Finanzas
Los créditos rápido se disparan en España y causan problemas de sobreenduedamiento en las familias
Una buena educación financiera es clave para evitar tomar malas decisiones financieras. No obstante, España se sitúa a la cola de Europa en esta materia
Imagen de archivo de una persona sacando dinero de un cajero automático.
Cada vez más familias acuden a los créditos al consumo para comprar cualquier bien o servicio, ya sea un móvil, un coche o, incluso, unas vacaciones. Un tipo de financiación que, en muchas ocasiones, toma forma de crédito rápido: el dinero prestado suele ser bajo, cuenta con unos intereses y comisiones elevados y el trámite de aprobación se hace en cuestión de pocos minutos. El riesgo de sobreendeudamiento que representan estos créditos para las familias es muy alto si no se tiene cuidado. También en este grupo se incluye a las tarjetas revolving, que permiten aplazar el pago en cuotas periódicas a costa de unos grandes intereses.
Xavier Nicolás, presidente del Comité de Servicios Asociados de EFPA España (perteneciente a la asociación europea de asesores financieros), es muy tajante con la situación: «El crédito al consumo se ha disparado y ya representa el 15% del total de la deuda de las familias». Ante esta situación, el Gobierno ha puesto en el punto de mira a los créditos rápidos y anunció el pasado 7 de enero un anteproyecto de ley para limitarlos. Esta norma prevé un tope del 22% al interés que se puede cobrar y especifica que las entidades que otorguen estos créditos deben estar registradas como entidades financieras en el Banco de España. No obstante, la propuesta todavía no se ha presentado en las Cortes.
Jordi Martínez, director de Educación Financiera del Institut d’Estudis Financers (IEF), también coincide con esta visión y destaca que «en Estados Unidos se están financiando hamburguesas y pizzas». Aunque en España no se ha llegado a este nivel, advierte que en muchas ocasiones el pago a plazos sin intereses puede ser muy perjudicial, aunque no lo parezca: «La acumulación de este tipo de financiación es una bola enorme para algunas familias que les imposibilita llegar a fin de mes», expone Martínez.
España es cuarta por la cola en educación financiera en Europa
(Jordi Martínez, Institut d'Estudis Financers)
Los créditos rápidos, sin embargo, no siempre deben verse como algo a evitar. Depende del contexto podemos acudir a ellos. Nicolás afirma que «hay que valorar siempre si se tiene una necesidad real». En el caso de tenerla, este tipo de créditos nos deben ayudar a solventarlo, aunque advierte que «es importante diferenciar entre la necesidad real y el capricho». Martínez reitera esta cuestión y explica que «para reparar una lavadora es necesario, pero para ocio no debemos acudir a ellos».
Respecto a la propuesta del Gobierno para regular los créditos al consumo, Nicolás se muestra favorable a esta limitación, ya que considera que esta norma «busca la protección de los consumidores». Además, comenta que la ley «traspone directivas europeas», por lo que esta propuesta también sirve para adaptarse a la normativa europea.
Este miembro de EFPA España afirma que «a este tipo de créditos accede gente que no puede acceder al crédito ordinario», por lo que el riesgo de sobreenduedamiento de estas familias es todavía mayor. «Hay que buscar cómo proteger de la vulnerabilidad a las familias», expone. Martínez también comenta que «todo lo que sea proteger al consumidor es una buena noticia», aunque advierte que lo ideal es apostar por «educar financieramente a las familias para que no acudan a estos tipos de financiación perjudiciales a largo plazo».
A la cola en educación financiera
Martínez incide mucho en este aspecto, ya que, según los últimos barómetros de la Unión Europea (UE), «España es cuarta por la cola en educación financiera en Europa», expone el director de Educación Financiera del IEF. Martínez considera que «el dinero es un tema tabú» y argumenta que «el hecho de que no se hable de ello genera todavía más dudas e imprecisiones en el momento de gestionarlo».
Estamos hablando del día a día de la gente, por lo que es fundamental buscar un hueco en el currículum académico
(Xavier Nicolás, EFPA España)
No obstante, Martínez valora muy positivamente la evolución en esta materia y explica que «hay muchas iniciativas en el país». Xavier Nicolás, de EFPA España, también explica que «se ha avanzado muchísimo en educación financiera». Sin embargo, todavía queda mucho trabajo para revertir la situación. Nicolás afirma que «ha de ser un tipo de materia en la escuela y el instituto». El presidente del Comité de Servicios Asociados de EFPA España argumenta que «estamos hablando del día a día de la gente», por lo que es fundamental buscar un hueco en el currículum académico para impartir una asignatura de finanzas personales.
Por su parte, Jordi Martínez advierte de que esta falta de cultura financiera «nos hace más conservadores con el dinero», por lo que además de recurrir a financiación inapropiada, «las familias tienden a guardar el dinero en la cuenta corriente, lo que provoca que poco a poco se pierda poder adquisitivo debido a la inflación».