Economía

Los productos de Mercosur entrarán por Tarragona

La demarcación de Tarragona concentra más de la mitad del valor de las importaciones que llegan a Catalunya desde Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay

El Port de Tarragona concentra más de la mitad del valor de las importaciones en Catalunya procedentes de Mercosur.Àngel Ullate

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Tras más de 25 años de negociaciones, el acuerdo de asociación comercial entre la Unión Europea y el Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay) empieza a andar. Ambiciona crear un espacio económico común de más de 700 millones de personas, al suprimir los derechos de importación de más del 91% de las mercancías exportadas desde la UE hacia esta zona de América del Sur.

Se trata de un acuerdo que permitirá también el acceso preferencial a algunas materias primas que la UE necesita para sus industrias estratégicas, y que los estados miembros del Mercosur (con un peso notable de Brasil) pueden proporcionar. En este contexto de refuerzo de la autonomía estratégica, Tarragona tiene un papel destacado en el acceso a esas materias primas, con más de la mitad del valor de las importaciones catalanas que proceden del Mercosur.

En 2024 (último ejercicio completo en las estadísticas del ICEX), las comarcas del sur de Catalunya importaron mercancías desde el Mercosur por valor de 1.232 millones de euros, lo que representa un 55,4% de los bienes importados por el conjunto de Catalunya (2.223 millones de euros) desde estos mercados y una décima parte (10,4%) del total de España, que sumó importaciones del Mercosur por valor de 11.872 millones de euros.

Los tráficos del Port de Tarragona acompañan estas cifras, con un papel destacado de cuatro mercancías: productos agroalimentarios a granel, crudo de petróleo, mineral de hierro y pasta de papel. Con 3.411.541 toneladas de mercancías, Mercosur supuso una décima parte (11,7%) del tráfico del Port de Tarragona en 2025, pero una cuarta parte (25,4%) de los tráficos agroalimentarios a granel o un 68,4% de la pasta de papel.

El acuerdo permite acceder a materias primas clave para la industria de la UE

El crudo de petróleo (con un 10,7% de las importaciones), materia prima imprescindible para los crackers del Polígono Norte del polo petroquímico de Tarragona, se añade al mineral de hierro, donde el Port de Tarragona ejerce de hub logístico de redistribución de materia prima para la industria siderúrgica de la Unión Europea.

Tarragona es puerta de entrada para suministrar materias primas a las industrias estratégicas de la Unión Europea. Apenas tiene peso, sin embargo, como plataforma de exportación hacia esos mercados de América del Sur.

Tarragona exportó en 2024 mercancías a Mercosur por valor de 155 millones de euros, frente a los 1.232 millones de euros de las importaciones. En el caso de los tráficos del Port de Tarragona, desde sus muelles salieron en 2025 apenas 25.206 toneladas de mercancía con ese destino, lo que representa un minúsculo 0,42% sobre el volumen total de exportaciones.

Esa balanza comercial (la diferencia entre el valor de las importaciones y las exportaciones), claramente desfavorable hoy en Tarragona, podría tener una oportunidad de revertirse con la futura puesta en marcha de una nueva terminal de contenedores en el Port de Tarragona, que coincidirá con la caída arancelaria.

El sector químico es el primer exportador hacia Mercosur en Catalunya

El nuevo acuerdo de asociación con Mercosur permitirá que los estados miembros de la Unión Europea sean los primeros del mundo que entren en ese mercado en condiciones de aranceles reducidos y procedimientos aduaneros más sencillos. La Comisión Europea calcula que, solo en derechos arancelarios, se ahorrarán unos 4.000 millones de euros al año.

Hay unas 60.000 empresas europeas que ya exportan al Mercosur, entre las que se encuentran unas 1.500 empresas catalanas, según un informe publicado por ACCIÓ en diciembre de 2024, que destaca que el sector químico es el principal exportador hacia Mercosur, seguido de la maquinaria, los productos farmacéuticos, los componentes de automoción, el material eléctrico y el aceite de oliva.

Oportunidad para las pymes

El cambio que se avecina es notable, con impacto sobre sectores exportadores europeos que hoy cuentan con aranceles elevados en sus mercancías. Automóviles (con aranceles del 35% para los exportadores europeos), repuestos para automóviles (14-18%), maquinaria (14-20%), productos químicos (hasta el 18%), prendas de vestir (35%) y productos farmacéuticos (hasta el 14%) son algunos de los productos que se beneficiarán de estas reducciones arancelarias.

Se les suman, entre otros, el calzado de cuero (35%), productos lácteos (28%), chocolate y confitería (20%), bebidas espirituosas (35%), vinos (27%) o espumosos (20-35%), que también verán reducidos notablemente sus aranceles.

Carles Mas, director del área de Economia i Empresa de la patronal Pimec, valora el acuerdo con una primera reflexión en clave geoestratégica. «Europa -explica- está entre los EEUU y China, y la única forma de tener más oportunidades pasa por el Mercosur, por América del Sur. Como movimiento geoestratégico, tiene todo el sentido del mundo, porque crea un área económica de casi 750 millones de personas, con el 25% del PIB mundial».

«Este acuerdo pone a Europa un paso por delante para colocar ahí productos»
Carles Mas
(Pimec)

El acuerdo allana un camino por recorrer. «Hay unas 1.500 empresas catalanas que exportan regularmente a la zona del Mercosur -prosigue Carles Mas-, pero hoy no deja de ser un mercado muy pequeño, porque esos 1.400 o 1.500 millones de euros en el valor de las exportaciones hacia el Mercosur apenas son un 1,5% del total de Catalunya. Pero cuando te quitan los aranceles, te hacen más competitivo, y esas empresas serán las primeras beneficiadas, haciendo que se sumen más exportadores, en más sectores».

«Al ser un mercado en el que ya hay un núcleo de empresas que trabajan en él, con unas 700 filiales de empresas catalanas, es más fácil que otras se atrevan a dar el paso. Mercosur hace que el puzzle de las oportunidades se vaya completando, especialmente para exportar bienes de consumo».

«El consumo de producto es más fácil en Latinoamérica que en Asia, es un mercado más consumidor que fabricante. Este acuerdo pone a Europa un paso por delante para colocar ahí productos, y nos posiciona en mejores condiciones para beneficiarnos de materias primas», añade Carles Mas.

«Es, más que una gran oportunidad, una gran necesidad»
María Eugenia Anta
(Feique)

Aunque no todo son oportunidades para los productos de consumo. Proveedores empresariales como la industria química tienen también un importante recorrido. Lo explica María Eugenia Anta, directora de Internacionalización y Comercio de la patronal química española Feique. «Somos uno de los sectores más beneficiados del acuerdo, porque ya tenemos mercados establecidos y lo que supone ahora es quitar una media del 14% de arancel a esos productos que ya vendemos».

La competitividad es clave

«Vamos a ganar competitividad respecto a otros productores del mundo, y nos vamos a poner los primeros en términos de competitividad». Pero alerta: «Lo que entra hoy en vigor es un acuerdo temporal, que tiene que ser ratificado aún por todos los estados miembros». Dicho esto, «recibimos con alegría el acuerdo, pero no significa que no estemos preocupados por el control de las importaciones que se aplica».

«Mercosur -añade María Eugenia Anta- es una gota más en el esfuerzo que estamos haciendo, porque por cada punto que perdemos en la demanda interna de la UE tenemos que aumentar un 5% las exportaciones al resto del mundo. Es, más que una gran oportunidad, una gran necesidad».

«Solo será una oportunidad para las empresas que sean competitivas»
Roberto Barros
(Cambra de Tarragona)

Desde la Cambra de Comerç de Tarragona, Roberto Barros, director del área de Internacional, coincide en describirlo como una oportunidad: «Siempre soy positivo respecto a todo lo que sea desarme arancelario, y abre una oportunidad, pero solo lo será para las empresas que sean competitivas».

«Vamos con el sello de Europa, que es el único sello de calidad que hay en el mundo. Con salvaguardas para no perjudicar a determinados sectores en Europa, tiene todo el sentido; porque estamos mucho más preparados para exportar que una empresa brasileña o argentina, y son oportunidades que hace un año no teníamos», concluye Barros.