Tarragona

Comercio

La Part Alta tendrá un plan de usos para limitar la tipología de comercios

El Ayuntamiento empieza a tramitar el documento, tal como acordó con otras formaciones políticas

La calle Major está cada vez más llena de tiendas de souvenir y de supermercados a precio de turista.ANGEL ULLATE

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Cuando paseamos por la Part Alta de Tarragona, sobre todo la por la calle Mayor y su entorno, vemos que los comercios que más predominan son tres: las tiendas de souvenirs, los conocidos como veinte duros y los supermercados a precio de turista. Una tendencia que va a la alza y que se repite a menudo en las zonas más turísticas de las ciudades.

Hace unos años, eso no era así. La Part Alta estaba llena de comercios pequeños, familiares y de proximidad, que garantizaban la identidad de un barrio. Apenas quedan servicios básicos, como panaderías o carnicerías y, cada vez que se cierra un local, cuesta mucho volverlo a ocupar con un comercio que aporte personalidad.

La situación lleva años preocupando a los vecinos y comerciantes, que ven como la Part Alta se está convirtiendo en un escaparate para turistas. Es por esta razón que el Ayuntamiento apuesta por tirar adelante un plan de usos que permita ordenar la actividad comercial, limitar la saturación turística y proteger el tejido residencial en el núcleo histórico. El plan busca regular el comercio local frente a la transformación comercial de la zona. «Es muy importante saber qué ciudad y que Part Alta queremos», explica Montse Adan, concejala de Comerç del Ayuntamiento de Tarragona, quien añade que «el plan de usos es muy necesario y ya hemos empezado a tramitarlo, tal como acordamos con otras formaciones políticas».

Antonio Gómez de la joyería Personal de la calle Mayor asegura que «no todo vale». Gómez asegura que «no es normal que un centro histórico patrimonio de la humanidad, o la calle más importante de la ciudad, esté lleno de imanes y de postales a un euro. El comercio necesita calidad». Para este empresario tarraconense, «el comercio y la calle en general debe estar dirigido a la gente que la paga, es decir, a la ciudadanía, no al turista».

Gómez cree que si en una calle hay diez tiendas de la misma tipología, al lado se pondrá una igual, no habrá variedad. «Es lo que está pasando en la calle Mayor», añade.

Los vecinos, por su parte, llevan años alertando de la gentrificación que está sufriendo el barrio. Denuncian la falta de comercios de primera necesidad y piden a gritos que la administración ponga de su parte para recuperar la Part Alta para la ciudadanía.

¿Abrir los domingos?

Uno de los debates comerciales que hay ahora encima de la mesa es si los comercios de la ciudad deben o no abrir los domingos. La polémica saltó hace una semana cuando desde la Cambra de Comerç se pedía al Ayuntamiento acelerar los trámites para declarar Tarragona como zona turística y, de esta manera, que toda la ciudad pueda abrir los domingos.

La Part Alta ya hace años que cuenta con esta condición.Sin embargo, se pueden contar con una mano los comercios del casco antiguo que abren los domingos. «Invito a los que animan a que las tiendas abran también los domingos a que visiten la Part Alta. El comercio de proximidad no abre. Los pequeños empresarios también tenemos derecho a la conciliación familiar», dice Gómez, quien añade que «esta medida solo beneficiaría a las grandes superficies comerciales. Esto, quizás, haría cambiar los hábitos de compra y nos acabaría perjudicando a las tiendas más pequeñas».

Por su lado, el Ayuntamiento, de la mano de la concejala de Comerç, vuelve a mostrar su oposición total a la propuesta de la Cambra. «Nuestra responsabilidad es mimar al comercio de proximidad y abrir un domingo sería un error», asegura Adan, quien añade que «nuestro objetivo es hacer una ciudad atractiva para el visitante, pero sobre todo que esté pensada para el ciudadano».