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Crisol de Frutos Secos, con sede en Riudoms, presenta concurso voluntario de acreedores
La empresa agroalimentaria acumula, junto a otras tres sociedades vinculadas, un pasivo de unos 40 millones de euros, tras no prosperar el plan de reestructuración aprobado en junio de 2025 por el Juzgado Mercantil de Tarragona

Imagen de archivo de una campaña de la avellana en el Baix Camp.
Crisol de Frutos Secos SAT, con sede en Riudoms, ha presentado ante el Juzgado Mercantil número 1 de Tarragona concurso voluntario de acreedores (junto a las sociedades vinculadas Crisolar Nuts SL, Llanos del Almendro SAT y Diamante SAT), con un pasivo de cerca de 40 millones de euros, tras no prosperar el plan de reestructuración iniciado en junio de 2025 tras su homologación por parte del mismo juzgado. Ahora se ha designado al despacho AC Reestructura como administrador concursal, que dispondrá de un mes desde su aceptación para comprobar los saldos de los acreedores y examinar el plan de viabilidad presentado por estas sociedades.
Este grupo empresarial, con algo más de 50 trabajadores en sus cuatro sociedades, pero más de 13.000 agricultores en las 18 sociedades agrarias de transformación y cooperativas vinculadas, tomó la decisión de presentar concurso voluntario de acreedores el pasado mes de diciembre, tras un descenso en su facturación de más del 50% respecto a los 35 millones de euros de junio de 2025 (fecha en la que cierran el año en su contabilidad).
Se trata de una caída que se añade a un retroceso sostenido en el volumen de negocio, en una empresa que llegó a facturar 70 millones de euros hace siete años (en el momento de máxima cotización internacional de la almendra), con una producción de 12 millones de kilos de frutos secos. En 2024, esa producción había descendido a 8 millones de kilos, y en 2025 a unos escasos 5 millones.
Mala campaña de la almendra
Este grupo empresarial señala que a pesar de que estas sociedades ya habían realizado un primer pago el pasado 30 de septiembre de 2025 a sus acreedores en cumplimiento del plan de reestructuración homologado, se han visto obligadas a solicitar el concurso voluntario por la desconfianza que había generado en el sector las impugnaciones presentadas por diversas entidades financieras a estos planes de reestructuración. A esta circunstancia se le añade el hecho de que en la última campaña de recolección de almendra (de agosto a octubre de 2025) sus afiliados no suministraron un volumen de almendras mínimo que garantizase la actividad de las empresas.
Alrededor de un 40% de esos agricultores afiliados se encuentran en Andalucía, otro 30% en Aragón y un 20% en Castilla-La Mancha. El restante 10% se distribuye en Catalunya, Comunitat Valenciana, Illes Balears y Murcia. La situación de insolvencia que atraviesan las sociedades tuvo su origen -aseguran desde esta empresa- en la volatilidad del mercado internacional de la almendra. A ello se sumó una limitada capacidad de procesamiento de almendra en cáscara, que ralentizaba su entrada en el mercado y elevaba significativamente los costes operativos, a lo que se le añadía una estructura laboral en su opinión sobredimensionada. Adicionalmente, la reducción de los límites de financiación que las entidades financieras aplicaron durante el año 2024 impidieron a estas empresas, aseguran, poder operar con normalidad en el mercado.
Nosotros creemos que hay elementos para buscar la continuidad (Miquel Borràs, gerente de Crisol de Frutos Secos)
Durante estos meses, los directivos de Crisol también han explorado otras alternativas como la firma de acuerdos accionariales y comerciales con nuevos socios, pero finalmente no ha sido posible llegar a un acuerdo, señalan desde esta empresa. Ante esta situación de baja actividad, y pese a que desde la empresa se asegura que las sociedades estaban al corriente de sus obligaciones con empleados, Agencia Tributaria y Seguridad Social, se ha optado por presentar la solicitud de concurso con el objetivo de evitar un deterioro aún mayor de su situación financiera en perjuicio de sus acreedores.
La voluntad es la continuidad. En conversación con el Diari de Tarragona, Miquel Borràs, gerente de Crisol de Frutos Secos, explica que "se trata de un concurso voluntario de continuidad, con el que queremos llegar a un nuevo acuerdo con los acreedores y mantener parte de la estructura que tenemos. Nosotros creemos que hay elementos para buscar la continuidad".