Educación
"Sin el Ion, no hay inclusión"
Clamor para que un joven con discapacidad pueda seguir estudiando en su instituto de El Vendrell

Ion arropado por sus compañeros
«Sin el Ion, no hay inclusión». Y «si Ion no entra en clase, nosotros tampoco». Así advierten a quien corresponda los compañeros del joven. Los de su clase de segundo curso de grado superior de Formación Profesional en el instituto Andreu Nin de El Vendrell y se suman los de primer curso.
Porque sin Ion en el aula cualquier argumento de escuela inclusiva no tiene sentido. Para Ion ir a clase es mucho más que formarse en Integración Social, un grado superior de Formación Profesional en el Andreu Nin de El Vendrell. Ir a clase es una oportunidad de relación de social, de compartir o de tomar un café con amigos.
Dificultad
La lesión medular que padece desde nacimiento limita mucho su actividad social. Carece de movilidad de cuello para abajo y con una afectación pulmonar que requiere de respirador en algunos momentos.

Compañeros de Ion reclaman que pueda seguir el curso.
Pero ello no ha podido con su coraje de estudiar y tras mucha lucha ha llegado a ese grado superior de FP que es mucho más que formativo y al que ahora han dado un frenazo.
El centro citó a los padres de Ion para informarles de la decisión del departamento de Educació de la Generalitat de que no podía seguir en el centro por falta de la cuidadora. «Nos lo dijeron de palabra, sin nada por escrito. Y que debía ser de un día para otro». Este miércoles, explica Rocío, madre de Ion.
Profesional de apoyo
Este año ya se informó a la familia que habría ese profesional de apoyo por un remanente de dinero del pasado año. Pero que se ha acabado. Y por ello Ion no puede seguir en la clase. Y desde septiembre esperan los padres tener una respuesta a la situación.
Para el joven, de 22 años, ha sido un mazazo. En esa clase está su vida, sus amigos, su futuro. No ha sido fácil el camino hasta llegar a FP. Estudió primaria en la escuela Ull de Vent de La Bisbal del Penedès y ESO en el Coster de la Torre del mismo municipio.

Ion con su padre arropado por sus compañeros.
En muchos periodos ha sido la madre del joven quien le ha acompañado en las clases por falta de apoyo en el aula. Requiere de un personal especializado desde abrirle el ordenador a tomar algún apunte e incluso para para aplicar presiones para arrancar moco cuando se acumula en los pulmones.
Este miércoles la familia recibió una llama del centro educativo señalando que Ion no podía seguir en el centro porque no había dinero. Y los compañeros se han movilizado. «Si Ion no va a clase, nosotros tampoco».
Presencia
El joven acudió este jueves al centro. No entró a clase. Pero ahí estaba. Porque en un ciclo superior si se falta un 20% del tiempo del curso, se considera expulsado. Y se pretende evitar. Por eso Ion fue al instituto. Arropado por sus compañeros. Si Ion no está en clase, nosotros tampoco.
En la tarde de este jueves se concentraron decenas de compañeros del centro, de vecinos, también representantes de partidos políticos y de sindicatos.

Los compañeros mantendrán la protesta.
El Sindicat d’Estudiants clamó que «los recortes niegan el derecho a quien más lo necesita. Los recortes convierten un derecho en un privilegio. La inclusión no es un privilegio, es un derecho».
El departamento de Educació de la Generalitat señala ser consciente de la situación del alumno y «estar trabajando para dar una solución de forma permanente». Explica que «por causas administrativas» debe renovarse el servicio de la persona de apoyo y en ello «se está trabajando».
Añaden que mientras «se están buscando alternativas provisionales antes de que pueda resolverse de forma definitiva lo antes posible».
Principio rector
Por su parte el Ayuntamiento de El Vendrell explica haber contactado con el centro y con los servicios territoriales de Educació de la Generalitat «para encontrar una solución para que el alumno pueda continuar sus estudios en el centro. La inclusión es el principio rector del sistema educativo», señalan en el Ayuntamiento de El Vendrell.
La delegada de clase se mostró orgullosa de a respuesta de los compañeros de Ion. Una de las profesoras destacó el que el estudiante «es un pilar del curso. Es una vergüenza que el departamento a medio curso le impida seguir. Todos se llenaron la boca con la inclusión y ahora al segundo curso ya no tiene importancia y que pierda amigos y el curso».

Ion dio las gracias a sus compañeros.
La presidenta del Comité de empresas cuidadoras, Gloria Martra, señala que a la situación se ha llegado después de que la Generalitat externalizara ese servicio y sean las empresas las que liciten. pero no tienen potestad para grados medios y superiores. «El instituto puso los medios, pero se ha acabado al dinero». Reclaman así que los servicios territoriales de Ensenyament internalicen el servicio.
La situación está motivada por una falta de recursos para aplicar como debería la escuela inclusiva. Affac, entidad que agrupa las asociaciones de familias con hijos con necesidades especiales, cifra en más de 350.000 niños en Catalunya los que no reciben los apoyos necesarios para aprender y participar plenamente en las escuelas ordinarias en igualdad por falta de personal especializado.
Personal necesario
La escuela inclusiva requiere de un personal de apoyo en los centros. Las asociaciones de familias reclaman con urgencia la aplicación del decreto de la escuela inclusiva que dicta optimizar los recursos materiales y humanos para que la inclusión sea una realidad más allá del papel. Lamentan que haya un aumento de alumnos en las escuelas de educación especial, lo que evidencia que todavía se siguen derivando alumnos fuera de los centros ordinarios por carecer de los recursos necesarios.