Para seguir toda la actualidad desde Tarragona, únete al Diari
Diari
Comercial
Nota Legal
  • Síguenos en:

El Castell de los empleados del Banco de España que da trabajo a 70 ciudadanos de Roda de Berà

El organismo estatal subvenciona las vacaciones de sus funcionarios desde los años 60 en este suntuoso enclave

| Actualizado a 13 noviembre 2022 07:00
Se lee en minutos
Participa:
Para guardar el artículo tienes que navegar logueado/a. Puedes iniciar sesión en este enlace.
Comparte en:

¿A quién no le gustaría pasar las vacaciones en un castillo medieval con todas las comodidades del siglo XXI y con unas inmejorables vistas al mar?, ¿quién no ha soñado nunca con pagar un simbólico precio para sentirse como un rey en un descanso veraniego de primera categoría? Eso y mucho más es lo que pueden disfrutar los más de 3.000 trabajadores del Banco de España que figuran entre la élite funcionarial española.

Pero lejos de suponer un compromiso para el Ayuntamiento de Roda de Berà, el consistorio valora muy positivamente esta iniciativa, que arranca desde los años 60, cuando el Banco de España se quedó con la finca. Desde Alcaldía del municipio de Berà aseguran que «no solo las vacaciones de estos funcionarios dan vida a Roda, sino la existencia de la residencia. En cuanto a la creación de puestos de trabajo es muy importante, ya que durante todo el año trabajan unos setenta rodenses/as». La referencia supone dar empleo a jardineros, camareros, cocineros y muchos otros oficios cada temporada estival, cuando es precisamente más solicitado el paradisíaco alojamiento y servicios por parte de los empleados del organismo estatal.

A los empleos directos que supone hay que añadir otros beneficios sobre la economía local. Así, son numerosos los comercios y restaurantes favorecidos por ello, sobre todo los ubicados en el Roc de Sant Gaietà y playa Llarga.

El propio Ayuntamiento de Roda de Berà recuerda que «se trata de una residencia privada y, como consistorio, no tenemos acceso a las instalaciones, pero sí tenemos claro que es un punto de riqueza para toda la localidad». De esta manera, Ayuntamiento y Banco de España parecen tener una buena entente después de la pugna que mantuvo en 1979 en consistorio rodense con el ente supervisor a nivel nacional. En aquella ocasión fue por la Ermita Mare de Déu de Berà, una construcción de estilo renacentista y que ha sido tradicionalmente un punto de encuentro de actos festivos. El Banco de España pretendía anexionarla a los terrenos del Castell de Berà, pero finalmente los tribunales le dieron la razón al consistorio de la época, desligándola del patrimonio que ya tenía en la zona el organismo bancario.

Lujo a precio simbólico

Pero el aspecto positivo sobre la economía rodense no supone que el ciudadano se sorprenda por los beneficios y privilegios de los empleados del Banco de España a la hora de pasar su tiempo de descanso. Esta misma semana era elDiario.es quien publicaba numerosa información al respecto denunciando que «mientras este organismo público, que receta austeridad para el salario mínimo o las pensiones, gasta más de 5 millones de euros al año en financiar residencias vacacionales para sus trabajadores».

Esos derechos adquiridos, procedentes de la época franquista como sucedió también con otras empresas que después pasaron a ser privatizadas, están englobados en una partida genérica de ‘acción social’ y que cuentan con un presupuesto del supervisor de 19,65 millones de euros y que incluye todas aquellas «prestaciones y beneficios que tienen por objeto mejorar las condiciones personales o familiares del empleado». Según el portal digital, esos beneficios laborales le cuestan al Banco de España 6.016 euros al año por funcionario. Sin embargo, se desconoce qué parte de ese gasto sirve para subvencionar las vacaciones. El Castell de Roda fue nacionalizado en 1962 y, desde entonces, mantiene hasta el día de hoy esta posibilidad para sus empleados. Fuentes consultadas por el Diari señalan que «los funcionarios no vienen a coste cero, porque pagan una pequeña cantidad. Pero es un precio simbólico para lo que representaría una estancia normal para cualquier ciudadano. Incluso un café tiene un precio emblemático de 0,30 euros». O lo que podría ser los mismo, el coste material del café en sí, sin añadidos.

Multitud de posibilidades

La finca no cuenta solo con el castillo como lugar de residencia y alojamiento, ya que cuenta también un restaurante, un bar frente al mar e incluso una salida directa a la pequeña cala cercana. A ello hay que sumar una interesante lista de posibilidades para no decaer en el aburrimiento, aunque ello resulte realmente difícil. Así posee una pista de tenis y dos de pádel, un circuito de minigolf, un frontón, una cancha de baloncesto y otra de fútbol, zona de juego infantil, campo de petanca, vestuario, una hermosa y gran piscina para los adultos y otra de características más reducidas para los niños. Sin contar, que los alojamientos y pernoctaciones se realizan en coquetos bungalows que incluyen numerosas comodidades.

Según han relatado algunos de los funcionarios del Banco de España a elDiario.es, «hay hostias» para acudir al castillo en temporada alta. «Pueden pasar entre seis y siete años hasta que puedes volver si quieres venir», explica uno de esos trabajadores del organismo bancario estatal.

Sin embargo, eso sucede en plena época veraniega, incluido el mes de septiembre. El pasado mes de octubre, por ejemplo, ya notó un notable descenso en la ocupación contando con escasos huéspedes.

«Nos da vida en este municipio», explica Josep, un comerciante de la zona que refrenda las palabras del Ayuntamiento acerca de lo beneficioso para el municipio de la llegada de estos empleados públicos. «Tienen buenos sueldos en general y dejan dinero. Salen a comer, compran, vienen con sus hijos y visitan muchos lugares», detalla, y añade que «no solo vienen trabajadores en activo. También lo hacen muchos jubilados del Banco de España. Los puedes ver pasear por el Camí de Ronda de aquí al lado».

Los 70 trabajadores del municipio atienden a los funcionarios para que no les falta de nada: desde los camareros para limpiar mesas, servir comidas y bebidas hasta los recepcionistas que reciben en el hall a los veraneantes.

También están los/as que limpian en los bungalows (casitas adosadas) donde se hospedan los funcionarios, los trabajadores de mantenimiento o jardineros. Según las cifras dadas por el Banco de España, solo la contratación de personal sumó 5,2 millones de euros por dos años de servicio (2017 y 2018). Además, recientemente se han renovado el mobiliario, lámparas, mesas , somieres, colchones, sábanas y carpintería interior y exterior por un coste de 550.000 euros. En muchos casos también beneficiando a empresas locales.

Comentarios
Multimedia Diari