Patrimonio
El Consorci Patrimoni Romà de Tàrraco iniciará su andadura esta semana
Contará con un presupuesto anual de 8 millones hasta 2029 y una previsión de ingresos de hasta dos millones

Noemí Llauradó, Ernest Urtasun, Salvador Illa, Rubén Viñuales, Sònia Hernández, Joan Planellas Consorci del Patrimoni Romà de Tarragona
El Consorci Patrimoni Romà de Tàrraco iniciará su andadura oficial esta semana. Será a partir del martes, cuando el Govern de la Generalitat aprobará definitivamente los estatutos de creación de un organismo que «actuará como instrumento de gobernanza de la gestión conjunta, coordinada y equilibrada» del patrimonio histórico y cultural de Tarragona.
«Empieza a caminar una herramienta que desde hace mucho tiempo debería haberse conseguido, ya que nos permitirá no tan solo mejorar la eficacia a la hora de gestionar el patrimonio mundial, sino que también mejorará la financiación y, por tanto, la inversión y el mantenimiento», pone en valor el concejal de Patrimoni del Ajuntament de Tarragona, Nacho García Latorre.
Esta era una asignatura pendiente que, por diferentes circunstancias, siempre había quedado aparcada. Sin embargo, en los últimos tiempos, el Departament de Cultura, a través de la Agència Catalana de Patrimoni Cultural, y el Ajuntament de Tarragona han allanado el camino para la creación de este nuevo órgano de gestión, que de forma efectiva se pondrá en funcionamiento a partir del año que viene.
Quién lo integrarán
El núcleo duro lo integrarán las administraciones local y catalana. Más allá, la Diputació de Tarragona, el Ministerio de Cultura, el Arquebisbat de Tarragona y los municipios de Altafulla, Constantí y Roda de Berà tendrán diferentes niveles de participación, a partir de unos convenios de colaboración que se irán negociando uno a uno.
«Es una gran apuesta que hace justicia con Tarragona y el patrimonio de Tàrraco, y que supondrá dar un salto de calidad y de proyección», indica el director general de Patrimoni Cultural, Quim Borràs. Según explica, esta aprobación definitiva de los estatutos permitirá que, este primer semestre del año, ya se produzca la primera reunión, mientras, de forma paralela, se comenzará a trabajar en la dotación de los distintos órganos de gestión.
Cómo se organizará
En un primer nivel contará con un Consell General, que presidirá el mismo President de la Generalitat, Salvador Illa.Este organismo será el encargado de aprobar los presupuestos, acordar el ámbito de las competencias del consorcio y aprobar los precios y tasas, entre otras funciones.
A un nivel inferior, habrá un Consell Executiu, que presidirá el alcalde de Tarragona, y que se encargará de las funciones administrativas y de ejecutar los programas de actuación aprobados por el Consell General. El máximo órgano de la dirección ejecutiva será el director general, un cargo que saldrá a concurso público y se espera que pueda incorporarse a lo largo de este año.

Se definirá una gestión integral del conjunto de los monumentos.
Borràs asegura que, a partir de la convocatoria del director general, «se incorporarán otros perfiles de recursos humanos y de gerencia, que irán conformando el equipo». En paralelo, en estos próximos meses también se espera la firma de los convenios de colaboración con las entidades que no formarán parte de los órganos de gobierno, como son el Ministerio de Cultura, el Arquebisbat, los ayuntamientos de Constantí, Altafulla y Roda de Berà, además de la Diputació de Tarragona. Sin embargo, el director general de Patrimoni Cultural ya avanza que, de cara a 2027, el organismo que preside Noemí Llauradó podría tener un nivel de implicación superior, ya que se espera que se incorpore dentro de los órganos de gobierno.
El consorcio será un instrumento de gestión que «integrará a otras entidades con los mismos objetivos para sumar, generar, vehicular y optimizar recursos y esfuerzos, tanto públicos como privados, y coordinar e impulsar las actuaciones de las partes consorciadas». Al respecto, los estatutos prevén la figura de un Consell Assessor, en el que podrán participar instituciones como la URV, el ICAC o la RSAT, entre otros organismos.
Los recursos
El presupuesto del consorcio será de ocho millones de euros anuales en el periodo de 2026 a 2029. La aportación más significativa la hará la Generalitat, que pondrá 3,6 millones de euros anuales. Por su parte, el Ajuntament de Tarragona pondrá 2,5 millones, mientras que la Diputació de Tarragona aportará otros 100.000 euros.
No se ha concretado si el resto de participantes también alimentará esta hucha. Esto se negociará institución por institución, en el marco de estos convenios de colaboración.
Más allá de esta aportación económica directa, el consorcio también gestionará las inversiones previstas en materia de patrimonio por parte del Ministerio de Cultura, que financian proyectos como la recuperación de la Necròpolis y el nuevo MNAT, que en su conjunto «podemos estar hablando de unos cuarenta millones de euros», indica Borràs.
El presupuesto también incorporará los ingresos generados por los mismos monumentos a través de las entradas. Se hace una previsión de entre 1,7 y 2 millones de euros. «Es una primera estimación que hemos hecho en base a la situación actual, teniendo en cuenta que la oferta cultural será superior», argumenta Borràs.
La administración de la Generalitat pone como ejemplo de este revulsivo el proyecto que quiere impulsarse en el Teatre Romà. Actualmente, este es un yacimiento que pasa sin pena ni gloria, ya que tan solo abre cuando se hacen visitas guiadas desde el MNAT los domingos. Este no forma parte de los recorridos turísticos ni despierta demasiado interés.
Desde la Generalitat ya se ha anunciado una inversión de dos millones de euros para que, a partir del año que viene, sea uno de los yacimientos que se incorpore dentro del proyecto ‘Els ulls de la història’. Este ya funciona en el Castell de Miravet o la Cartoixa d’Escaladei, que a través de la realidad virtual sumergen a los visitantes dentro de una experiencia inmersiva, que hace que el público pueda disfrutar de una experiencia más entendedora.
El personal
El consorcio estará integrado por personal del Ajuntament de Tarragona y del MNAT que, a partir del año que viene, se integrarán en la nueva estructura, una fusión que, según la administración catalana, asegura que será «manteniendo las mismas categorías y derechos» actuales. A partir de la entrada en funcionamiento del nuevo ente, las nuevas incorporaciones serán personal del consorcio.
Lo que aún está por determinar será la ubicación, que será en un edificio municipal, aún por determinar.
Unificar el ticketing y el relato
La constitución de este órgano de gestión debe suponer un cambio de cara a la experiencia del visitante. En primer lugar, porque habrá un único sistema de entradas para todos los monumentos, con tarifas coordinadas independientemente del titular del monumento, cosa que no existe actualmente.
Borràs también explica que «se unificará el relato», de forma que «los visitantes tendrán una visión conjunta de Tàrraco, no como ahora, que se encuentran con espacios diferentes, lo que supone una visión fragmentada».
También habrá una hoja de ruta compartida en cuanto a la conservación, protección y promoción del patrimonio, lo que debe permitir que seamos «más ágiles». De hecho, la redacción de esta hoja de ruta será una de las primeras misiones que deberá abordar el futuro director general que, como punto de partida, contará con el Pla de Gestió de Tàrraco, que presentaron de forma coordinada el Ajuntament y la Generalitat a principios del mes pasado de diciembre. Esto derivará en la aprobación de un plan director, el cual fijará las prioridades en cuanto a la conservación y el mantenimiento del patrimonio, según el estado de conservación de los diferentes monumentos.
Este alto cargo del Departament de Cultura se muestra convencido de que, con el impulso de este nuevo órgano de gobernanza, «Tarragona volverá a ser la capital de la Hispania romana».