Emprendedores
El I+D de las pequeñas bodegas
Àlquia es un proyecto que asesora y desarrolla vermuts, licores y destilados para bodegas locales, combinando investigación, creatividad y respeto por la tradición

Paco López (i) y Carles Bargalló (d) son los responsables del proyecto.
En un sector habitualmente dominado por grandes corporaciones, Àlquia Creacions Enològiques se ha convertido en un gran aliado para los pequeños y medianos productores de bebidas espirituosas de Catalunya. Nacida en 2021 como spin-off de la Universitat Rovira i Virgili, surge del Departament d’Enginyeria Química y de la Facultat d’Enologia con un objetivo claro: acercar la investigación aplicada y la innovación a quienes no disponen de su propio departamento de I+D.
«Queremos que los productores puedan desarrollar productos únicos sin renunciar a la rigurosidad científica», explica Paco López (Tarragona, 1959), químico y catedrático de Tecnologia dels aliments en la URV. Con más de quince años dedicados al estudio de subproductos del vino y a la destilación, López combina experiencia académica y técnica para transformar ideas en bebidas coherentes, reproducibles y alineadas con los estándares del mercado. Junto a él, Carles Bargalló (Garcia, 1981), ingeniero químico y sumiller, aporta su conocimiento en fermentación y destilación, optimizando procesos y garantizando la calidad y sostenibilidad de cada proyecto.

También han desarrollado sus propios productos
Amantes del mundo de los aguardientes y destilados, Bargalló fue alumno de López y su relación se hizo más profunda a raíz del inicio del doctorado de Bargalló, llegando incluso a liderar un grado específico de bebidas destiladas de la URV que duró unos años, justo hasta la pandemia de 2020. Aunque precisamente ese cierre fue el germen de su nuevo proyecto.
Àlquia ofrece un abanico de servicios que abarca desde la formulación de vermuts y licores hasta la optimización de procesos industriales y la ingeniería básica aplicada a la destilación. Entre sus casos de éxito destaca el vermut Caràcter, el primer vermut ecológico de Catalunya elaborado con plantas autóctonas de Ponent y premiado como Mejor Vermut Innovador en los Premios Vinari 2024; o la crema de ratafia Moliné, reconocida con el sello Girona Excel·lent 2025 por su calidad y tradición reinterpretada. También destaca el vermut Aire, desarrollado como un licor tradicional y destilado a partir de frutas y cereales, combinando innovación, técnica y respeto por los ingredientes locales.
Más que formulación:
para crear un producto coherente, interpretan el contexto cultural, el territorio y los valores de marca
La clave de Àlquia está en su enfoque integral: seleccionan y caracterizan materias primas, definen perfiles organolépticos diferenciados, ajustan procesos de maceración y fermentación, y validan cada producto mediante análisis sensorial y criterios de ingeniería de procesos. «Nuestra trayectoria profesional se centra en el estudio del desarrollo de bebidas desde una perspectiva técnica y científica, con un proceso que va más allá de la formulación:implica interpretar el contexto cultural, el territorio y los valores de una marca y traducirlos en un producto coherente, reproducible y técnicamente fundamentado», aseguran. Su trabajo permite que pequeñas destilerías y cooperativas con las que han colaborado, como Tres Cadires o La Branda, puedan ofrecer productos de alta calidad, adaptados a sus necesidades y al entorno local.

Además de socios, fueron profesor y alumno
Más allá de los productos, Àlquia representa un modelo de transferencia de conocimiento entre universidad y empresa, acercando la ciencia a los procesos tradicionales y fomentando la innovación dentro del sector licorero. López y Bargalló destacan que su enfoque «permite transformar conceptos intangibles en productos concretos, consistentes y alineados con los requisitos del mercado y del marco normativo».