Consumo
El Black Friday acelera la campaña de Navidad en Reus: "Hemos empezado muy fuerte"
El encendido de las luces, acompañado de grandes descuentos, empuja a la clientela a adelantar las compras y dejar el trabajo hecho para Navidades. Los comerciantes agradecen el impulso inicial y confían en una buena campaña.

El carrer Monterols, uno de los más transitados por Navidad.
Aunque las luces de Navidad se encendieron el jueves por la noche, los compradores que pasean por las calles más comerciales hace días que tienen la sensación de que la campaña de Navidad ya empezó hace tiempo. Y el Black Friday es el primer catalizador.
El primer anzuelo que abre la puerta a las semanas de mayor consumo de todo el año. Al margen del mundo virtual, los escaparates están llenos de carteles que anuncian descuentos sugerentes, que pueden llegar al 70%. Es la primera llamada para que la clientela entre en las tiendas a curiosear en busca de los regalos de Navidad y atraída por las ofertas tentadoras. «Hace ya una semana que arrancamos con el Black Friday y empezamos muy fuerte», explica al Diari Belén Lamela, encargada de la tienda de ropa IKKS Store, en la calle Llovera. El inicio, tal y como dice, fue como un cohete, pero a medida que pasan los días la intensidad afloja.
«Nos va bien porque entran a buscar los regalos y lo quieren tener todo hecho de cara a Navidad», añade. El Black Friday funciona como una vía para prever sustos de última hora. Lo cierto es que, desde el encendido de las luces de Navidad, los ejes comerciales de Reus se han llenado por completo. Casi como un acto reflejo, el río aéreo que dibujan las luces es una estampa alegre, divertida y navideña.
Como llegan los meses en que las tiendas hacen su agosto, los comerciantes se esfuerzan en decorar los escaparates, que son el primer impacto. «Yo les animo a que inviertan, que no tengan miedo y pongan alegría en su negocio porque eso, al final, se ve recompensado», afirma la presidenta de la Unió de Botiguers de Reus, Rosa Lucas, que regenta una tienda en la calle de l’Amargura y habla del fenómeno de la “acción-reacción”.
Según dice, los descuentos del viernes negro son un impulso extraordinario para arrancar la campaña de Navidad. Además, como siempre, existe el debate de la iluminación. Que si son bonitas, que si son feas. Que si solo benefician a las calles con más peso y el resto quedan en segundo plano. Lucas lo tiene claro. «Yo lo veo positivo; si entre todos lo animamos un poco se nota que es un inicio de campaña potente y el cliente entra en la tienda y ve lo que hay, ya ven que estamos preparados».
La voluntad de la Unió de Botiguers es que las luces más vistosas se extiendan cada vez a más calles para dar esa sensación general de ciudad bien ambientada por Navidad. «Tenemos que picar un poco más piedra porque es verdad que la balanza queda un poco descompensada», reconoce Lucas. Además, el Mercat de Nadal, en la plaza del Mercadal, ya funciona a pleno rendimiento.