Operación policial
El brindis prohibido de El Vendrell: la Guardia Civil incauta 5.000 botellas de alcohol fuera de control
Vulneraban la legislación sobre impuestos especiales y han quedado inmovilizadas tras la intervención. Entre ellas figuraban destilados de consumo habitual como whisky, brandy, ron, vodka o ginebra, y el valor económico del conjunto supera los 112.000 euros
Algunas de las botellas intervenidas.
Una inspección fiscal aparentemente rutinaria acabó sacando a la luz un importante entramado de irregularidades en un establecimiento mayorista de El Vendrell. La Guardia Civil intervino una gran cantidad de bebidas alcohólicas que se encontraban almacenadas y preparadas para su venta pese a no cumplir los requisitos legales exigidos para su comercialización en España.
La actuación se produjo en la mañana del 29 de enero, cuando agentes de las Patrullas Fiscales y de Fronteras (PAFIFs), especializadas en el control tributario y aduanero, accedieron al local en el marco de las labores de vigilancia destinadas a combatir el fraude fiscal y las infracciones relacionadas con los impuestos especiales. Fue entonces cuando detectaron un volumen inusualmente elevado de bebidas espirituosas que presentaban anomalías en su etiquetado y fiscalización.
En las estanterías del establecimiento se contabilizaron un total de 4.976 botellas de distintas capacidades y procedencias, pertenecientes a una amplia gama de licores. Entre ellas figuraban destilados de consumo habitual como whisky, brandy, ron, vodka o ginebra, además de otras bebidas alcohólicas de diversas marcas. El valor económico del conjunto supera los 112.000 euros, según la tasación realizada durante la inspección.
Los agentes comprobaron que la mercancía incumplía la normativa que regula los impuestos especiales sobre el alcohol, al no ajustarse a las exigencias en materia de precintas fiscales, un requisito indispensable para garantizar su trazabilidad y el correcto abono de los tributos correspondientes. Esta circunstancia impedía legalmente su puesta en el mercado y motivó la inmediata intervención del producto.
Tras identificar al responsable del negocio, la Guardia Civil procedió a levantar acta de denuncia por una presunta infracción de la Ley de Impuestos Especiales. Paralelamente, se elaboró un reportaje fotográfico como respaldo documental de la actuación y se acordó la inmovilización de la mercancía.
Las botellas quedaron depositadas en el propio establecimiento, bajo la custodia de su titular, y a disposición de la Agencia Tributaria de Tarragona, organismo competente que deberá resolver el expediente y determinar tanto las posibles sanciones administrativas como el destino final de las bebidas intervenidas.
Desde el cuerpo recuerdan que este tipo de controles resultan esenciales para preservar la legalidad en el sector, evitar prácticas de competencia desleal y proteger los intereses económicos del Estado.