Vandellòs y Ascó almacenarán durante 50 años más sus residuos radioactivos más peligrosos

El Gobierno ha aprobado definitivamente esta semana que cada central conserve sus propios restos hasta 2073, cuando se unificarán en un almacén profundo. Los ayuntamientos piden que no se tarde tanto

30 diciembre 2023 19:20 | Actualizado a 31 diciembre 2023 18:00
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Las centrales nucleares de Ascó y Vandellòs albergarán sus residuos radioactivos más peligrosos casi medio siglo, al menos hasta 2073, cuando se ponga en marcha el llamado Almacén Geológico Profundo, que será el emplazamiento definitivo, en algún lugar de España.

Esta semana el Consejo de Ministros ha aprobado el séptimo Plan General de Residuos Radioactivos. Se trata de la hoja de ruta del cierre y el desmantelamiento de las instalaciones nucleares, incluidas las tres en la provincia, Vandellòs II, Ascó I y Ascó II.

«Que los plazos se acorten»

Lo más significativo es que se da carpetazo al Almacén Temporal Centralizado (ATC), una única instalación en España para los residuos de alta actividad. La apuesta es por los Almacenes Temporales Descentralizados (ATD), que se ubicarán en las siete plantas del país, entre ellas las de Vandellòs y Ascó. El centro de almacenamiento de El Cabril, en Córdoba, seguirá recibiendo los residuos de media, baja y muy baja actividad.

El Gobierno ha aprobado esta semana el plan definitivo de la gestión de residuos radioactivos

En líneas generales, el planteamiento convence a los dos municipios tarraconenses implicados, aunque piden velocidad y agilidad para, una vez cerradas las instalaciones, los residuos estén en el territorio el menos tiempo posible. Y, a poder ser, menos de esos 50 años previstos. «Queremos que los plazos se acorten. Si el Almacén Geológico Profundo puede estar antes, en 2050 o en 2040, mejor. Como menos tiempo estén aquí los residuos, mejor», indica Assumpció Castellví, alcaldesa de Vandellòs i L’Hospitalet de l’Infant (Baix Camp). «Defendemos el modelo, pero pedimos celeridad y que el emplazamiento definitivo esté lo antes posible», añade Miquel Àngel Ribes, alcalde de Ascó (Ribera d’Ebre).

Vandellòs I, a partir de 2030

En un principio, el almacén es un proyecto a largo plazo. La elección de su ubicación está marcada entre los años 2029 y 2039 y se construiría durante la década de los 60. El nuevo documento establece el «cese de la operación de las centrales nucleares entre 2027 y 2035» y aplaza la parada que sostenía el anterior plan, entre 2021 y 2028. También confirma la valoración especial para una de las plantas tarraconenses, a la hora de establecer el «inicio del desmantelamiento de las centrales a los tres años de su cese de operación definitivo, excepto Vandellòs I (parada desde 1989 por un accidente grave), cuya última fase se ejecutará a partir de 2030».

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Queda, pues, rubricado el cronograma de cada uno de los reactores en la provincia. Ascó I operará hasta octubre de 2030. Su desmantelamiento comenzará en 2034 y se prolongará una década, hasta 2044. A partir de ahí, diez años más de vigilancia hasta la declaración de clausura, en 2054.

Décadas de vigilancia

Por su parte, Ascó II dejará de funcionar en septiembre de 2032, comenzará a desmantelarse en 2036 y se clausurará en 2056. Vandellòs II será la que cerrará más tarde. Lo hará en febrero de 2035 y, tres años después, a partir de 2039, se desmantelará. Serán otros diez años más de trabajos y un decenio más, hasta 2059, de vigilancia, previo a la clausura final.

Durante todos esos años será cada central la que custodiará sus propios residuos a través de los ATD que, según el plan del Gobierno, «proporcionan un marco temporal adecuado para desarrollar la solución final de almacenamiento, concediendo el tiempo suficiente para diseñar, licenciar, construir y poner en explotación el futuro almacén geológico profundo».

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Asimismo, el documento define esta alternativa como «la opción más sostenible y segura como punto final de la gestión de los residuos de alta actividad y del combustible gastado».

Piscinas saturadas

Pero estos ATD no van a ser suficiente. La capacidad para guardar el combustible gastado no basta para culminar la vida útil de ninguna de las tres centrales. Por ello, antes de edificar los ATD, está previsto que se amplíen los Almacenes Temporales Individualizados (ATI) de Ascó, que empezaron a funcionar hace diez años.

«La piscina de Ascó I alcanzará la saturación en abril de 2026, y la piscina de Ascó II alcanzará la saturación en octubre, por lo que resulta prioritario construir una instalación de almacenamiento de combustible gastado que permita vaciar estas piscinas de combustible, evitando su saturación», expone la tramitación en el BOE.

El coste futuro de la gestión de todos los residuos nucleares en España alcanzará los 20.220 millones de euros, según el plan del Gobierno

Además, se construirá uno en Vandellòs, con inicio de operación en 2026. Es la única central de España que aún no dispone de estos depósitos para residuos radioactivos. En resumen, el ATD de cada nuclear estará formado por uno o varios ATI, más una nueva instalación o medidas adicionales, que permitan realizar las operaciones de mantenimiento en los que se almacene el combustible cuando las plantas ya no funcionen.

Por otra parte, el plan que ha presentado el Gobierno también hace referencia a los residuos de la central de Vandellòs I, clausurada en 1989 y desmantelada de forma parcial desde 2003. Actualmente, los restos radioactivos que se extrajeron de la planta se encuentran almacenados en instalaciones de Francia. El coste supera los 100 millones de euros anuales. El planteamiento actual es que se construya un nuevo almacén en Vandellòs I para que vuelvan estos residuos en 2027.

El Gobierno defiende que el almacén geológico previsto para 2073 es la opción elegida por los países más avanzados en la materia, como Finlandia, Suecia, Suiza y Francia. El Consejo de Ministros también ha acordado esta semana dejar sin efecto la designación de Villar de Cañas (Cuenca) para albergar un Almacén Temporal Centralizado, dado que se ha decidido que la gestión de los residuos esté repartida durante las siguientes décadas en cada una de las instalaciones.

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