Infraestructuras
Más vuelos antes del verano: el Aeropuerto de Reus suma 150.000 plazas en 2026
La oferta superará los 1,66 millones de asientos gracias al refuerzo de vuelos en temporada baja, con Ryanair y Jet2 iniciando operaciones en marzo

Este 2025, el aeropuerto ha registrado las mejores cifras de pasajeros desde 2011, último año en que RyanAir mantuvo su sede operativa en el aeropuerto.
Tras igualar las mejores cifras de pasajeros desde 2011, el Aeropuerto de Reus aún no ha tocado techo. Así lo indican las previsiones del Patronat de Turisme de la Diputació de Tarragona, que apuntan que las aerolíneas que operan en esta puerta de entrada a la Costa Daurada han programado un 10% más de plazas que el año pasado. De este modo, la oferta se situará por encima de 1.660.000 asientos. Más allá del volumen, el cambio más sustancial es, sobre todo, de calendario.
Gran parte de este incremento se explica por un aumento exponencial de las operaciones durante los meses de temporada baja, un hecho que refuerza la estrategia de desestacionalización impulsada desde la Taula Estratègica de l’Aeroport. En concreto, este mes de marzo registrará un incremento del 175% de plazas, mientras que abril crecerá un 15% respecto al año pasado, un mes que ya concentró 117.000 pasajeros.
El anhelo compartido entre las instituciones que coordinan el aeropuerto es alargar progresivamente la temporada, situándola entre los meses de marzo y noviembre, apuntalando así la actividad fuera del periodo estival. Cabe recordar que en 2025 el aeropuerto cerró con 1.335.000 pasajeros, unas cifras que no se alcanzaban desde el último año en que Ryanair mantuvo una base operativa en la infraestructura reusense.
Nuevas rutas confirmadas
A esta ampliación se suma el crecimiento de los vuelos a París por parte de Vueling, que pasará de dos a tres frecuencias semanales, así como la extensión de la operativa chárter con Oporto, que se alargará de cinco a trece semanas. El objetivo es reforzar la oferta más allá del binomio sol y playa y ampliar el abanico de conexiones europeas. En este sentido, en 2026 también se incorporan nuevas rutas, con easyJet abriendo conexiones con Newcastle, Bristol y Londres Gatwick, mientras que Jet2.com estrenará una nueva operativa con Londres Gatwick.
En esta línea, entre las principales novedades de 2026 destaca el adelanto del inicio de las operaciones de Ryanair, que comenzará a volar a principios de marzo con rutas a Dublín, Shannon, Bruselas y Londres. También destaca el incremento de capacidad de Jet2.com, que en el mes de abril aumentará un 45% su oferta de plazas, reforzando el peso de los mercados británico e irlandés como principales motores del tráfico aéreo en Reus.
La futura estación intermodal abrirá nuevas oportunidades para el Aeropuerto y la Costa Daurada
La presidenta de la Diputació de Tarragona, Noemí Llauradó, subraya que en 2026 se seguirá trabajando para “alargar la temporada de marzo a noviembre y avanzar en la diversificación de mercados, destinos y aerolíneas”. Según Llauradó, “el incremento de la actividad y de la desestacionalización en los últimos años en el Aeropuerto de Reus es un muy buen indicador del valor del trabajo realizado”.
Un horizonte de crecimiento
En la misma línea, la alcaldesa de Reus, Sandra Guaita, pone en valor la labor de la Taula Estratègica de l’Aeroport, que “trabaja para desestacionalizar la actividad, diversificar compañías y abrir nuevos mercados”, y apunta que la futura llegada de la alta velocidad a través de la estación intermodal y la conexión entre los aeropuertos de Reus, Barcelona y Girona “abrirán nuevas oportunidades para la infraestructura, el sector turístico de la Costa Daurada y el conjunto del territorio”.
El año 2025 confirmó el peso determinante de los mercados británico e irlandés, que concentraron cerca del 86% del total de pasajeros, pero también evidenció avances en la distribución temporal de la demanda. Los meses fuera del verano ya concentran casi el 35% del total de viajeros, un peso muy superior al de hace una década y que muestra una evolución hacia una progresiva desestacionalización del aeropuerto.