Caso Epstein
Epstein vuelve a salpicar a las realezas europeas: Reino unido, Noruega y Dinamarca
La publicación de nuevos documentos judiciales reaviva la polémica por los vínculos del pederasta convicto con miembros de varias casas reales

La duquesa de York, Sarah Ferguson, asiste a la misa de Pascua en el Castillo de Windsor, al oeste de Londres, Reino Unido, el 20 de abril de 2025
La reciente publicación de más de tres millones de documentos relacionados con el caso del financiero estadounidense Jeffrey Epstein —condenado por tráfico sexual de menores y muerto en prisión en 2019— ha provocado un fuerte impacto en varias casas reales europeas, incluyendo la británica y la noruega, y ha puesto bajo escrutinio a figuras cercanas a otras coronas. La difusión de los archivos por el Departamento de Justicia de Estados Unidos ha desvelado correos, fotografías y comunicaciones que reabren viejas controversias y generan nuevas críticas públicas.
Reino Unido: Sarah Ferguson le propuso matrimonio a Epstein
En el Reino Unido, los archivos han vuelto a poner en el centro de la polémica al príncipe Andrés Mountbatten-Windsor, hermano del rey Carlos III, y a su exesposa Sarah Ferguson, duquesa de York.
Los documentos, divulgados la última semana, incluyen intercambios de correos electrónicos entre Ferguson y Epstein en 2009 y 2010, en los que la exduquesa expresa un afecto personal hacia el financiero y llega incluso a ofrecerle matrimonio: “Estoy a tu servicio. Cásate conmigo”, reza uno de los mensajes más llamativos. En otros, agradece efusivamente su apoyo y describe a Epstein como un “amigo” cercano. Estas comunicaciones contrastan con las afirmaciones previas de Ferguson de haber cortado lazos con Epstein después de su primera condena y han reavivado las críticas hacia su conducta
Paralelamente, una segunda mujer ha presentado nuevas acusaciones contra el príncipe Andrés (de forma anónima), insinuando que Epstein organizó en 2010 un viaje de una joven de 20 años a su residencia de Royal Lodge, donde supuestamente mantuvo relaciones con ella y la llevó a tomar el té al Palacio de Buckingham al día siguiente. El Gobierno británico ha intensificado la presión para que Andrés testifique ante un comité del Congreso de Estados Unidos sobre su relación con Epstein, en un gesto inusual de exigencia de transparencia de parte de las autoridades.
Además, los medios divulgaron el fin de semana una fotografía comprometedora donde Andrés aparece arrodillado en el suelo junto a una mujer que yace a su lado.
Noruega: La princesa heredera implicada
El escándalo ha trascendido el Atlántico para golpear con fuerza a la princesa heredera de Noruega, Mette-Marit, cuyo nombre aparece más de mil veces en la base de datos de correos y mensajes vinculados a Epstein entre 2011 y 2014.
Los documentos muestran que Mette-Marit mantuvo extensos contactos con Epstein, incluso tras su condena en 2008 por delitos sexuales, intercambiando correos de tono personal y, en algunos casos, coqueteo y comentarios sugestivos. En uno de ellos, según publicaciones, la princesa se refiere a Epstein de manera informal e incluso bromea sobre la elección de imágenes para la habitación de su hijo adolescente.
La Casa Real noruega ha confirmado que Mette-Marit cortó todo contacto con Epstein en 2014, pero la revelación ha generado un fuerte rechazo en la opinión pública. En un comunicado oficial, la princesa reconoció que mostró “pobre juicio” al mantener esa relación y expresó su “profunda compasión y solidaridad con las víctimas de los abusos cometidos por Jeffrey Epstein”.
El primer ministro noruego, Jonas Gahr Støre, respaldó la autocrítica de la princesa, calificando su juicio como deficiente y señalando que la revelación llega en un momento delicado para la monarquía, a pocos días de que comience en Oslo el juicio por 38 cargos, entre ellos violación y agresión, contra Marius Borg Høiby, hijo mayor de Mette-Marit de una relación anterior
Dinamarca: mención indirecta
En el caso de Dinamarca, las revelaciones más recientes del archivo Epstein han generado ruido mediático, pero no han aportado pruebas de una relación directa o personal entre el financiero estadounidense y miembros de la familia real danesa. El nombre del rey Federico X —entonces príncipe heredero— y referencias a otros integrantes de la Casa Real aparecen de forma tangencial en algunos documentos, principalmente en listas de invitados a eventos internacionales, agendas de terceros o comunicaciones internas de Epstein en las que se mencionan contactos de alto nivel sin que exista constancia de encuentros, intercambios de correos electrónicos o relaciones sostenidas.
Ante la circulación de estas informaciones, la Casa Real danesa ha subrayado, a través de fuentes próximas citadas por medios locales, que no hubo trato personal ni relación alguna entre Epstein y los miembros de la familia real, y que cualquier mención responde al uso habitual del nombre de figuras públicas por parte del financiero para inflar su red de influencia. Analistas y expertos en realeza coinciden en que, a diferencia de los casos británico y noruego, en Dinamarca no se han revelado elementos comprometedores, aunque el país no ha escapado al escrutinio público provocado por el alcance internacional de los archivos.