Meteorología
El invierno más lluvioso desde 1995: Tarragona, entre las zonas más afectadas por los temporales
El mes de enero ha estado marcado por el paso continuado de borrascas atlánticas que han dejado precipitaciones muy abundantes, temperaturas contenidas y episodios puntuales de nieve en cotas bajas del interior

Peatones a la altura del Balcó del Mediterrani con paraguas en la mano.
El mes de enero ha sido especialmente lluvioso en Tarragona y en el conjunto de Catalunya, marcado por el paso continuado de borrascas atlánticas que han dejado precipitaciones muy abundantes, temperaturas contenidas y episodios puntuales de nieve en cotas bajas del interior.
En la demarcación de Tarragona, varios episodios de lluvia intensa dejaron registros destacados, especialmente en comarcas del interior y del prelitoral. El 17 de enero se alcanzaron intensidades de precipitación elevadas en puntos como Blancafort (Conca de Barberà) donde se registraron hasta 2,3 litros por minuto y en Constantí con 2,1 litros en un solo minuto, siendo dos de los valores más altos del episodio en Catalunya. Días más tarde, el 27 de enero, una nueva perturbación volvió a dejar lluvias intensas en la Conca de Barberà, con 1,7 litros en un minuto en l’Espluga de Francolí.
El día 24 de enero, una nueva borrasca cruzó el territorio y provocó precipitaciones generalizadas en el centro y este de Catalunya, y en esta ocasión fue el turno de la nieve. En el Baix Camp, en Prades (926 m), se acumularon hasta 16 centímetros, uno de los registros más destacados del episodio en el sur del país.
Meteorológicamente, el mes estuvo dominado por la circulación de bajas atlánticas canalizadas entre un bloqueo anticiclónico en el nordeste de Europa y el anticiclón de las Azores, desplazado hacia el sur. Esta configuración favoreció el paso constante de frentes, con lluvias persistentes, especialmente en la mitad oeste del país, y temperaturas relativamente frías, aunque sin episodios prolongados de inversión térmica.
A nivel histórico, y aunque aún queda invierno, el acumulado de precipitaciones de diciembre y enero ya sitúa este invierno como el más lluvioso desde 1995-1996 y, en algunos puntos, al menos desde 1950. Así lo ha informado el Servei Meteorològic de Catalunya (Meteocat). Para encontrar pluviometrías comparables, habría que remontarse al temporal Glòria de 2020. Sin embargo, a diferencia de aquel episodio concentrado, la lluvia de este año se ha distribuido en varios periodos, con récords locales como 185 mm en Sant Pere Pescador o 442 mm en Girona.
En cuanto a las temperaturas, enero fue en general normal, con valores ligeramente fríos en zonas de montaña y algo más cálidos en áreas bajas, debido a la ausencia de episodios persistentes de niebla. La irradiación solar, por su parte, se situó por debajo de la media como consecuencia de la elevada nubosidad asociada a los numerosos episodios de precipitación.