Crisis habitacional
Viviendo asequible: Reus prevé construir 130 pisos con el apoyo de la Generalitat
Territori selecciona dos solares para ampliar la oferta de vivienda asequible en Reus: en el carrer Vilafortuny (zona Clarisses) y en el carrer Ball de Diables (Mas Vilanova)
El solar ubicado en el carrer Ball de Diables, número 1.
La Generalitat de Catalunya, a través del Departament de Territori, Habitatge i Transició Ecològica, ha seleccionado dos solares para la construcción de vivienda protegida, en el marco de la primera convocatoria del president Salvador Illa para desarrollar 50.000 viviendas hasta el año 2030. Se trata de los ubicados en la calle Ball de Diables —en el barrio Mas Vilanova— y en la calle Vilafrotuny —en la zona de las Clarisses—, donde está previsto que se levanten 130 viviendas protegidas. En cuanto a los otros dos terrenos presentados a la primera convocatoria, en la calle Valloroquetes y la finca de Pich Aguilera, el gobierno catalán todavía no se ha pronunciado.
Para que el Ayuntamiento de Reus pueda desarrollar el proyecto, la Comisión Territorial de Urbanismo del Camp de Tarragona ha dado luz verde, de forma definitiva, a una modificación del planeamiento municipal de Reus. La alcaldesa de Reus, Sandra Guaita, valora “muy positivamente” la aprobación definitiva de la modificación del planeamiento y destaca que la operación refuerza de manera significativa el parque de vivienda pública de la ciudad y da un impulso a la regeneración urbana en zonas estratégicas del municipio. La alcaldesa subraya que “la vivienda es un derecho fundamental de la ciudadanía” e insiste en que garantizar opciones asequibles “es una responsabilidad compartida entre administraciones, entidades sociales y operadores privados”.
Catalunya
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Antoni M. Piqué
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Paralelamente, el nuevo planeamiento redefine la ordenación del solar donde se ubica el edificio de la antigua sede de la Guardia Urbana, en la calle del Roser, 67, esquina con Miramar. El Ayuntamiento apuesta por preservar el edificio existente y calificarlo como equipamiento comunitario público. El documento también prevé transformar las antiguas cocheras anexas en una plaza cubierta, con sombra y concebida como refugio climático para el vecindario. Finalmente, la modificación del planeamiento introduce una regulación específica para permitir el uso residencial en las plantas bajas.