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Pimec estima un crecimiento de la economía catalana del 2,3% para 2026

Esta patronal alerta que la incertidumbre geopolítica y la fragmentación de la economía global marcarán un contexto de crecimiento moderado de la economía

Antoni Cañete, presidente de Pimec.Diari de Tarragona

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Pimec, la patronal de las pequeñas y medianas empresas (pymes) de Calunya, estima un aumento del Producto Interior Bruto (PIB) catalán del 2,3% para 2026. Pimec ha presentado este miércoles el informe 'Perspectives Econòmiques 2026', elaborado por l'Observatori de la Pime de Catalunya. Esta patronal alerta que la incertidumbre geopolítica y la fragmentación de la economía global marcarán un contexto de crecimiento moderado de la economía.

El informe lo ha presentado el presidente de Pimec, Antoni Cañete, y el presidente de l'Observatori de la Pime, Oriol Amat, que han explicado que este crecimiento se sostiene gracias a la demanda interna y al buen tono del mercado laboral. No obstante, el informe alerta que esta fortaleza no es homogénea y que una parte del tejido productivo, especialmente las pymes de más pequeña dimensión y los sectores con menos capacidad de repercutir los costes, continúan teniendo dificultades para convertir el crecimiento macroeconómico en mejoras tangibles de su actividad.

De hecho, el 45,6% de las empresas prevé un aumento de pedidos y ventas, mientras que un 37,1% espera estabilidad y un 17,2% anticipa una caída. La mejora se concentra sobre todo en las empresas medias, mientras que las microempresas muestran expectativas más frágiles, más expuestas a la debilidad de la demanda, a la tensión de tesorería y a la presión competitiva.

La inversión y la ocupación avanzan de manera contenida y desigual. Un 34% de las pymes prevé incrementar la inversión en activos fijos, con un liderazgo claro de las empresas medias y una predisposición muy menor entre las microempresas y las empresas sin personas trabajadoras, hecho que puede frenar la modernización del conjunto del tejido productivo. En cuanto a la ocupación, el 33,2% de las empresas prevé aumentar plantilla, con un dinamismo en la contratación también muy superior entre las empresas de más dimensión.

La financiación y los costes continúan presionando los márgenes empresariales. A pesar de que el 66,6% de las pymes espera estabilidad en las condiciones de financiación, un 20,8% prevé un empeoramiento y solo un 12,6% anticipa mejoras, cosa que evidencia que una parte significativa de las empresas no percibe una mejora real en el acceso al crédito. Paralelamente, el aumento de los costes de los proveedores y el traslado solo parcial a los precios finales mantienen la presión sobre los márgenes, especialmente en sectores con una competencia elevada.

La digitalización y la inteligencia artificial continúan avanzando, pero con riesgo de ampliar la brecha entre empresas. El 62,6% de las pymes prevé ampliar la digitalización o invertir en innovación durante el 2026, y casi la mitad ya utiliza o está probando soluciones de inteligencia artificial. Aun así, la adopción es desigual y pose de manifiesto la necesidad de intensificar la capacitación y el acompañamiento de las empresas más pequeñas para evitar que la brecha tecnológica se traduzca en una brecha de productividad.

Más políticas en favor de las pymes

Ante este escenario, Antoni Cañete ha subrayado que “el 2026 estará fuertemente condicionado por la incertidumbre geopolítica, que afecta de manera directa la confianza empresarial y la capacidad de planificación de las pymes”. En este sentido, ha reclamado que “son necesarias políticas económicas valientes y específicas para que las pymes puedan crecer, ganar productividad y competir en igualdad de condiciones, eliminando trabas reguladoras, facilitando el acceso a la financiación e incentivando el crecimiento empresarial”. Cañete ha añadido que “sin pymes más grandes y más competitivas será muy difícil garantizar un crecimiento económico sólido y sostenible”.

Por su parte, Oriol Amat ha destacado que “nos encontramos en una nueva normalidad económica marcada por riesgos geopolíticos persistentes, tipos de interés más altos durante más tiempo y una transformación profunda de la economía global”. Amat ha añadido que “ante este escenario, la innovación, la digitalización y la mejora de la productividad son claves para que las pymes puedan adaptarse y ganar resiliencia”.

Por otro lado, el informe señala que la economía mundial avanzará alrededor del 3% el 2026, pero lo hará en un escenario de riesgos elevados, marcado por las tensiones comerciales entre grandes bloques económicos, los conflictos armados abiertos y latentes, y el uso creciente del comercio y de la tecnología como instrumentos de confrontación geopolítica. Este entorno incrementa la volatilidad, dificulta las inversiones y presiona las cadenas de suministro, con un impacto directo sobre la actividad empresarial.