Tragedia en las vías
Al menos 159 personas han fallecido en accidentes ferroviarios en España en lo que va de siglo
El descarrilamiento de dos trenes de alta velocidad en Adamuz (Córdoba), con al menos siete muertos, se suma a una larga lista de siniestros mortales desde el año 2000

Varios muertos y muchos heridos tras el descarrilamiento de dos trenes de alta velocidad en el término municipal de Adamuz (Córdoba),
El descarrilamiento de dos trenes de alta velocidad ocurrido este domingo en el término municipal de Adamuz (Córdoba), en el que al menos 10 personas han fallecido y 25 han resultado heridas, eleva a al menos 159 el número de víctimas mortales en accidentes ferroviarios en España en lo que va de siglo.
El siniestro de Adamuz se añade a otros graves accidentes registrados desde el año 2000, siendo el más letal el ocurrido el 24 de julio de 2013, cuando 79 personas murieron y 143 resultaron heridas tras descarrilar un tren de velocidad alta que cubría la ruta Madrid-Ferrol en la curva de A Grandeira, a unos dos kilómetros de la estación de Santiago de Compostela. La investigación determinó que el exceso de velocidad fue la causa del accidente.
Desde comienzos de siglo, diversos accidentes ferroviarios han dejado víctimas mortales en distintos puntos del país. El 3 de enero de 2001, doce personas murieron al ser arrollada una furgoneta por un tren en un paso a nivel en Lorca (Murcia). El 3 de junio de 2003, una colisión frontal entre un tren Talgo y uno de mercancías en Chinchilla (Albacete) causó 19 muertos y 38 heridos.
En 2004, se registraron varios siniestros graves: el 9 de marzo, seis jóvenes fallecieron en un paso a nivel sin barrera en Martín de Yeltes (Salamanca), y el 7 de mayo, cinco personas murieron en un atropello ferroviario cerca de la estación de Hellín (Albacete). Dos años después, el 21 de agosto de 2006, siete personas perdieron la vida al descarrilar un tren Intercity en Villada (Palencia).
Otro de los accidentes más trágicos ocurrió el 24 de junio de 2010 en la estación de Castelldefels (Barcelona), donde doce personas murieron y catorce resultaron heridas al ser arrolladas por un tren cuando cruzaban las vías para acudir a la verbena de San Juan.
En años posteriores se produjeron otros siniestros mortales, como el descarrilamiento de un tren internacional en O Porriño (Pontevedra) en 2016, con cuatro fallecidos; el accidente de Vacarisses (Barcelona) en 2018; la colisión frontal de dos trenes en Castellgalí (Barcelona) en 2019, que causó la muerte de una maquinista; el siniestro de La Hiniesta (Zamora) en 2020; y el choque ferroviario en Sant Boi de Llobregat (Barcelona) en 2022, en el que falleció el maquinista de un tren de FGC.
El accidente de Adamuz vuelve a poner el foco en la seguridad ferroviaria y en el impacto humano de los grandes siniestros en la red ferroviaria española a lo largo de las últimas décadas.