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La compra de casas en la Costa Daurada se dispara y supera en un 28% los niveles prepandemia

La Costa Daurada se encarece ante el auge de la segunda residencia. Tarragona es la tercera provincia preferida por el turista nacional

| Actualizado a 06 agosto 2022 07:00
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La casa en la playa, esa aspiración y objeto de deseo de la clase media, ha vuelto con fuerza. El mercado inmobiliario de la Costa Daurada se ha recuperado del socavón de la pandemia de una forma relativamente veloz. Lo está haciendo durante este año pero ya comenzó en 2021, cuando la compraventa en los municipios de costa se disparó un 28% en relación a 2019, antes de la emergencia sanitaria. Es la quinta provincia con mar de España con un mejor comportamiento, por detrás de Lugo (55%), Huelva (35%), Cantabria (29%) y Castellón (29%).

Las 10.882 operaciones en el litoral cerradas durante ese 2021 superaron en un 49% al saldo de 2020 (7.310), lógicamente hundido por el virus, y abrieron el camino para que el crecimiento se haya consolidado también durante este curso. Así lo refleja el informe ‘Vivienda en la costa 2022’, de la tasadora Tinsa. El estudio constata también que la mayoría de municipios de costa analizados, 16 de ellos en la provincia, registraron en el primer trimestre de 2022 incrementos en los precios.

Los precios más caros están entre Tarragona y L’Hospitalet de l’Infant y los más baratos en la zona del Ebre

En la Costa Daurada, el coste de la segunda residencia se sitúa hasta en un 50% por encima de la primera. «Los precios y las compraventas han crecido en 2021 y superan los niveles de 2019», apunta el estudio, que añade: «En los primeros meses de 2022, se observa un escenario donde el precio se modera y las compraventas mantienen dinamismo». No toda la costa tarraconense tiene las mismas tarifas. Los precios más elevados están entre Tarragona y L’Hospitalet de l’Infant; son un poco más asequibles en la franja de Cunit a Altafulla y bastante más baratos en el tramo ebrense, que abarca de L’Ametlla de Mar a Alcanar.

De Aragón y País Vasco

Los precios aumentan, en líneas generales, aunque a ritmos distintos. Hay más encarecimiento en Tarragona capital, Vila-seca o El Vendrell, que en lugares como Deltebre (un descenso de un 0,9%), Vandellòs i L’Hospitalet de l’Infant o Roda de Berà.

En cualquier caso, el informe refleja la pujanza en todo el litoral de la Costa Daurada. «El perfil de demanda es principalmente nacional, procedente de provincias cercanas, de Catalunya y Aragón y País Vasco», expone el estudio.

Tarragona es la tercera provincia de España preferida por el visitante nacional, solo por detrás de Alicante y Málaga. Sobre el terreno, las inmobiliarias confirman el buen momento. «Está siendo un año muy bueno, tanto en venta como en alquileres. Ya se notó una recuperación el año pasado, con un incremento de la demanda y este año vamos en la línea, incluso con un poco de aumento», relata Roger Castells, gerente de Finques Innova Inmobiliaria, en Cambrils. «Ha vuelto el interés por comprar vivienda. Hemos notado mucho la demanda del cliente francés, belga y holandés, y también a nivel nacional el que viene de Aragón», define Castells.

En Domuum, una agencia en Salou, los inputs son muy positivos: «Hay mucho movimiento. Todo el año ha sido bueno y hemos mejorado las cifras de 2021. Hemos perdido al cliente ruso pero el nacional funciona muy bien. Hay mucha gente de Barcelona que se ha instalado aquí, en la costa, para teletrabajar, y lo hace todo el año. Lo hemos visto en lugares como Cambrils o Salou».

Rebeca Roger, administrativa de Central Park Inmobiliària, en Salou, sostiene que «hemos notado una recuperación tanto en alquiler como en compra, en 2021 y también ahora». Roger afirma que «estamos en cifras similares a las de 2019» gracias a algunos perfiles que están respondiendo bien. «Nos movemos mucho con cliente francés, que está volviendo con fuerza», añade.

«Signos de desaceleración»

El estudio de Tinsa no esconde el impacto de la inflación, pero sí lo relativiza en cuanto a la costa. Remarca la «tendencia alcista en compraventas e hipotecas» en el ámbito residencial, aunque señala que «se han comenzado a registrar algunos signos de desaceleración», lo que podría estar reflejando «una mayor precaución de la demanda y de las entidades financieras» ante una «ralentización del crecimiento inducida por la nueva política del BCE».

Sin embargo, «esa atmósfera aún no se ha reflejado en el segmento de la vivienda vacacional en zonas de costa, donde la demanda ha seguido mostrando un dinamismos generalizado». David Janssen, mánager de la inmobiliaria Barnamar en Salou, sí percibe ya ese cambio de ciclo: «Hemos trabajado muy bien, con un aumento importante de la actividad y mucha demanda, pero hemos visto que ha habido ya un freno, que pronto se reflejará en las estadísticas». Hasta el momento, pese al hundimiento del turismo por el virus, es la propia pandemia la que ha motivado esta inversión inmobiliaria al alza, gracias al «ahorro acumulado de los hogares», como reconoce Tinsa.

Salou (-36%) y Deltebre (-41%) fueron las localidades más agraviadas por la Covid

¿Hay entonces un boom constructor? Para nada. «La actividad promotora es escasa, acometida principalmente por promotores de mediano o pequeño tamaño», añade la tasadora. De hecho, solo el 6% de las compraventas fueron de vivienda nueva, por un 94% de segunda mano. Tinsa menciona otras dificultades que siguen azotando, como «el incremento global de los costes de la energía y los materiales, así como los retrasos ocasionados por los problemas en las cadenas de suministros, que han dificultado los desarrollos».

Y añade que se ha generado una incertidumbre añadida «sobre la actividad promotora, obligando en ocasiones a un recálculo de presupuestos y calendarios de plazos que se ha traducido en una disminución de los visados finales». «El resultado final –sigue el balance– es una limitación de la oferta, que se distancia del intensificado ritmo de compraventas y añade tensión sobre los precios».

La Generalitat acaba de frenar la construcción de 37.800 viviendas en el litoral tarraconense. Con la aprobación del Pla Director Urbanístic de revisió de sòls no sostenibles, Territori pone coto al ladrillo y paraliza el 42% de inmuebles previstos en la Costa Daurada y el Ebre, la mayoría para segunda residencia y turismo.

La Ràpita y Mont-roig lideran el auge vacacional

La recuperación de la segunda residencia es generalizada en toda la Costa Daurada pero varía en intensidad según el municipio. La Ràpita vendió un 63% más de viviendas en 2021 en relación con dos años antes, previo a la pandemia. La segunda posición en ese ranking de poblaciones del litoral es para Mont-roig del Camp, con un incremento del 53%, según el informe de Tinsa. Cambrils (53%) completa el podio de este auge de la casa vacacional.

Una mayor estabilidad muestran núcleos eminentemente turísticos como Vila-seca (un 16,7% más), Salou (solo un 0,6%) e incluso Tarragona capital, con un crecimiento de casi el 20%. ¿Pero qué pasó en esos epicentros turísticos durante 2020 y cómo de dura fue la caída? También aquí va por barrios. De los 16 municipios tarraconenses analizados, en 12 cayó el número de compras de viviendas en el primer año de Covid-19. Insólitamente, Cambrils vio crecer en un 8% las operaciones, Alcanar en un 19%, Amposta en un 2% y Roda las igualó. Peor suerte corrió la capital de la Costa Daurada. Salou pasó de 933 transacciones a 594, un 36% menos a raíz de los cierres y las restricciones del coronavirus. Aún hubo otra población que salió peor parada. Deltebre sufrió un batacazo inmobiliario del 41%, del que después se ha podido recuperar.

La Covid y toda la incertidumbre que generó aplazó en 2020 una buena parte de las operaciones inmobiliarias que estaban planificadas. Esa actividad se fue recuperando durante 2021 y también en 2022.

Padecieron más aquellos destinos con un mercado extranjero más boyante. «Las restricciones de desplazamiento y demora de los trámites necesarios para llevar a cabo las operaciones de compraventa derivaron en unos meses de contracción muy acusada de la actividad y de la demanda extranjera», concluye el informe de la agencia Tinsa.

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