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Cambrils afronta la primera adjudicación de chiringuitos tras el quebradero de cabeza de 2021 y 2022
Hace cuatros años, el proceso implicó dos concursos públicos, algunas licencias quedaron desiertas y el asunto acabó con una petición de suspensión

La colocación de uno de los chiringuitos, esta temporada.
La nueva licitación de los chiringuitos de Cambrils sale adelante ahora coincidiendo con que expiran la mayoría de licencias que se concedieron en 2021, cuando se produjo una auténtica revolución que cambió por completo el aspecto de los establecimientos, desencadenó grandes inversiones por parte de los empresarios y terminó con los negocios abriendo ya en verano y enchufados a generadores.
En aquella ocasión, se ofrecieron 21 espacios –dos más que ahora–, 15 de los cuales quedaron adjudicados. Los cánones anuales propuestos entonces oscilaron entre los 16.000 y los 53.770 euros. Para los chiringuitos desiertos, en 2022 se convocó una segunda licitación que permitió colocar algunos más. De estos últimos, el Ayuntamiento indica que queda uno, localizado en la playa de Vilafortuny, cuya licencia saldrá a concurso cuando haya expirado el periodo de vigencia de cuatro años.
El proceso supuso una renovación al 100% de las estructuras, que pasaron de las tradicionales casetas a convertirse en modelos «con una imagen más moderna, actual y funcional» y se acercaron al paseo marítimo a causa de la regresión del litoral, tal como especificó entonces el gobierno municipal.
Sin embargo, esa renovación generó un profundo rechazo entre los empresarios de la Associació de Xiringuitos Platges de Cambrils: ninguno de los concesionarios de los años anteriores se presentó al concurso y la cuestión acabó con una solicitud de suspensión en los juzgados;y con el paso del tiempo, quedó en vía muerta.
Estreno aplazado
A su vez, los nuevos adjudicatarios de los chiringuitos tuvieron que aplazar su estreno respecto a las fechas inicialmente programadas debido a la tardanza en la instalación de las necesarias acometidas de agua, alcantarillado y electricidad.
Los tres primeros negocios que abrieron puertas en las playas cambrilenses a inicios de junio de 2022 se vieron obligados a hacerlo con grupos electrógenos, indispensables para que funcionasen todos los utensilios para cocinar y las cámaras frigoríficas. Un parche, este, al que luego se acogieron todos para poder recibir clientela hasta que se solucionó la situación, asumiendo costes diarios de alrededor de 40 euros por el alquiler de la maquinaria y entre 100 y 200 por el gasoil.