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La red de comercios de Reus que detecta mayores vulnerables alerta de un caso al día

Tiendas, farmacias, asociaciones de vecinos y centros de salud emitieron hasta 355 avisos por posible exclusión en abuelos en 2021. El proyecto cuadruplica las alarmas en cinco años

| Actualizado a 31 julio 2022 07:00
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«Tuvimos un miembro de la Junta que falleció en su casa, en el barrio Santa Teresa. Nadie se percató hasta que un vecino lo echó en falta, fue con los bomberos y lo encontraron. La sensación fue de ‘esto no puede volver a ocurrir’», recuerda el expresidente de la Federació d’Associacións de Veïns de Reus (FAVR), Valentín Rodríguez. Así, en 2017, la FAVR se alió con la Unió de Botiguers, El Tomb y el Ayuntamiento y creó el programa Guaita Veí. Desde entonces, comercios, farmacias y asociaciones de vecinos integran una red que está pendiente de los mayores que viven en sus barrios. Si detectan posibles situaciones de vulnerabilidad, saltan las alarmas. En 2021, dieron 355 avisos.

En Reus están empadronadas 20.198 personas de más de 65 años. Casi la cuarta parte de ellas, 4.769, viven solas. «Había que encontrar algún sistema para que, si a un abuelo le pasa algo, al momento se sepa y se le pueda ayudar», precisa Rodríguez, que dice que «rápidamente pensamos en los establecimientos de proximidad y los que más frecuentan como, por ejemplo, farmacias o panaderías».

Los mecanismos con los que los negocios pueden identificar situaciones en las que el mayor necesita que le echen una mano son varios. «Por ejemplo, si alguien va siempre a comprar el pan a un sitio y, de pronto, hace varios días que falta, desde el local pueden preguntar si le pasa algo, tratar de comprobarlo y, si se complica, avisar a servicios sociales o a la Guàrdia Urbana», apunta el expresidente de la FAVR. «Empezar a pagar con monedas muy pequeñas, cuando antes no era así, comprar productos poco habituales o aparecer desaliñado o con compañías que no son conocidas pueden ser indicadores», detalla.

Guaita Veí acaba de cumplir cinco años y los avisos que genera se han disparado. En 2017, se registraron 80 incidencias, mientras que el año pasado fueron cuatro veces más, prácticamente una al día. Cabe tener en cuenta que, además de comercios, farmacias y asociaciones de vecinos, en la red participan casales municipales, Guàrdia Urbana, los juzgados y el hospital.

El actual presidente de la FAVR, Marcos Massó, atribuye el incremento a que «la pandemia ha traído mucha necesidad y muchos mayores han pasado largo tiempo solos, con todo lo que eso conlleva». La función de Guaita Veí «está muy interiorizada en las asociaciones de vecinos de la ciudad, que la han desarrollado históricamente y que se preocupan y se ocupan de acompañar a los abuelos en cualquier cosa que necesiten: desde hacer la compra hasta ir al CAP».

«Si vemos mal a alguien o no le vemos, nos interesamos»

En el Passeig Prim, la farmacia Giné lleva casi medio siglo prestando servicio. La extensa trayectoria le ha servido para atender a varias generaciones de reusenses y muchos de los que la vieron abrir son ahora personas mayores. «Llevamos 47 años y conocemos mucho a quienes viven aquí. Si ves mal a una persona o hace mucho que no la ves, te interesas», explican desde el establecimiento. En la farmacia, «tenemos muy claro que no estamos solo para vender. La atención, en este caso, al paciente, la tenemos siempre presente y nos preocupamos por ellos. Y también pasa al revés: si uno falta, por ejemplo, por estar de vacaciones, en seguida preguntan por nosotros». «Esto es lo bonito de estar tras un mostrador y, además, un mostrador de farmacia», afirman.

En la botica tienen comprobado que «los propios vecinos, a menudo, se van encontrando en los mismos establecimientos y se preguntan entre ellos por los demás» y dicen que «aunque Reus es grande, el barrio es nuestro Reus y es donde nos movemos». Con el paso del tiempo, la relación con el entorno se ha vuelto muy estrecha, así que «siempre estamos dispuestos a ayudar y a avisar a donde haga falta si hay una necesidad. Con esto, las personas también se sienten reconfortadas y tienen la tranquilidad de saber que estarás a su lado».

La función social, y especialmente la orientada a los mayores, la asumen los establecimientos con gusto. La presidenta de la Unió de Botiguers de Reus, Meritxell Barberà, comenta que «estamos a pie de calle y somos ciudadanos de planta baja, atendemos a muchas personas de edad avanzada y efectivamente podemos detectar casos de vulnerabilidad». Barberà recuerda que los comercios «somos parte del día a día de nuestros clientes, hablamos con ellos y vemos cosas que a lo mejor no se ven tan fácilmente». También ella conoce casos de tiendas que dieron aviso y, gracias a eso, Benestar Social pudo hacer seguimiento de algún caso de exclusión. «Queremos ser útiles», dice.

Coincide con ella Alfred Maza, secretario de organización del sindicato USITAC, que apunta que «es muy importante que la gente mayor nunca se vea sola porque eso es algo que entristece y deprime». «Hacemos un llamamiento a Serveis Socials para que a los abuelos nunca les falte el amor y la atención que se merecen y para que puedan disfrutar de los últimos años de sus vidas con la mejor calidad posible». «A veces, lo más importante para uno es tener a alguien que le cuide y que le escuche, y eso vale más que el oro», opina, y dice que «los hombres y las mujeres que han estado trabajando para sacar adelante el país se merecen tener el bienestar que les toca».

¿Cómo dar aviso ante una situación de fragilidad?

La campaña Guaita Veí está abierta al conjunto de la ciudadanía, más allá de la red donde los establecimientos y equipamientos de la ciudad tienen un papel clave a la hora de alertar sobre posibles situaciones de vulnerabilidad y riesgo de exclusión de este colectivo. Por eso, el Ayuntamiento tiene un protocolo de actuación y de comunicación interna que se activa a partir de la recepción de una alerta ciudadana. Este aviso genera una atención por parte de los Serveis Socials municipales o de la Guàrdia Urbana, según la concreción de cada caso.

Cualquier ciudadano puede alertar de situaciones de este tipo, a través del número de teléfono 977 010 034 y del correo electrónico citapreviaareabenestar@reus.cat, o bien llamando al número de teléfono 977 01 00 92 de la Guàrdia Urbana. El presidente de la Federació d’Associacions de Veïns de Reus (FAVR), Marcos Massó, destaca que «es importante que todos estemos pendientes como sociedad y que podamos informar de situaciones así».

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