Alertan del uso de tarjetas con intereses de hasta el 27%

Un banco que reclamaba a un cliente de la ‘revolving’ una deuda de 7.779 euros finalmente le tendrá que pagar 2.146, según el juez

| Actualizado a 10 diciembre 2019 09:09
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«Desproporcionado», «notablemente superior al normal» y «manifiestamente desproporcionado». Son algunos de los calificativos de un juez utiliza para definir el interés que un banco aplicó a un cliente que tenía una tarjeta revolving, aquellas en que se paga una cantidad fija cada mes. Al resto se le aplica un interés, que este caso llegó al 27 por ciento, muy por encima de lo estipulado por ley. Si inicialmente el banco solicitaba a su cliente una deuda de 7.779,21 euros, finalmente ha sido la entidad financiera la que tendrá que devolver al afectado con 2.146,84 euros (más intereses). Así se recoge en la sentencia dictada por el Juzgado de Primera Instancia número 7 de Tarragona. La misma ha pasado a ser firme después de que el banco no haya presentado recurso de apelación ante la Audiencia Provincial de Tarragona.

El afectado es un vecino de Les Borges del Camp. El 27 de abril de 2008, la oficina de la entonces Citibank le ofreció una tarjeta de crédito Visa Cepsa Porque Tu Vuelves. Según la demanda presentada por su abogado, Juan Carlos Lago de Celis, «se le informó que ofrecía muy buenas condiciones económicas». Le pidieron que rellenara un impreso con sus datos y actividad económica para que se le pudiera conceder dicha tarjeta.

La tarjeta Visa en cuestión consiste en pagar una cuota fija cada mes –en este caso eran 18 euros–, indistintamente del importe de las compras o pagos realizados. Lo que en un principio todo eran ventajas se vio que en la cantidad a deber le cargaban intereses de hasta el 24 por ciento. Así, por ejemplo, en 2009 realizó compras por valor de 692 euros, pagó 241 y le cargaron 135 en intereses.

Ingresos ‘extras’

Pero además, apuntaba la demanda la entidad le ingresaba en su cuenta corriente dinero –600 euros en 2010, 1.439 en 2011 u 802 en 2012– sin que el cliente lo hubiera pedido. Y a este dinero también se le aplicaba intereses. Para el abogado, estos ingresos resultaban «innecesarios». Y ello en base a que en 2011, antes de la primera transferencia, había un saldo en la cuenta corriente de 1.314,35 euros. Y en diciembre de 2014 había 5.498,92 euros.

En la demanda se recuerda que «dichas transferencias nunca fueron pedidas por el actor, el cual ni se enteraba de ellas hasta que no recibía el extracto de la cuenta, y no era consciente de los enormes intereses que estaba pagando por ese dinero, cuando no tenía ninguna necesidad económica que le urgiera para pedirlo. A quien le iban bien dichas transferencias era a la entidad demandada que de esa forma engordaba los intereses de forma abusiva y temeraria».

En el 2017, que es cuando el cliente deja de utilizar la tarjeta, comprueba que a lo largo de los años ha realizado compras por 6.428,39 euros y le han ingresado 4.041 euros, lo que suma 10.469,39 euros –los intereses han subido a 9.384,98 euros–. Como llegó a pagar 12.616,23 euros, el afectado ha llegado a pagar 2.146,84 euros por encima, dinero por el que reclama –y que el juez ha reconocido en la sentencia–.

El abogado apuntaba al Diari que el interés del descubierto era de un 24 por ciento, pero si se sumaba el de la deuda llegaba hasta el 27. Y lo que destaca es que el banco, como era un cliente «que cada mes cumplía con el pago», le iba enviando dinero en efectivo a su cuenta, dinero que no devolvía porque no lo había pedido. El banco que reclamaba el importe es el Wizink Bank SA, anteriormente Bancopopular-e, que se había hecho con el negocio de banca de consumo de Citibank SA.

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