Precios
Más impuestos al alcohol y las bebidas azucaradas, recomendación de la OMS
La ONU alerta de que las bajas tasas no frenan el consumo de azúcares y alcohol, y agravan enfermedades como la obesidad, la diabetes o las cardiovasculares

Una copa de vino.
Los impuestos aplicados a las bebidas alcohólicas y azucaradas son excesivamente bajos en la mayoría de los países y no contribuyen de forma eficaz a reducir su consumo, lo que acaba alimentando problemas de salud como la obesidad, la diabetes, las dolencias cardíacas o el riesgo de cáncer, ha advertido este martes la Organización Mundial de la Salud (OMS).
La agencia de la ONU ha publicado dos informes en los que revela que las tasas sobre las bebidas azucaradas apenas alcanzan de media el 2 % de su precio final y, además, suelen aplicarse solo a una parte de estos productos. En el caso del alcohol, los impuestos son algo más elevados, con una media del 14 % para la cerveza y del 22,5 % para los licores, aunque la OMS considera que siguen siendo insuficientes.
“En la mayoría de los países estos impuestos son demasiado bajos, están mal diseñados, rara vez se ajustan y no suelen estar alineados con los objetivos de salud pública”, ha señalado el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, en su primera rueda de prensa de 2026. Como consecuencia, ha añadido, el alcohol y las bebidas azucaradas se han vuelto más asequibles, mientras aumentan las enfermedades y lesiones asociadas a su consumo, con mayor presión sobre los sistemas sanitarios y los presupuestos públicos.
Zumos, batidos, cafés o tés preparados
Según los informes, al menos 116 países aplican impuestos a las bebidas azucaradas, especialmente a los refrescos, aunque en muchos casos quedan excluidos otros productos como zumos, batidos o cafés y tés preparados. En cuanto al alcohol, existen impuestos en al menos 167 países y otros 12 lo prohíben completamente, pero aun así estas bebidas se han abaratado en términos relativos al no actualizarse las tasas conforme a la inflación y el crecimiento de los ingresos.
La OMS también destaca que el vino no está sujeto a impuestos en 25 países, muchos de ellos europeos, a pesar de los riesgos para la salud asociados a su consumo. Tedros ha subrayado que los impuestos sanitarios no son una solución sencilla y pueden encontrar resistencia, pero bien diseñados son una herramienta eficaz para reducir la mortalidad y la obesidad, como demuestran experiencias en países como Filipinas, Lituania o el Reino Unido.
Además de su impacto en la salud, estas tasas pueden generar ingresos fiscales significativos para reforzar la cobertura sanitaria, en un contexto marcado por recortes y tensiones en muchos sistemas de salud. El responsable de la OMS ha recordado la iniciativa “3 para 35”, lanzada el pasado año, que insta a los países a aumentar al menos un 50 % los impuestos al tabaco, el alcohol y las bebidas azucaradas de aquí a 2035.
Tedros ha advertido finalmente de que este tipo de impuestos deben revisarse de forma periódica para mantener su eficacia y cumplir los objetivos de salud pública.