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Arrancan los estudios para evitar filtraciones en el Pont del Diable

Las muestras que se han tomado han puesto de manifiesto que no hay ni rastro del ‘specus’ original del monumento, que es Patrimonio de la Humanidad

| Actualizado a 25 mayo 2022 07:00
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El Pont del Diable sigue desvelando nuevas informaciones. Si hace unos meses el equipo de investigadores del ICAC, liderado por Jordi López, reveló que la construcción de esta estructura respondía a la voluntad del Imperio romano de mostrar su poderío, ahora se habría confirmado que el monumento no conserva ni rastro del specus original, es decir del canal por donde circulaba propiamente el agua. «Se ha detectado que no está», explica el concejal de Patrimoni del Ayuntamiento de Tarragona, Hermán Pinedo.

Es una de informaciones que se ha puesto de manifiesto a raíz de las catas que se iniciaron la semana pasada, con el objetivo de recuperar esta parte superior del monumento y evitar que sigan las filtraciones de agua, que están dañando el monumento. En total se han hecho cinco sondeos de treinta centímetros de profundidad, distribuidos en toda la línea del canal, por el que habitualmente pasa la gente. Para llevarse a cabo esta intervención se retiraron todas las capas, producto de las restauraciones contemporáneas, con el objetivo de obtener información precisa sobre el estado de conservación de la obra original. Una información que se precisó «necesaria» para poder abordar la redacción del futuro proyecto de restauración, que tendrá como objetivo la recuperación de esta estructura, evitando que el agua acabe generando grietas en los sillares.

Estas catas buscaban conocer la potencia arqueológica de este specus, es decir, donde estaba el registro inicial. «Con las catas hemos llegado a los sillares romanos, por lo que el original no lo hemos encontrado», indica Pinedo. La administración local, que es la titular del monumento, asegura que no está documentado en qué momento habría desaparecido o si fue a causa de alguna de las actuaciones de rehabilitación. Con todo, se espera que con esta información pueda acabarse de complementar los estudios que se hicieron en 2010, que eran incompletos.

El Ayuntamiento dispone del dinero a partir de la hucha compartida con la Generalitat

Las catas se iniciaron el lunes de la semana pasada y se prolongaron cinco días. Estas fueron a cargo de la empresa EOS Arqueologia, que se adjudicó la obra por un importe de 5.782,40 euros (IVA incluido). La siguiente fase será la redacción de un proyecto para recuperar y consolidar el specus actual. «Debemos evitar que se siga filtrando el agua por la piedra y se meta en las entrañas del monumento, porque vemos que se hacen charcos e internamente puede acabar partiendo la roca», argumenta Pinedo, quien defiende la importancia de esta actuación «preventiva». Este proyecto es el que acabará detallando la inversión necesaria, que inicialmente se sitúa en unos 35.000 euros. El Ayuntamiento de Tarragona asegura que dispone de estos recursos, ya que se financiará con la hucha compartida que tiene con la Generalitat, a través del acuerdo de conservación y mantenimiento que se firmó en diciembre de 2010, mediante el cual cada una de las administraciones aporta 100.000 euros anuales. Con los recursos necesarios disponibles, el ejecutivo de la Plaça de la Font espera que los trabajos puedan llevarse a cabo «a lo largo de este año».

El deterioro de esta canalización se atribuye a varios factores. Por un lado, a la degradación propia de la climatología y, por el otro, al paso de la gente que cuando visita al monumento cruza de punta a punta los poco más de 200 metros de longitud del acueducto. Pese a ello, el máximo responsable de Patrimoni a nivel municipal descarta que de momento puedan tomarse medidas de carácter restrictivo. «Está bien que la gente pueda subir y que pasee por el monumento. No hay ningún problema y de hecho por este motivo está abierto, porque es un espacio seguro que no presenta ningún problema», argumenta Pinedo. Pese a ello, se han detectado comportamientos incívicos y no todo el mundo lo cruza caminando. También ha habido bicicletas y motos. Al respecto, el concejal defiende que «hay unos elementos que impiden el paso de estos vehículos, pero es muy difícil de controlar». No obstante, asegura que se están explorando diferentes posibilidades para acabar con estos comportamientos. Pinedo también considera que la mejora del alumbrado del monumento y de la parte didáctica sobre cómo este se explica son aspectos a mejorar.

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