Isaac Roig, el portero que normaliza lo imposible

Hockey. Es arquero desde los 2 años y se emplea con una prótesis en el brazo izquierdo. Juega en el Vila-seca y su ejemplo de superación conmueve 

| Actualizado a 13 marzo 2020 09:55
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Cumple 15 años y su vida gira alrededor de una normalidad asombrosa. Milita en el infantil del Vila-seca y el hockey lo ha incluido en su adn desde pequeño. Lo vio en casa, cuando su padre Pere intentaba emular a los mejores jugadores encima de unos patines. Isaac Roig (Reus, 2005) ha necesitado de un esfuerzo extra para disfrutar de su pasión sin prejuicios ni complejos. Desde los dos años ejerce como portero, aunque con un matiz, sufre una anomalía de nacimiento en el brazo izquierdo y eso le ha obligado a emplearse con una prótesis. No le ha importado. Cada día de entrenamiento o cada fin de semana de partido exhibe ante el mundo su valor y su capacidad para superar obstáculos. No existen los límites para él.

Introvertido, Isaac comparece por el pabellón municipal de Vila-seca con la gigante bolsa que necesitan desplazar los guardametas para sobrellevar todo el material. Lo hace como uno más, jamás se ha sentido distinto al resto. Tampoco se lo han hecho sentir. Todos los entrenadores que le han disfrutado coinciden en su capacidad de integración. Pere, su padre, se las ha ingeniado para hallar soluciones formales a través de internet. Una prótesis estética reglamentaria le permite mover su costado zurdo con cierta normalidad. Con el brazo diestro dispone de una fuerza poco normal para su edad. Maneja el stick con una sutileza deslumbrante. «Cuando era más pequeño, en algún partido se le escapó la prótesis. Siempre he buscado que fuera del tamaño de su brazo para seguir la legalidad del reglamento», refleja Pere, también excoordinador de distintas canteras del hockey provincial.

Las buenas condiciones que el chico muestra bajo el arco no han pasado desapercibidas para sus técnicos. Koyi forma parte del staff especializado para porteros en Vila-seca, conoce desde prácticamente la cuna a Isaac. «Ha progresado mucho, pero sobre todo destaco su capacidad para asimilar conceptos. Muchas veces le pongo a prueba y su respuesta siempre resulta positiva», confirma. Hasta el punto que, en Vila-seca, no solamente cumple en los partidos de su categoría. También milita en el juvenil y se enfrenta a jugadores más mayores que él. «Es valiente, nunca le ha asustado la portería», recuerda su padre.

El Porto de Cabestany
El arquero no duda en admirar al técnico del Porto, Guillem Cabestany, al que conoce de los campus de verano. «Si tengo que elegir un equipo, ahora mismo soy del Porto, porque además mi portero preferido es Xavi Malián». El exguardameta del Liceo, ahora en las filas de los dragones, se ha convertido en uno de los grandes reclamos del momento. Incluso para Isaac. Éste consume hockey a diario, no sólo se conforma con la actividad que realiza. En casa se informa de todo lo relacionado con su deporte, sobre todo a través de las redes sociales. Ve partidos y estudia rivales, como si de un profesional se tratara.

Hasta el momento, ninguna normativa ha impedido al chico cumplir su sueño de defender una portería. Lo ha hecho casi antes de nacer, con una espontaneidad sorprendente. Los que le conocen destacan su simpatía en el vestuario. Los compañeros cumplen el papel de amigos. «Sinceramente, nunca he mirado si alguna regla puede impedirle jugar en el futuro. No lo vería lógico, porque cumple con la legalidad», reflexiona Pere. 

En Vila-seca el hockey sigue latiendo con fuerza. Con el mismo entusiasmo que cuando Isaac coloca sus protecciones y se dispone a ejercer bajo el arco. En ese lugar encuentra paz y siente la plenitud. Si alguien piensa que actúa en inferioridad se equivoca. Suple su deficiencia con una técnica depurada. No hay excusas para el joven Isaac.

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