Los sindicatos temen una privatización de la residencia para mayores ICASS de Reus

También denuncian que el traslado de residentes a otros centros, por la rehabilitación del edificio, repercutiría sobre la lista de espera

La incertidumbre alrededor de la residencia para mayores ICASS de Reus (la única pública 100% de la comarca) sigue entre residentes, familiares y trabajadores. Más ahora que Catalunya se ha quedado sin presupuestos para este 2024, donde se preveía la redacción del proyecto de reforma de la residencia, que tendría problemas estructurales, de legionelosis y riesgo de incendio, según la Generalitat.

De momento, el gobierno catalán mantiene la intención de trasladar temporalmente los usuarios de la residencia para mayores ICASS a otros centros mientras se realicen las obras de rehabilitación del edificio, ubicado en el Passeig Mata. Este escenario preocupa especialmente a los sindicatos por dos razones: consecuencias sobre las largas listas de espera para acceder en una plaza pública; y que se trate de «una privatización en cubierta» y que la residencia acabe cerrando, denuncia Flori Arroyo, delegada de UGT y miembro del comité de empresa de la residencia.

Muchos familiares y trabajadores se muestran firmes en su oposición de abandonar el edificio. Reclaman que los trabajos se hagan con los residentes dentro, e incluso se disponen a encerrarse si fuera necesario, como explicaban justamente la semana pasada al Diari representantes de las familias. Defienden que «ese es su hogar», subraya Arroyo, que recuerda el «sufrimiento y agonía» de muchos residentes y familiares, que no quieren irse y, de hecho, así ya lo habrían expresado al Departament de Drets Socials, que ya ha empezado a contactar con las familias para conocer sus preferencias a la hora de hacer el traslado (aún sin fecha).

A pesar de que Generalitat haya prometido que «la residencia no se cierra», con el compromiso de que los mayores vuelvan cuando finalicen los trabajos, «vemos una privatización en cubierta», reitera la representante sindical. Ve peligro de «perder plazas públicas de residencia» y, además, perjudicar en la lista de espera. «Si sumamos que plazas de la residencia Mercè de Tarragona y de Horts de Miró de Reus se llenarán con usuarios que ya están dentro, la lista se retrasará y será todavía más larga», alerta el secretario general de USITAC, Josep Tutusaus.

Según las últimas cifras de las que dispone el Diari referentes al Baix Camp –de verano de 2023–, en ese momento había más de 300 personas en lista de espera en la comarca: 176 para acceder a una residencia sin estar ingresadas en ninguna ni haber renunciado nunca a una plaza. Por otra parte, había 140 usuarios instalados en una residencia pero que no es su primera opción y tenían solicitado el traslado, por lo que se mantenían en lista de espera.

En el caso concreto de la residencia Horts de Miró de Reus, actualmente todavía está a medio gas, con 29 plazas activas del total de 58, doce años después de que el edificio quedara construido. Estas 29 camas restantes tienen que abrir en breve, dado que en el pleno del Ayuntamiento de Reus del pasado mes de octubre fue aprobado el convenio con Generalitat que permite ponerlas en marcha.

«Me congratulo que, por fin, la residencia Horts de Miró llegue al 100% de la ocupación», celebra el exsindicalista Alfred Maza, que denunció durante años que el edificio estuviera construido y las habitaciones equipadas y que, no obstante, siguiera inoperativo. Tuvieron que pasar siete años para que, finalmente, a finales de 2019 abriera la residencia, pero con solo 29 plazas. Ahora, tienen que abrir el resto, «pero desnudamos un santo para vestir a otro», lamenta Maza, que añade: «Indigna que pase esto con toda la gente que hay en lista de espera», dice mientras recuerda la rapidez con la que se construyó la residencia privada que ocupa actualmente el antiguo Cine Palace.

«Abandonada»

Sobre la ICASS, «hace años que se abandonó, con cada vez más plantas cerradas», denuncia el secretario general de USITAC, Josep Tutusaus. De hecho, Flori Arroyo detalla que de 120 plazas de capacidad que tiene la residencia, solo están ocupadas la mitad, con 64 usuarios. La delegada de UGT y miembro del comité de empresa explica que ya en mayo del año pasado se dejaron de admitir nuevos residentes en la ICASS, «pero no nos explicaron nada hasta otoño», expresa indignada.

Si abandonan la residencia, no confía en que el edificio reabra de nuevo «porque su intención desde el primer día ha sido dejar morir esta residencia», exclama. Además, recuerda que la Roger de Llúria «tenía que ser para nosotros, nos teníamos que trasladar, pero cuando estuvo lista, Generalitat la pasó a gestión privada». «El problema es que no se invierte ni un duro en la gente mayor», opina Josep Tutusaus.

«De un cierre a una rehabilitación»

En el pleno del Ayuntamiento de Reus de este pasado viernes, la concejala de Serveis a les Persones i Drets Socials, Anabel Martínez, defendió que «estamos haciendo todo lo posible» y que «hemos conseguido pasar de un cierre a una rehabilitación integral y, por tanto, mantener las plazas públicas». Lamentó que los residentes tengan que trasladarse. Pero «hemos insistido en que trabajadores y usuarios no tengan que irse ni de Reus ni de la residencia, por activa y por pasiva. Pero Generalitat y los servicios técnicos siguen defendiendo que no es viable», añadió.