Management
Responsabilidad compartida para generar compromiso
Construir el compromiso en las organizaciones no puede ni debe ser una actividad separada e independiente del trabajo real que debe llevarse a cabo. Sin embargo, en más ocasiones de las que serían deseables, al liderazgo le cuesta enfocar e impulsar correctamente la generación de este compromiso en sus equipos.
El liderazgo debe darse cuenta y aceptar que la clave para generar compromiso radica en cultivar una responsabilidad compartida entre y con los colaboradores. Cuando el liderazgo es capaz de nutrir y potenciar esta corresponsabilidad a todos los niveles, se cataliza la reacción para producir y construir un sentimiento de compromiso fuerte y sostenible que es compartido transversalmente en las organizaciones.
Pero, ¿cómo se consigue generar este sentimiento? Pues con algo tan sencillo como que los líderes sean capaces de interaccionar y trabajar sin fisuras con sus equipos, para determinar y definir qué es todo lo que se necesita hacer para conseguir los objetivos acordados. Comparten la responsabilidad para y cómo alcanzar satisfactoriamente los resultados deseados, y este sentimiento de responsabilidad compartida hace que las personas sepan que realmente son importantes para el éxito del trabajo que se está realizando.
Un líder eficaz y eficiente sabe que las mejores respuestas y propuestas, con bastante probabilidad y asiduidad, provienen de sus equipos. Abogan por la participación y honran las nuevas ideas que se aportan y fomentan el dar soporte a esas ideas para implementarlas en el día a día.
Consecuentemente, uno de los aspectos claves y más relevantes para construir este sentimiento es generar la participación. Cuando a las personas se nos hace partícipes para hallar soluciones, cuando somos conscientes de que nuestro trabajo es algo valioso y de que las decisiones que se están tomando tienen en consideración nuestras aportaciones, es decir, cuando se consigue generar en nosotros un sentimiento de pertenencia y de propiedad, y sabemos cómo es y se mide el éxito y la excelencia, estamos mucho más dispuestos y próximos a mostrar compromiso y a compartir la responsabilidad para conseguirlos.
El hecho lograr esta aceptación de responsabilidad compartida también ayuda a los líderes a identificar y proporcionar a los procesos, recursos y herramientas que los colaboradores necesitan realmente para para lograr los objetivos fijados.
Por lo tanto, es importante crear el ecosistema ideal para lograr que los integrantes de los equipos estén dispuestos a compartir esta responsabilidad, con planteamientos tales como:
- Ayudar a los integrantes de los equipos a ver que las cosas están avanzando y agradecerles que los resultados se están consiguiendo gracias a ellos.
- Compartir y hacer ver al equipo como se consiguió un determinado hito, gracias a que el equipo se involucrara, tomara la iniciativa y ayudara a construir un plan para conseguirlo.
- Tomarnos tiempo suficiente, por ejemplo, para reflexionar sobre lo acontecido la semana pasada, y reproducir en nuestra mente un resumen con los momentos más destacados de la semana e identificar las «jugadas» en las que no involucramos a nuestro equipo, porque sentíamos que teníamos todas las respuestas. ¿Qué podríamos haber hecho diferente?
- Pensar donde podríamos haber cambiado una afirmación por una pregunta para involucrar a las personas de nuestro equipo en buscar soluciones, para una determinada situación, que muy probablemente serían mejor que la que nosotros decidimos a título individual.
Consideremos estas u otras preguntas para reflexionar sobre qué tan bien gestionamos los equipos. En resumen, y a modo de corolario:
- La participación es la clave para conseguir la responsabilidad y el sentimiento de propiedad compartidos.
- Los colaboradores muestran un mejor desempeño y compromiso («ganas») cuando saben que su trabajo tiene impacto y ayuda al éxito de la organización.