Dominio público
Pluto, Betty Boop y los Hermanos Marx, sin derechos de autor
Con la entrada de 2026, son muchos los personajes, composiciones y obras literarias que podrán ser adaptadas, editadas y reinterpretadas aunque siempre con atención a la letra pequeña de la legislación

La primera versión de Pluto, Rover, apareció en algunos de los cortometrajes de Mickey Mouse.
Las primeras versiones de Pluto y de Betty Boop o la película Animal Crackers (El conflicto de los Marx) son solo algunos de los clásicos que han pasado a dominio público con la entrada de 2026. Se trata de autores fallecidos en 1945 u obras de ese año que al cumplirse ocho décadas han perdido los derechos de autor, por lo que pueden ser editadas, reproducidas o difundidas públicamente, según la ley de propiedad intelectual. En España, una obra pasa a dominio público tras la muerte de su autor más 70 años, contados desde el 1 de enero del año siguiente a su fallecimiento. La excepción son autores fallecidos antes del 7 de diciembre de 1987, para quienes el plazo es de 80 años.
Solo la Biblioteca Nacional de España contiene 154 nombres, de perfiles variados. Entre ellos, el pintor y escultor Manolo Hugé; el pintor de la Generación del 98, Ignacio Zuloaga o Encarnación López Júlvez, La Argentinita, quien creó junto a su hermana Pilar y Federico García Lorca la compañía Bailes Españoles de La Argentinita y contribuyó a popularizar la música de Falla, Turina, Albéniz, Granados y otros compositores. Otro de los destacados es José Gutiérrez Solana, pintor, grabador y escritor expresionista; el científico Blas Cabrera y el médico Mariano Gómez Ulla.
Betty Boop es la gran estrella de este 2026 al liberarse sus primeros cuatro largometrajes: Dizzy Dishes, Barnacle Bill, Accordion Joe y Mysterious Mose. De igual forma, la primera versión de Pluto, conocido como Rover, que apareció en algunos de los cortos de Mickey Mouse. De este, nueve de sus cortos también pasan al dominio público, dos años después de que la primera versión del personaje se convirtiera en propiedad pública

Se liberan los primeros cuatro largometrajes de Betty Boop.
También Animal Crackers (El conflicto de los Marx), una de sus películas más delirantes. Para el recuerdo, algunos de los diálogos más divertidos del famoso cuarteto: «Es usted la mujer más bella que he visto en mi vida... lo cual no dice mucho en mi favor».

‘Animal Crackers’, de los Hermanos Marx.
Otros filmes son Anna Christie, una de las primeras películas habladas de Greta Garbo; la surrealista L’Âge d’Or, de Luis Buñuel; The Big Trail, con el primer papel estelar de John Wayne o King of Jazz, donde Bing Crosby hizo su primer gran cameo.
El relato desgarrador de la Primera Guerra Mundial, Sin novedad en el frente, basada en la novela homónima del novelista Erich Maria Remarque y dirigida por Lewis Milestone. También El ángel azul y Marruecos, con Marlene Dietrich. Esta última con Gary Cooper, famosa por la escena del frac y el beso de Dietrich, acciones ambas consideradas escandalosas en la época.
Entre las composiciones destacan Body and Soul, compuesta por Johnny Green (música) con letra de Edward Heyman, Frank Eyton y Robert Sour, lanzada en 1930. No obstante, debe su fama a las icónicas versiones de jazz.
On the Sunny Side of the Street, escrita por Dorothy Fields (letra) y Jimmy McHugh (música) en 1930 y popularizada por innumerables artistas de jazz como Louis Armstrong, que la grabó en 1934, y por Billie Holiday, Ella Fitzgerald, Benny Goodman y Frank Sinatra.

I Got Rhythm, Dream a Little Dream of Me o Geogia on my mind son otros de los tesoros, pilares del jazz y de la música popular estadounidense. Sin embargo, únicamente las composiciones musicales entran en dominio público. No así las grabaciones de esos temas. Igual ocurre con Pluto y Betty Boop, en los que la versión moderna sigue protegida. Sin embargo, la horquilla temporal varía en diferentes países porque cada uno tiene su propia legislación.
Finalmente, en libros, a grandes rasgos, obras de Agatha Christie, como Muerte en la vicaría; la versión completa de El halcón maltés, de Dashiell Hammett; Mientras agonizo, de William Faulkner; El malestar en la cultura, de Sigmund Freud o las primeras entregas de la serie juvenil Nancy Drew (El secreto del viejo reloj y otros tres). Todos ellos podrán ser adaptados, editados y reinterpretados.