Recibir experiencias de nuestros ‘yos’ del futuro
El programa de mentoring del Hub Experimenta, dirigido a jóvenes universitarios, celebró esta semana su segunda edición en el campus Sescelades de la URV

Sara Samino, mentora en las dos ediciones del programa de Hub Experimenta.
Once parejas de mentores y mentorizados (mentees) forman parte este año de la segunda edición del programa de Mentoring del Hub Experimenta, una iniciativa surgida del programa Repte Experimenta -impulsado desde la Universitat Rovira i Virgili (URV)-, donde jóvenes universitarios muy próximos a obtener su título tienen la oportunidad de poder compartir inquietudes con una versión alternativa de sus ‘yos’ del futuro.
El mentoring es, según la definición que utiliza Alfred Arias, coordinador de este programa, una «cooperación orientada al desarrollo en la que una persona (mentor) comparte con otra (mentee) sus vivencias, experiencia, visión, conocimiento, habilidades, información y perspectiva para impulsar su crecimiento personal y profesional».
«Buscamos facilitar la familiarización de los nuevos profesionales con el entorno laboral»Alfred Arias (Hub Experimenta)
«Lo que buscamos -explica Alfred Arias- es facilitar la familiarización de los nuevos profesionales con el entorno laboral: qué se encontrarán, qué buscan, cómo se tienen que adaptar... Y, sobre todo, ser muy realistas, sin ser tremendistas, explicando que cuando te incorporas al mundo laboral tendrás momentos dulces, pero también otros que no cumplirán con las expectativas».
«Se trata -prosigue- de que un obstáculo lo vean como una oportunidad, no estar todo el rato pensando en el pasado, y tomarlo como una oportunidad de aprendizaje».
«Es una responsabilidad, y el reto más grande es no condicionar sus decisiones»Sara Samino (Mentora)
Es algo que ha incorporado Jorge Cobas, mentorizado en la primera edición y estudiante de último curso de Ingeniería Química en la ETSEQ de la URV, que se encuentra ahora en pleno proceso de entrevistas de selección con empresas, para sus prácticas universitarias: «Mi mentor me ayudó a preparar una entrevista, y me dijo: ‘Cuando acudas a una entrevista, no esperes que esa entrevista sea la mejor, y no tengas miedo de que te digan que no; ya tendrás un primer input’. Ese feedback me lo quedo para futuras entrevistas y, cuando aplicas ciertas herramientas, ves el impacto que tienen en los entrevistadores».
Aunque este programa va mucho más allá de lo que podría ofrecer un taller para preparar entrevistas de trabajo. Lo explica Sara Samino, Quality Manager de la empresa biotecnológica reusense Biosfer Teslab y mentora en las dos ediciones de este programa: «Cuando conocí a Jordina [su mentorizada del año pasado], me sentí muy reflejada en sus inquietudes, podía ser la Sara de unos años atrás».
«A veces es difícil tomar perspectiva, y este programa me ha ayudado a ello»Jordina Balaguer (Mentorizada)
«Es una responsabilidad -prosigue Sara Samino-, porque hay una persona con una serie de inquietudes que quiere resolver, y el reto más grande es no condicionar sus decisiones, se trata de abrir y mostrar caminos en base a sus inquietudes».
Los beneficios de un programa de mentoring como este, explica, van en las dos direcciones: «Es una experiencia muy enriquecedora para el mentor; aprendes mucho y, a nivel personal, tener este espacio de tranquilidad y confianza es muy enriquecedor, porque estás trabajando emociones, consigues un vínculo y esa sensación de que alguna cosa hemos hecho bien».
Jordina Balaguer, biotecnóloga y estudiante de doctorado en la ETSEQ de la URV, coincide con su mentora, y valora sobre todo «tener el apoyo de una persona a la cual le puedes preguntar y no te da miedo preguntar, porque no es tu supervisor. A veces es difícil tomar perspectiva, y este programa me ha ayudado a ello».