España

50 años de la muerte de Franco

¿Qué hacían políticos y empresarios como Illa, Mas, Roigé o Pont el día que murió Franco?

Líderes políticos y empresariales rememoran dónde estaban y cómo vivieron el anuncio de la muerte del dictador

Carlos Arias Navarro, presidente del gobierno español en ese momento, anunciando la muerte de Francisco FrancoRTVE

La muerte de Francisco Franco marcó un punto de inflexión en la historia de España y quedó grabada en la memoria colectiva de toda una generación. Entre la sorpresa, el alivio, la incertidumbre y la esperanza, políticos y empresarios catalanes vivieron aquel 20 de noviembre de 1975 desde realidades muy distintas, condicionadas por su edad, su entorno familiar y su implicación política. 

El Diari de Tarragona ha hablado con presidentes de la Generalitat y el Parlament, exalcaldes de Tarragona y figuras de relieve tanto a escala catalana como de la demarcación, para conocer sus testimonios, diversos y a menudo íntimos, sobre cómo cada uno experimentó el final de la dictadura y el inicio de una nueva etapa que, con más dudas que certezas, abría la puerta a la democracia y a las libertades que hoy conforman nuestra vida pública.

Salvador Illa - President de la Generalitat

«Entonces tenía 8 años. Recuerdo que fui a la escuela con mi hermano y los vecinos, pero cuando llegamos nos dijeron que volviéramos a casa. Tuvimos tres días de fiesta. Todavía tengo muy presente la reacción de mis padres, lo que me hizo pensar que cosas importantes estaban pasando».

Josep Rull - President del Parlament

«Lo recuerdo perfectamente. Tenía siete años y estaba en casa de mis abuelos. Lo vimos en una televisión en blanco y negro, con Arias Navarro anunciándolo. Vengo de una familia que se movía en el esquema del silencio, por esto ese momento me quedó grabado. Al día siguiente, en la escuela, un chico se preguntó: ¿Y ahora quién será el nuevo Franco? Años después todos gritamos llibertat, amnistia i estatut d’autonomia».

Carme Forcadell - Expresidenta del Parlament

«En ese momento yo estudiaba en la universidad, estaba muy pendiente de lo que pasaba. Esos días, además, fueron doblemente alegres, ya que tres días antes de la muerte del dictador nació mi primer hijo. Lo viví desde el hospital, en Sabadell, pensando que llegaba una nueva vida al mismo tiempo que moría Franco, lo que era un buen presagio».

Santi Castellà - Presidente del Port de Tarragona

«Mi padre, recién llegado de Madrid, ocupaba un cargo oficial importante y era considerado aperturista. La tensión con el búnker era ya muy fuerte y esa noche, en los actos en memoria de Jose Antonio, el ambiente se cortaba con un cuchillo. Pasadas las tres de la madrugada llamaron a casa de la Zarzuela comunicando la muerte. Mi casa fue el lugar donde se encontraron las autoridades esa noche. Recuerdo ir a buscar el autobús al colegio y encontrar en la puerta varios jeeps lecheras de los grises de guardia. Todos los hermanos éramos conscientes del cambio histórico, y que mi padre estaba al lado de la democracia que vendría. No tardaron en aparecer las primeras pintadas en casa llamando a mi padre traidor o la de Castellà traidor, cantabas el cara al sol».

Artur Mas - Expresident de la Generalitat

«En 1975 estudiaba segundo de carrera de Económicas y Derecho. Lo viví por televisión, como una ventana de aire fresco que se abría y un deseo para empezar una nueva etapa. Tenía 19 años, estaba muy ilusionado de poder vivir la democracia como ya hacían jóvenes de otros países europeos».

Josep Fèlix Ballesteros - Exalcalde de Tarragona

«Lo supe escuchando RNE. Ese día tenía un examen de Física que llevaba muy bien estudiado, y se anuló. Me enfadé por ello, pero la muerte de Franco fue una gran alegría, con la incertidumbre y el miedo de que la democracia pudiera consolidarse o no. Recuerdo que fuimos a jugar a ping pong en una sala soterrada de la calle Reding, pero nos pidieron que nos fuéramos antes por si les obligaban a cerrar».

Pau Ricomà - Exalcalde de Tarragona

«Ya llevábamos varios días pendientes de la noticia. De hecho, ya ni sabíamos si aguantaba de forma artificial. Por ello, pensé: ya era hora. Tenía casi 18 años y estudiaba primer curso de Filosofía. Ya entonces empezaba a militar en política, en el entorno anarquista. En esa época vivía en la Rambla Nova y fui a comprar el periódico en las galerías del número 38. Era un día gris pero en el que la ilusión era mucho mayor que la incertidumbre por el futuro».

Francisco Franco visitó la Residencial de Tarragona el 24 de octubre de 1957VALLVÉ/CENTRE D’IMATGES DE TGN/L’Arxiu

Joan Miquel Nadal - Exalcalde de Tarragona

«Lo supe por la radio. Yo trabajaba de abogado en el despacho de mi padre. Era una época muy gris, lo recuerdo con tristeza por la gran cantidad de gente que murió fusilada, algunas personas pocos meses antes. Franco era un hombre sin ideología, que únicamente ansiaba el poder, como toda la gente que le rodeaba».

Carles Pellicer - Exalcalde de Reus

«Tenía 17 años recién cumplidos y cursaba mis estudios en el Institut Gaudí de Reus. Recuerdo perfectamente el momento en que nos comunicaron la noticia y cuando las clases fueron suspendidas de inmediato. Aquella jornada quedó grabada en la memòria no sólo por el momento de cambio histórico que representaba, sino también porque marcó un nueva etapa democrática y de toma de conciencia colectiva».

Berni Álvarez - Conseller d'Esports

«Tenía solo cuatro años. Solo recuerdo que ese día no fui a la escuela, en El Miracle, y que nos dieron varios días de fiesta».

Josep Poblet - Exalcade de Vila-seca. Presidente del Consell Social de la URV

«Yo tenía 18 años y estaba en primero de carrera. El impacto nos dejó con una sensación extraña de «…y ahora, ¿qué pasará?» Se decían muchas cosas. En mi familia estaba mi padre, que fue movilizado en 1937 por el ejército de la República, y el hermano de mi madre, que también fue movilizado con la ‘Lleva del biberó’ por las fuerzas republicanas. Todo esto afloró de nuevo, como si quisiéramos superar de golpe aquellos malos recuerdos de la guerra y los cuarenta años pasados, respirar aires nuevos, asemejarnos más a los países libres y democráticos… avanzados. Poder volver a ser catalanes con todos los contenidos, ver y vivir la vida en color. Justo unos meses después ya organizábamos la ‘Marxa de la Llibertat’».

Pere Granados - Alcalde de Salou

«Cuando el dictador Francisco Franco falleció, yo estaba trabajando en el Mercat Municipal de Salou. Con aquella edad, aún no era plenamente consciente de la trascendencia de aquella noticia ni del enorme cambio que inauguraba nuestro país: el camino hacia la democracia y las libertades que hoy disfrutamos y tenemos el deber de defender para que no haya retrocesos en el estado de derecho».

Marta Cid - Exconsellera d'Educació

«Tenía 15 años y aquel momento marcó un antes y un después. En casa se vivía con gran expectación, pues mi familia, de tradición republicana, había sufrido la represión. La muerte del dictador, que «murió en la cama» (esa frase la recuerdo mucho) me abrió la puerta a conocer mis raíces y a despertar inquietudes que me llevaron a implicarme en la recuperación de quienes seguían en el exilio y en la construcción de una opción política como ERC, totalmente marginada en el proceso posterior».

El dictador Francisco Franco i el gobernador civil, Rafael Fernández Martínez, en 1964DT

Jaume Antich - Exdiputado y exalcalde de Ulldecona

«Entonces tenía 29 años, con mi hijo mayor de 5 y el menor de un año. En aquel momento todavía no militaba en el PSC pero sí que estaba ya en movimientos no alineados, que trabajaban en la clandestinidad. Recuerdo que quedamos en nuestra casa de Ulldecona con dos amigos para cenar y lo celebramos, a pesar de todas las dudas y incógnitas que nos planteaba el momento. Y abrimos una botella de cava».

Laura Roigé - Presidenta Cambra Tarragona

«Entonces ya era madre de cinco hijos. Lo recuerdo como una época muy intensa, preparando biberones y quitando pañales. Trabajaba en la Agencia Laura, de paquetería. Pensé a ver cómo acaba todo esto, esperando que no hubiera disturbios. Lo supe por la radio, estando en casa con los niños. Y luego vi por la tele a Carlos Arias Navarro, y pensé: ahora solo pueden venir cosas buenas».

Teresa Pallarès - Senadora de Junts per Catalunya

«Lo viví en plena infancia, cursando sexto de EGB. Lo único que recuerdo es que, con la total inocencia de una niña de 10 años, estaba contenta porque habían decretado una semana de fiesta en la escuela. No fue hasta la adolescencia cuando adquirí una perspectiva completa sobre la trascendencia de aquel momento y sobre lo que representó la dictadura en contra de los derechos individuales y colectivos, y evidentemente también contra nuestro país. Por desgracia, algunas actitudes políticas de los últimos tiempos demuestran que la sombra del franquismo sigue aún muy viva. Debemos combatirla».

Maria M. Martorell - Presidenta del PP en Tarragona

«Tenía ocho años y estaba en casa con mis padres. Al día siguiente, cuando fui a la escuela, no había clase. Tengo el recuerdo de las noticias en la televisión y de que en la radio solo había música clásica y marchas militares».

Josep Gomis - Expresidente de la Diputació

«En ese momento era alcalde de Montblanc y procurador en Cortes, además de gerente de una empresa textil. De hecho, lo supe en la fábrica, cuando me lo comentó el vigilante nocturno a las siete de la mañana. Desde octubre sabíamos que estaba muy enfermo. Desde entonces me llegaba desde Madrid que habría transición, sin ruptura. El día 21 estuve en la coronación del Rey».

María José Figueras - Exrectora de la URV

«Estaba en Barcelona cursando segundo de la licenciatura de Biología en la Universidad de Barcelona y, al llegar a la plaza Universidad, nos encontramos el edificio cerrado y con las clases suspendidas. Nos alegramos mucho de tener días festivos. Sé que no bajé a Tarragona, sino que nos quedamos en Barcelona».

José Montilla - Expresidente de la Generalitat

«Lo supe a media mañana, trabajando en una empresa de componentes electrónicos en Sant Joan Despí, y estudiaba de noche COU en Cornellà. Era previsible que el fallecimiento debía ser en breve, por lo que se abría una nueva etapa. Militaba en el PSUC y nos reunimos por la noche para hablar sobre las perspectivas de futuro para llegar a la democracia, la amnistía y el estatuto. Tres meses después me tocaba ir a la mili a Valencia».

Dolors Farré - Alcaldesa de Valls

«Recuerdo la imagen de aquel día llegando a casa. Mi padre y mi madre me dijeron que al día siguiente no había escuela, que los colegios estaban cerrados porque Franco había muerto. Como todos los niños, no estaba muy al caso de lo que representaba y lo vi como una cosa de mayores».

El dictador Francisco Franco y su esposa, Carmen Polo, durante una de sus visitas a Tarragona, junto a los capitostes del Régimen.CEDIDA

Josep M. Rovira - Presidente de la Cambra de Valls

«En ese momento tenía 17 años y estaba interno en un colegio de Montblanc, estudiando COU. Nos anunciaron la muerte de Franco y nos enviaron a casas. Yo me quedé en Montblanc porque tenía familia. Políticamente estábamos muy implicados y recuerdo que en algunos casals hubo esos días reuniones, encuentros… con cierta alegría, pero con prudencia. No sabíamos qué podía pasar».

Antoni Pont - Presidente de honor de Borges

«Era el consejero delegado de Borges y me enteré por la radio. El tema era motivo de conversación, pero fue un día completamente normal. Mentalmente ya estábamos preparados, no supuso una sorpresa. Evidentemente, ya había una sensación de cambio y de una nueva etapa. De hecho, las perspectivas no eran fáciles: no se sabía cómo podía desarrollarse la Transición».

Josep Abelló - Exalcalde de Reus

«Yo había estudiado Ciencias Empresariales Agrícolas y entonces trabajaba en Córdoba. Y me pilló allí, porque mi mujer consiguió que le dieran fiesta por la muerte de Franco. Nos casamos unos días después: el día 6 de diciembre. Recuerdo que nos enteramos por la radio, porque salió el presidente de turno y en el fondo nosotros tuvimos, evidentemente, una alegría. Yo confiaba en que fuese la bajada de bandera para comenzar un proceso de Transición, como después fue. Pero estábamos muy expectantes».

Lluís Miquel Pérez - Exalcalde de Reus

«Yo estaba en el partido socialista, pero sin ninguna responsabilidad. Me enteré por los medios de comunicación. Nunca puedes estar satisfecho de que se muera alguien, pero nos quitamos un peso de encima. Y a partir de aquí ya empezó otra etapa, que nos permitió hacer política».

Mario Basora - Presidente de la Cambra de Reus

«Entoces estaba estudiando COU. Tenía 17 años. Aquel día mi padre compró una furgoneta. A todos nos quedó una sensación de tranquilidad, tampoco una gran alegría».