Caos ferroviario
El 'makinero' viral al que no le gusta cómo funciona Rodalies: "Això és can pixa i rellisca"
Oriol Porxas resume con humor (y mala leche) la frustración de miles de viajeros afectados por los problemas de Rodalies y se convierte en fenómeno en redes.
Oriol Porxas, quejándose del servicio de Rodalies.
En medio del colapso que vive la red de Rodalies en Catalunya, un usuario habitual de los trenes ha captado la atención de las redes sociales con una frase que miles de viajeros consideran la síntesis perfecta de la frustración colectiva: “Això és can pixa i rellisca”.
El clip, grabado por una televisión pública en plena cobertura de los problemas del servicio, muestra a Oriol Porxas, un joven mago y actor de Banyoles, respondiendo con ironía a la pregunta de si un país debe paralizarse por lluvia. Su comentario, acompañado del característico gorro de Pont Aeri, una mítica discoteca catalana donde la música makina sonaba por todos los costados, ha sido compartido una y otra vez en X y otras plataformas, impulsando un fenómeno de memes y reacciones.
Porxas se ha mostrado sorprendido por la repercusión de su intervención, aunque reconoce que su humor ha encontrado eco entre quienes sufren diariamente retrasos, cancelaciones o incidencias en la red ferroviaria. “Muchos compañeros cogen Rodalies y es lo mismo: llegamos tarde, esto pasa cada día; no es una cosa de un día como nos quieren hacer creer”, explicó el protagonista, que se ha encontrado con miles de mensajes de apoyo y humor a partir de sus palabras.
La expresión “can pixa i rellisca”, propia de la lengua catalana y usada para describir un lugar de desorden y confusión, ha servido para dar nombre a este momento viral y a innumerables publicaciones humorísticas en redes.
El episodio refleja la creciente indignación de los usuarios ante los problemas de Rodalies, que incluyen interrupciones del servicio que han afectado seriamente la movilidad en días recientes y han generado debates sobre el mantenimiento y la gestión de la red ferroviaria.
Mientras tanto, el vídeo de Porxas sigue circulando como símbolo espontáneo de la frustración y la ironía ante una situación que muchos consideran inaceptable.