Estados Unidos ataca a Venezuela
Empresas españolas en Venezuela contienen el aliento ante la escalada del conflicto
Telefónica, BBVA y Repsol siguen de cerca la situación mientras España se juega 1.300 millones de euros en relaciones comerciales

Manifestación de ciudadanos venezolanos en la Puerta del Sol, en Madrid.
La incertidumbre se respira entre las empresas españolas con presencia en Venezuela. Gigantes como Telefónica, BBVA o Repsol siguen con atención la crisis política y militar que amenaza la relación comercial entre ambos países, valorada en unos 1.300 millones de euros.
Desde Telefónica, fuentes internas aseguran que la prioridad es "garantizar la continuidad de las operaciones y la seguridad de las personas". BBVA, con 1.837 empleados en Venezuela, y Repsol, centrada en regiones fuera de Caracas, mantienen sus actividades pese a la tensión.
El sector energético está especialmente vigilante. Tras la revocación por EE. UU. del permiso de exportación de crudo en marzo de 2025, Repsol sigue operando en gas, mientras Pdvsa asegura que la producción y refinación continúan con normalidad. Donald Trump anunció un plan para impulsar la producción petrolera estadounidense en el país, lo que podría impactar en el mercado global.
No solo el petróleo está en juego. Iberia mantiene suspendidas sus operaciones hasta finales de enero siguiendo recomendaciones de AESA. La balanza comercial refleja un déficit creciente para España: de enero a septiembre de 2024, las exportaciones sumaron 188,9 millones frente a importaciones por 1.170 millones de euros, concentradas en hidrocarburos.
Las inversiones y el flujo migratorio también podrían verse afectados. Los patrimonios venezolanos son el tercer mayor inversor latinoamericano en vivienda en España, especialmente en zonas 'prime' de Madrid y la costa, con 1.689 operaciones en 2024, un 78 % más que en 2020.
La cautela y la vigilancia marcan la agenda de las compañías españolas mientras Venezuela atraviesa uno de sus momentos más inciertos en años.