo calor a una grada que pasó una noche gélida, pero que terminó marchándose a casa con la satisfacción de un triunfo que, aunque no borró los problemas, sí ofreció un respiro necesario.

El Nou Estadi demostró que, incluso en sus momentos más fríos y con la menor asistencia, la pasión sigue presente, esperando que los resultados acompañen para recuperar por completo el pulso que lo ha convertido en un fortín durante los últimos años.