Festa Major d'Hivern
Más de 7.000 personas disfrutan de un Cós de Sant Antoni atípico en Vila-seca
Las tradicionales carreras de caballos se han podido celebrar con normalidad, tres semanas después de lo previsto, con la participación de 17 purasangres ingleses

Una de las carreras celebradas este domingo en el circuito hípico del Parc de la Torre d'en Dolça.
Este invierno se cumplían 25 años desde que Vila-seca trasladó al Parc de la Torre d’en Dolça sus emblemáticas carreras de caballos del Cós de Sant Antoni. Un tiempo en el que la competición, que se celebra como mínimo desde hace 150 años, se ha profesionalizado, a la vez que ha ido ganando adeptos de dentro y de fuera del territorio. Después de tener que aplazar hace tres semanas por culpa de la lluvia, finalmente el sol acompañó toda la jornada en el Parc de la Torre d’en Dolça y más de 7.000 personas pudieron vivir de cerca las populares carreras de purasangre ingleses. Una asistencia menor a la que acostumbra a tener la cita hípica durante la Festa Major d’Hivern.
Aunque en un principio las carreras contaban con 19 caballos inscritos, finalmente fueron 17 los participantes que tomaron la salida en las tres pruebas programadas en Vila-seca, que es el único escenario de Catalunya donde se pueden ver carreras del circuito profesional. Los participantes, llegados desde diferentes puntos del país, agradecieron un año más la buena organización del Cós, a cargo de la Comissió Hípica, un grupo de vilasecanos amantes del caballo que se encargan de acercar una prueba de este calibre al gran público.
Entre la gente, el protocolo habitual: acercarse a las cuadras a conocer un poco de la liturgia que acompaña este tipo de carreras; mirar de cerca los ejemplares instantes antes de la carrera en el paddock; probar suerte con alguna apuesta simbólica y regresar a la cuerda para no perderse el galope de los purasangre ingleses.

Dos de los caballos participantes, en el paddock instantes antes de salir a correr.
Sobre la pista, los resultados de las tres carreras tuvieron como gran protagonista al jinete José Gómez, que se impuso en las tres pruebas con tres caballos distintos. En la primera, el Premi Torre d’en Dolça (1.700 metros), la victoria fue para Katalina, perteneciente a la cuadra Endika Arcentales, superando a competidores de las cuadras Ombra, Costa La Vall, Dos Corazones y Mangueta.
En la prueba reina, el Gran Premi Ajuntament de Vila-seca, con 2.500 metros de longitud, el primer puesto lo obtuvo el caballo Mauro, de la cuadra Mallow Gran Canaria, en una competencia que incluyó las cuadras Alegre, Costa La Vall, Endika Arcentales, Rio Cubas, Vila-seca Turf y MP Racing. Finalmente, el Premi Patronat Municipal de Turisme (1.700 metros) se lo llevó el caballo Super Lover (GB) de la cuadra Carbial, enfrentándose a representantes de las cuadras Calejaña, Alegre, Ombra, Cesar Alonso Jr, MP Racing y, nuevamente, Costa La Vall.