Catalunya

Tragedia en las vías

El muro que cayó sobre el Rodalies de Gelida era de Carreteras y pasó su última inspección en 2025

El ministro asegura que no se detectó “ninguna incidencia o afección significativa” en el lugar antes del accidente ferroviario. Había sido inspeccionado tres veces

El ministro de Transportes, Óscar Puente (izquierda) y Luis Pedro Marco de la Peña, presidente de Adif, este viernes en Madrid.

El ministro de Transportes, Óscar Puente (izquierda) y Luis Pedro Marco de la Peña, presidente de Adif, este viernes en Madrid.Kiko Huesca, efe

Publicado por

Creado:

Actualizado:

El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha explicado este viernes que el muro que se desplomó y provocó el accidente ferroviario de Gelida (Alt Penedès) era responsabilidad de la Dirección General de Carreteras como “elemento asociado” a la red viaria desde noviembre de 2021, cuando finalizó la concesión de la autopista AP-7.

Según ha detallado, el muro fue sometido a dos inspecciones básicas, en mayo de 2023 y agosto de 2024, y a una inspección de “nivel superior” en febrero de 2025. En ninguna de ellas, ha subrayado, se detectó “ninguna incidencia o afección significativa que denote algún riesgo”.

Puente ha realizado estas aclaraciones después de que el líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, le reprochara no haber determinado hasta ahora la titularidad del muro. Desde el momento del accidente y hasta este viernes, el Ministerio de Transportes había señalado que no podía precisar si la infraestructura dependía de Adif o de Carreteras.

El ministro ha ofrecido estas explicaciones durante una rueda de prensa en el Ministerio, convocada para defender las actuaciones de inspección realizadas por Adif en el tramo donde se produjo el accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba). En su intervención, Puente ha respondido punto por punto a las preguntas formuladas por Feijóo, a quien ha acusado de dar por válidos algunos “bulos”.

En relación con el siniestro de Adamuz, Puente ha indicado que Adif realizó en los últimos siete meses un total de 12 pruebas de distinta naturaleza en el tramo afectado. Según ha asegurado, en ninguna de ellas se detectaron incidencias relacionadas con vibraciones ni con un posible fallo o rotura de la vía.

Puente ha añadido que la rotura del carril no fue completa hasta poco antes del paso del tren siniestrado, ya que, de haberse producido con anterioridad, el sistema habría detectado la falta de contacto. “El tren Iryo es un tren pesado, y si en la vía había una pequeña deficiencia que producía esa marca en las ruedas, se notaba más en los vehículos más pesados, que podían hacer descender más el carril”, ha explicado.

tracking