Conflicto
Colau y Coronas llegan a Barcelona tras ser deportados de Israel y denuncian un “trato denigrante”
En la terminal del aeropuerto del Prat les esperaban familiares, amigos, compañeros de partido y activistas propalestinos, así como dirigentes de los Comuns y de Esquerra Republicana

Ada Colau y Jordi Coronas llegan al aeropuerto del Prat
La exalcaldesa de Barcelona, Ada Colau, y el concejal de ERC en el Ayuntamiento, Jordi Coronas, llegaron la noche de este domingo al aeropuerto del Prat tras ser deportados por Israel, donde fueron detenidos entre el miércoles y el jueves en aguas internacionales cuando participaban en la misión humanitaria Global Sumud Flotilla, que pretendía romper el bloqueo a la Franja de Gaza.
Colau y Coronas aterrizaron en Barcelona a las 22:50 horas procedentes de Madrid, adonde habían sido trasladados desde Tel Aviv junto a otros 21 activistas españoles. En la terminal del aeropuerto del Prat les esperaban familiares, amigos, compañeros de partido y activistas propalestinos, así como dirigentes de los Comuns y de Esquerra Republicana, entre ellos Oriol Junqueras, Elisenda Alamany y Jéssica Albiach.
En sus primeras declaraciones, Colau denunció el “trato denigrante” recibido por parte de Israel y advirtió que durante su detención “se han violado todos los derechos de los activistas de la Flotilla”. “Nos han tratado mal, pero no es nada comparado con lo que vive cada día el pueblo palestino”, afirmó la exalcaldesa, que calificó la actuación israelí de “secuestro ilegal en aguas internacionales”.
Por su parte, Jordi Coronas fue aún más contundente y calificó a Israel de “Estado fascista, corrupto y genocida”, asegurando que “la prioridad debe ser acabar con este gobierno”. Ambos hicieron un llamamiento a mantener las movilizaciones en apoyo al pueblo palestino y a favor de la liberación de los activistas que continúan encarcelados, entre ellos la diputada de la CUP Pilar Castillejo y el miembro del secretariado nacional Adrià Plazas, quienes se negaron a firmar la deportación por considerarla un reconocimiento de entrada ilegal en Israel.
Colau relató que durante su llegada al puerto fueron rodeados por centenares de policías israelíes “muy agresivos”, obligados a permanecer de rodillas durante horas y sometidos a gritos, insultos y registros violentos. Según explicó, fueron trasladados a la prisión de máxima seguridad de Ketziot, en el desierto del Néguev, donde pasaron tres días en condiciones “arbitrarias e inhumanas”. “No hubo ningún procedimiento garantista; se violaron todos nuestros derechos”, afirmó.
La exalcaldesa añadió que dentro del centro penitenciario había una gran fotografía de Gaza devastada con el mensaje “Bienvenidos a la nueva Gaza”. También denunció que fueron despojados de sus pertenencias, mantenidos en celdas pequeñas y sometidos a temperaturas extremas sin apenas comida ni agua.
Colau y Coronas destacaron que las movilizaciones masivas en Cataluña y otras ciudades europeas les dieron “mucha fuerza” durante el cautiverio. “La presión social funciona; se está produciendo un cambio de paradigma”, afirmó Colau, en referencia a la manifestación del sábado en Barcelona que reunió entre 70.000 y 300.000 personas, según las fuentes.
Los dos activistas llegaron al aeropuerto entre aplausos, abrazos y cánticos a favor de Palestina, después de casi un mes de travesía desde que zarparon del puerto de Barcelona con la misión de abrir un corredor humanitario hacia Gaza.