Competitividad
Mario Draghi lamenta la "lentitud" de las reformas en la UE y propone una Europa de dos velocidades
Un año después de la presentación de su informe ante la Comisión Europea, el italiano denuncia la "complacencia" y las "excusas" para no afrontar cambios urgentes

Mario Draghi, autor del informe sobre la competitividad de la UE que lleva su nombre de manera informal, en el acto de celebración del primer aniversario de este documento estratégico.
El expresidente del Banco Central Europeo (BCE) y exprimer ministro italiano, Mario Draghi, criticó este martes la "lentitud" de la Unión Europea a la hora de actuar para reforzar su competitividad en comparación con rivales como China o Estados Unidos y tachó esta demora de "complacencia" justificarla con "excusas" como la complejidad de la UE. "Seguir como siempre es resignarnos a quedarnos atrás", dijo el italiano, quien instó a actuar juntos, centrar recursos en las áreas con mayor impacto y "lograr resultados en meses, no años".
Draghi se pronunció así en una conferencia con motivo del primer aniversario de la presentación de su informe sobre la competitividad de la Unión Europea, en el que subrayó que los retos para el bloque han aumentado en el último año mientras que los fundamentos de su crecimiento -la expansión del comercio- se han debilitado aún más. Para hacer frente a esa "lentitud" y esas "excusas", Mario Draghi llamó a avanzar en grupos de países si no es posible un consenso a Veintisiete y a considerar la emisión de deuda conjunta para proyectos comunes, ya sea a nivel de la UE o entre coaliciones de países, para crear más espacio fiscal para la inversión pública en un momento de poco margen para las arcas nacionales.
"Este camino romperá tabúes de toda la vida, pero el resto del mundo ya ha roto los suyos. Para la supervivencia de Europa tenemos que hacer lo que no se ha hecho antes y rechazar ser reprimidos por límites autoimpuestos", dijo. Dicho lo cual, aseguró que "no es realista" que la Unión Europea se aleje del mercado de Estados Unidos pese a los aranceles impuestos por Washington a sus importaciones, pero consideró que el acuerdo comercial con el Mercosur puede ofrecer un alivio a los exportadores.
El italiano recordó que Estados Unidos ha impuesto los aranceles más elevados en décadas, mientras que China ha incrementado su competencia tanto en mercados terceros como dentro de la propia Europa dado el desvío de flujos comerciales por los aranceles estadounidenses, incrementando su superávit comercial con la UE en casi un 20 % desde el pasado diciembre. Subrayó además que las dependencias de Europa "limitan" además su capacidad para responder a estas grandes potencias a pesar de su "considerable" peso económico.
Dependencia de Estados Unidos
La dependencia de Estados Unidos en materia de defensa se citó entre las razones para aceptar un acuerdo comercial "ampliamente en términos americanos" (el sellado en julio en Escocia) y la dependencia de las materias primeras críticas de China ha restringido la capacidad de evitar que el exceso de producción del país "inunde Europa" y también para hacer frente a su apoyo a Rusia, ahondó Draghi.
"Europa ha empezado a responder. Dado que Estados Unidos absorbe tres cuartos del déficit por cuenta corriente global, diversificar alejándose de su mercado no es realista a corto plazo, pero el acuerdo del Mercosur con América Latina puede ofrecer algo de alivio para los exportadores", dijo el expresidente del BCE.
El acuerdo, que será ratificado próximamente por los Veintisiete, ha sido reivindicado por la Comisión Europea como uno de los grandes activos para diversificar los mercados de la UE ante la política proteccionista estadounidense.
"Creará un mercado de 770 millones de consumidores y aproximadamente un cuarto del PIB global", dijo la presidenta del Ejecutivo comunitario, Ursula von der Leyen, en una intervención durante la misma conferencia.
Como parte de la respuesta, Bruselas también ha puesto en marcha proyectos estratégicos para materias primas y prevé aumentar el gasto en defensa, dijo Draghi, quien advirtió sin embargo que las necesidades de inversión de la UE han aumentado también en el último año.
El BCE calcula que la inversión anual necesaria entre 2025 y 2031 será de casi 1.200 billones de euros frente a los 800.000 millones que mencionaba el informe hace un año.