Ciencia
Tarragona, clave para descubrir cómo era la prehistoria en China
Un estudio en 'Nature Communications' en el que participa el IPHES-CERCA demuestra que hace más de 160.000 años ya se fabricaban herramientas con mango en Asia oriental

Reconstrucción de un 'enmangue' en Xigou.
Un estudio que acaba de publicarse en la prestigiosa revista Nature Communications ha revelado que las poblaciones humanas que habitaban el centro de China hace entre 160.000 y 72.000 años ya eran capaces de fabricar herramientas de piedra diseñadas para ser colocadas en mangos, una tecnología compleja cuya aparición en Asia oriental se creía, hasta ahora, mucho más tardía.
Esta es la principal conclusión a la que ha llegado un equipo internacional liderado por Jian-Ping Yue, investigador del Institute of Vertebrate Paleontology and Paleoanthropology (IVPP) de la Chinese Academy of Sciences, y Guo-Ding Song, del College of Applied Arts and Science de la Beijing Union University.

Perforador de cuarzo experimental, enmangado (tipo yuxtapuesto)
En este hallazgo ha sido fundamental la participación del Institut Català de Paleoecologia Humana i Evolució Social (IPHES-CERCA) y de la Universitat Rovira i Virgili (URV). En concreto, el estudio ha contado con la labor de Andreu Ollé, investigador del IPHES y profesor asociado de la URV, y de Juan Luis Fernández-Marchena, investigador postdoctoral de la Fundación Atapuerca vinculado al IPHES.
El papel del equipo de Tarragona
La contribución de los investigadores del IPHES ha sido determinante para confirmar la sofisticación de las herramientas halladas en el yacimiento de Xigou. Su trabajo se ha centrado en el análisis microscópico de las huellas de uso y de los sistemas de sujeción. Gracias a estos análisis, el equipo ha podido documentar dos modalidades distintas de encaje: el yuxtapuesto (con la pieza lítica apoyada en un encaje en el extremo del mango) y el “macho” terminal (con el elemento completamente insertado en el mismo). En ambos casos, se emplearon elementos vegetales o animales de fijación, con o sin la presencia de algún producto adhesivo. Esto implica una planificación en varias fases, una ejecución técnica precisa y una concepción abstracta de la herramienta final, indicadores claros de un comportamiento tecnológico avanzado.

Los Dres. Jan-Ping Yue, Shi-Xia Yang, Juan L. Fernández-Marchena y Andreu Ollé consultando la colección de Xigou en el Instituto de Paleontología y Paleoantropología (IVPP) en Pekín.
Relata Ollé que el contacto con los investigadores chinos comenzó en 2012 y se intensificó en 2019 con la visita de una investigadora interesada en el yacimiento de Atapuerca y en el laboratorio tarraconense de análisis de herramientas de piedra. A partir de entonces, ha habido varias colaboraciones: la primera en 2022 y la segunda en 2024; esta es la tercera. El investigador tarraconense viaja al menos una vez al año a la universidad china, donde se está montando un laboratorio similar al de Tarragona.
Herramientas muy elaboradas
Estas evidencias demuestran que aquellas comunidades poseían una concepción abstracta de la herramienta final y una capacidad de planificación técnica avanzada. Las herramientas, fabricadas principalmente sobre cuarzo —un material difícil de tallar—, se utilizaron para actividades diversas como cortar, perforar y trabajar materiales vegetales.
El descubrimiento cuestiona la visión clásica que consideraba el Paleolítico chino como tecnológicamente simple o conservador. Lejos de ser un invento aislado, los resultados indican que esta tecnología se mantuvo durante casi 90.000 años, lo que demuestra una transmisión de conocimiento sostenida entre generaciones.