Urbanismo
Los agujeros negros de Tarragona: más de 400 vacíos llevan décadas sin actividad
Edificios en ruinas, parcelas abandonadas, insalubridad... Tras la caída del POUM, que limitó los grandes crecimientos, el centro constituye una oportunidad

Las bolsas de basura encima de un solar con restos arqueológicos, en la calle Trinquet Nou
El mapa de Tarragona parece un queso gruyère, con decenas de solares vacíos que recuerdan a los agujeros del tradicional queso suizo. Los hay abiertos y vallados, limpios o llenos de maleza y escombros; grandes, pequeños y medianos. También los hay útiles o abandonados. La cifra es tan amplia que, en un momento en el que generar nuevo suelo está condicionado por un planeamiento urbanístico transitorio, da para prolíficas elucubraciones.
Los hay en todos los barrios, de diferentes características y propietarios. Algunos son públicos, la mayoría privados, y en algunos casos llevan tantos años abandonados que prácticamente se han convertido en un agujero negro de la ciudad. ¿Quién se acuerda del antiguo garaje Segarra de la calle Unió o qué había en la esquina entre la Avinguda Pau Casals y la calle Estanislau Figueras antes de que instalaran un cartel anunciando una próxima promoción de viviendas, frenada desde la crisis inmobiliaria?

El antiguo garaje Segarra, entre Unió y Fortuny.
Según datos del Ajuntament de Tarragona, en marzo de 2022 la cifra de solares vacíos en Tarragona era de 415. El cálculo se hizo tras la caída del POUM, cuando la ciudad tuvo que realizar un ejercicio en el que le tocó mirar hacia adentro, para conocer las posibilidades de crecimiento y desarrollo, en un contexto en el que los grandes sectores de crecimiento quedaron muy limitados a la espera del nuevo plan.
Coincidiendo con la redacción del avance del futuro Pla d’Ordenació Urbanística Municipal (POUM), la administración local calculó que esta disponibilidad de suelo podría traducirse en la construcción de unas 2.373 viviendas para unos 6.074 habitantes.

Delante de la sede del Instituto Nacional de Estadística, en la calle Jaume I, se habilitará un aparcamiento.
«Debería incentivarse la construcción, ya que en el centro de la ciudad necesitamos pisos», indica la presidenta de la Associació de Veïns Tarragona Centre, Núria Sabat.
En una etapa anterior, el colectivo vecinal inició las primeras conversaciones para que algunos de estos espacios pudieran transformarse en huertos urbanos. «Aunque no lo habíamos publicitado, porque solo eran conversaciones, ya teníamos a unas cinco personas», dice Sabat. Al final, las conversaciones no llegaron a buen puerto y el proyecto se convirtió en agua de borrajas.

Se está iniciando la construcción en la Rambla Vella
Huertos urbanos, huertos solares, zonas de aparcamiento... Los usos a explorar son múltiples hasta que muchos de estos no acaben siendo construidos. La demanda de vivienda ha propiciado que se estén desbloqueando algunos de estos agujeros, como el que había en la Rambla Vella con Sant Agustí, donde se está levantando una promoción de pisos.
También hay movimiento en la Part Baixa. Próximamente, la parcela situada entre la calle Jaume I y el Passatge de Ferrer i Duran se convertirá en un aparcamiento, al igual que la finca ubicada en el número 14 de la calle Smith. En total, se generarán 170 plazas de estacionamiento, atacando una de las principales necesidades del barrio, según el Pla Integral de la Part Baixa. Este mismo documento apuntaba que tan solo en esta parte de la ciudad hay veintidós solares vacíos. «Si no se hace un mantenimiento, se genera porquería, por lo que siempre hemos pedido que puedan hacerse actividades para el barrio y que sean espacios abiertos», indica la presidenta de la Associació de Veïns del Barri del Port, Mari Carmen Puig.

En la finca de la calle Calderers el Ayuntamiento prevé construir pisos en la parte municipa
Pronto también se activará la parcela de la calle Floresví Garreta, en la que se construirá vivienda. Y es que los más de mil pisos de alquiler asequible, que están en fase de tramitación, llegan después de que tanto la Generalitat como el Ayuntamiento, hayan evaluado con detenimiento el potencial de sus propiedades. «Si estamos hablando del centro, podrían hacerse pisos o aparcamientos, hablando con los propietarios», indica el responsable de Urbanisme de la FAVT, José Carrasco. En el ámbito de Ponent, muchos de estos solares vacíos se corresponden a «promociones que en el boom inmobiliario se quedaron por el camino y ahora no les dan licencia».