Sociedad
Muere en Tarragona la mujer con Alzheimer cuyo hijo llevaba meses reclamando una plaza residencial
La vecina de Campclar murió el viernes pasado. Solo tenía el grado I de dependencia pese a que su situación había empeorado
Juan Carlos Silva con su madre en diciembre del año pasado.
El viernes pasado falleció la vecina de Campclar cuyo hijo estaba reclamando una plaza de residencia. El Diari recogía la noticia el pasado 3 de enero. La mujer, de 96 años, tenía la enfermedad de Alzheimer. Pese a que su situación de salud había empeorado sustancialmente en los últimos meses, solo tenía reconocido el grado I de discapacidad.
Juan Carlos Silva, de 62 años, dice que se ha decidido a denunciar el asunto «porque para mi madre ya es tarde, pero tal vez sirva para otras familias». Vivía solo con su madre, que iba en silla de ruedas y no podría estar sola en ningún momento. El hijo no contaba con más familia que le ayudara, ya que su hermano murió de cáncer el año pasado.
El proceso de reconocimiento de la dependencia de la mujer comenzó en diciembre de 2024 y no fue hasta marzo de 2025 cuando hubo una resolución. Se le reconoció un grado I (dependencia moderada), lo que inicialmente no da derecho a una plaza de residencia, algo generalmente reservado a personas con una dependencia reconocida de grado II o III.
En mayo del año pasado le concedieron un Programa Individualitzat d’Atenció (PIA), en el que se recogía una ayuda de 180 euros para un cuidador no profesional, en este caso el hijo. El problema, como en tantos casos, es que la valoración y el programa llegaron cuando la situación de la mujer había cambiado drásticamente.
A finales de año la mujer se negaba a comer, por lo que terminó siendo ingresada, primero en el Hospital Joan XXIIIy luego en el Sociosanitaro Francolí, donde falleció.
Las listas de espera
El caso vuelve a incidir sobre la situación de las listas de espera. En mayo del año pasado (último dato publicado) los servicios de valoración de la dependencia del Camp de Tarragona Nord, donde se encuentra la ciudad, tenían una media de espera de 221 días para una valoración y 3.950 personas en espera. Para la posterior elaboración del PIA, la espera era de 85 días.
A esto hay que sumar el dilatado tiempo de espera de las residencias públicas o con plazas concertadas en la ciudad, que se mueve entre el año y tres meses de La Mercè, la única íntegramente pública; los dos años y cuatro meses en Sanitas; y los cinco en Les Alzines.
Según un informe de la Asociación Estatal de Directores y Gerentes en Servicios Sociales el año pasado Catalunya fue la comunidad autónoma donde fallecieron más personas en lista de espera de la dependencia. Durante el año 2025, 9.116 personas murieron mientras esperaban ser valoradas o recibir la prestación a la que tenían derecho.
De acuerdo al informe, en el conjunto del Estado 32.704 personas fallecieron en las listas de espera de la dependencia en 2025: 17.994 esperando ser valoradas y 14.710 esperando recibir la prestación.