Management
Colaborar vs trabajar en equipo
La colaboración siempre ha sido un componente esencial del ámbito laboral, pero en el entorno actual de constante cambio y fuerte competitividad a todos los niveles, la colaboración intencionada y efectiva se ha convertido en un aspecto todavía más crítico si cabe. Los equipos ya no son solo grupos de individuos que completan las tareas que tienen asignadas, sino que han tenido que evolucionar para convertirse en sistemas dinámicos en los que la colaboración efectiva establece la diferencia entre avanzar y prosperar o quedarse estancado.
Pero conseguir esta colaboración efectiva va más allá de impulsar la innovación y el crecimiento, ya que también, si es bien gestionada, resulta muy gratificante para los colaboradores.

Aunque colaborar y trabajar en equipo comparten similitudes, sus objetivos y modo de funcionamiento difieren significativamente.
Sin embargo, los matices que hacen que la colaboración sea verdaderamente poderosa, a menudo se pasan por alto. Entender el equilibrio entre el trabajo en equipo y la colaboración efectiva, aprovechar al máximo los talentos, fortalezas, conocimientos y habilidades individuales de los integrantes de los equipos, y construir una cultura basada en la confianza son esenciales para impulsar todo el potencial disponible en el seno de las organizaciones.
Los diferentes estudios e investigaciones llevados a cabo por la consultora Gallup revelan que las personas que consideran que trabajan en una organización en la que se promueve una cultura efectiva de colaboración, manifiestan estar un 43% más seguros de tener la intención de permanecer en la organización durante toda su carrera profesional.
En base a todo lo anterior, ¿podemos decir o asegurar que es lo mismo colaborar que trabajar en equipo? La respuesta es no, si bien gestionar y articular ambas de forma inteligente y coordinada es clave para lograr el éxito en las organizaciones.
Entender la diferencia entre estos dos conceptos permite a las organizaciones aplicar cada uno de ellos cuando sea más efectivo. Aunque ambos comparten similitudes, sus objetivos y modo de funcionamiento difieren significativamente.
Ambos enfoques implican trabajar hacia un objetivo común. Sin embargo, el trabajo en equipo enfatiza en la eficiencia, mientras que la colaboración se centra en el proceso interactivo de compartir ideas, recursos y responsabilidades.
Trabajar en equipo: roles, estructura y eficiencia
El trabajo en equipo implica asignar roles y trabajar juntos hacia un objetivo común, específico y claramente estructurado, donde cada integrante del equipo aporta todo su bagaje individual, y en que los esfuerzos combinados de todos determinan el resultado final obtenido.
A modo de ejemplo: en un entorno hospitalario, un equipo quirúrgico funciona con una muy alta precisión. El cirujano ejecuta el procedimiento, el anestesiólogo controla y monitoriza al paciente y las enfermeras brindan un apoyo y soporte vital. En resumen, cada rol es esencial y está claramente definido.
El trabajo en equipo tendrá éxito en base a:
-Roles claramente definidos, de forma que cada integrante del equipo conoce y asume sin fisuras sus responsabilidades.
-Jerarquía claramente establecida, en la que las decisiones fluyen a través de una cadena de mando fijada, entendida y aceptada por todas los integrantes del equipo.
-Enfoque en la finalización de las tareas, dentro del marco establecido y acordado.
Colaboración: innovación, esfuerzo conjunto y aporte compartido
La colaboración se enfoca en la cocreación, donde las personas combinan sus bagajes individuales para alcanzar objetivos compartidos. A diferencia del trabajo en equipo, la colaboración es menos rígida y proporciona todo su potencial en entornos que requieren innovación, la creatividad y la resolución de problemas.
A modo de ejemplo: un equipo de diseño que está desarrollando una nueva aplicación, debe combinar el pensamiento creativo, el análisis de datos y toda la retroalimentación (feedback) recibida por parte de los usuarios finales para desarrollar y conseguir una solución diferenciadora y única.
La colaboración tendrá éxito en base a:
-Compromiso de propiedad compartida, de forma que las diferentes contribuciones se integran y encajan en una solución sin fisuras.
-Roles versátiles y moldeables, de forma que los colaboradores se adaptan de acuerdo a las tareas a llevar a cabo.
-Resolución creativa de problemas, creando un ecosistema que fomente el pensamiento divergente para generar soluciones diferenciadoras.
Al destacar las diferencias clave entre el trabajo en equipo y la colaboración, y tener claro cuándo aplicar cada uno de los enfoques, las organizaciones pueden ayudar a sus colaboradores a entender cómo contribuir eficazmente y cómo generar sinergias con sus compañeros de equipo o de trabajo.
En un próximo artículo se abordará cómo generar y consolidar un espíritu colaborativo en el seno de los equipos de trabajo.