Voleibol
Vlado Stevovski, técnico del SPiSP: "Queremos seguir representando a Tarragona con la misma pasión"
El técnico macedonio inicia su 24ª temporada en el club —14ª como entrenador— con la ilusión de seguir haciendo crecer al SPiSP en la Superliga

Vlado Stevovski posa para el Diari antes del entrenamiento del jueves.
A sus 24 años en Tarragona, Vlado Stevovski ya es una institución en el San Pere i Sant Pau al que llegó como jugador y al que ahora dirige desde hace 14 años, siendo una de sus grandes leyendas. Ha vivido todas las etapas del club: los días de gloria europea, los descensos, la reconstrucción y el regreso a la Superliga 1, donde los rojillos volverán a competir este sábado por segunda temporada consecutiva. Con serenidad y pasión intacta, el técnico analiza la nueva temporada y reivindica el valor de representar a toda una ciudad en la máxima categoría. La permanencia es el objetivo, pero se sueña con más.
¿Cuántos años lleva ya vinculado al San Pere i Sant Pau?
Aquí llevo 24 años, de los cuales 14 han sido como entrenador.
Si le hubieran dicho entonces que pasaría casi media vida en este club, ¿qué habría pensado?
Cuando llegué, con 24 años, solo pensaba en vivir una nueva experiencia y descubrir otro mundo. Mi hermano vino antes que yo, y lo que parecía una aventura de una temporada se ha convertido en 24 años de mi vida.
¿Por qué sigue aquí después de tanto tiempo?
Este club es como mi casa y mi familia
Porque este club es como mi casa y mi familia. Nos sentimos valorados, cómodos y apoyados por la junta y la afición. El proyecto deportivo ha crecido de manera constante y eso nos motiva a seguir.
Ha visto al club en la élite, también en sus peores momentos, y ahora de nuevo en la máxima categoría. ¿Qué significa haber vivido todo ese proceso?
Llegué cuando el club estaba en Superliga 1, una etapa preciosa. Incluso llegamos a clasificarnos para jugar en Europa. Después vinieron tiempos difíciles, con problemas económicos que nos llevaron a bajar hasta Primera Catalana. Pero volvimos. Y lo hicimos gracias al esfuerzo de mucha gente: la junta, los jugadores —algunos incluso sin cobrar— y todos los que han creído en este proyecto. Hoy el club vuelve a estar donde merece, y eso me hace muy feliz.
El año pasado lograron la permanencia con cierta solvencia. ¿Qué objetivo se marcan esta temporada?
Cada año es distinto. El pasado fue complicado por la llegada tardía de varios jugadores, pero logramos salvarnos. Este curso afrontamos otro reto con ilusión y una plantilla nueva. Hemos podido trabajar desde el inicio y eso nos da confianza para arrancar la liga preparados.
¿Qué valoración hace del nuevo equipo?
Estoy satisfecho. Hemos renovado buena parte de la plantilla porque queríamos cambiar el rumbo deportivo. Buscamos más equilibrio en todas las posiciones para tener alternativas durante la temporada. Estoy contento con el grupo y con el compromiso que han mostrado desde la pretemporada.
También ha sido un verano de despedidas. ¿Cómo se gestiona decir adiós a jugadores tan importantes como Elio Carrodeguas o Samu Pacheco?
Todos los que han pasado por aquí forman parte de nuestra familia
No es fácil. Todos los que han pasado por aquí forman parte de nuestra familia. Pasamos muchas horas juntos, más que con nuestras propias familias, y cuesta. Pero el deporte exige tomar decisiones. Era el momento de refrescar el vestuario, de introducir gente nueva.
¿Ese cambio responde a la necesidad de mantener viva la motivación?
Sí. Después de tantos años juntos, el vestuario necesitaba aire fresco. Las nuevas caras ayudan a cambiar la dinámica y la rutina. También a mí me motiva ese cambio, porque me obliga a renovarme.
¿Cómo mantiene viva la pasión después de tantos años?
Porque el voleibol es parte de mi vida. Juego desde los 12 años y, aunque estudié otra carrera, siempre he estado vinculado al deporte. Me ilusiona ver cómo los jugadores progresan, cómo el trabajo diario da resultados. Cada temporada es un nuevo reto, y eso me mantiene con energía.
Siempre ha dicho que prefiere fichar buenas personas antes que buenos jugadores. ¿Sigue siendo su filosofía?
Totalmente. Aquí lo fundamental es la disciplina, el compromiso y el sacrificio. Si todos vamos en la misma dirección, el éxito llega. Es fácil cuando todo va bien, pero lo importante es mantenerse unidos cuando las cosas se complican.
¿Cómo ve el nivel de la Superliga este año?
Ha subido mucho. Será una liga muy competida. Todos los equipos se han reforzado bien y la nueva normativa, que permite un extranjero más en pista, ha elevado el nivel. Nos espera una temporada exigente.
¿Cuáles serán los puntos fuertes del SPiSP?
Ser fuertes en casa es clave
Nuestra unidad. Siempre ha sido nuestra gran virtud: jugar como un bloque. Y además contamos con un gran apoyo en nuestro pabellón, donde la afición nos da un impulso extra. Ser fuertes en casa es clave.
El pabellón de Sant Pere i Sant Pau es un fortín. ¿Esa debe volver a ser la base?
Sin duda. El año pasado sumamos puntos muy importantes aquí, incluso ante rivales fuertes, y eso fue decisivo para lograr la permanencia. Este año queremos repetirlo y, además, mejorar fuera de casa.
¿Qué objetivo se marcan con la Copa del Rey? ¿Estar ahí es un objetivo marcado en rojo?
Es una competición bonita, pero está lejos todavía. Ahora solo pensamos en el debut ante Teruel y después en Soria. Lo importante es trabajar bien cada semana; los resultados llegan cuando el día a día se hace bien.
Por último, ¿qué mensaje quiere enviar a la afición y a la ciudad de Tarragona?
Somos el único equipo de Tarragona que compite en la máxima categoría estatal en deportes colectivos. Eso merece respeto y orgullo. El año pasado el pabellón fue una fiesta cada fin de semana. Invito a toda la ciudad a venir, disfrutar y apoyarnos. Representamos a Tarragona por toda España y queremos seguir haciéndolo con la misma pasión.