De ruta por Tarragona: El paraíso bajo el cielo de la Terra Alta

Fontcalda. Entre los contrafuertes de la Serra de Pàndols nace una fuente termal a la que se le atribuyen propiedades curativas. Sus aguas crean piscinas naturales de ensueño

24 agosto 2023 11:40 | Actualizado a 24 agosto 2023 13:18
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En la comarca de la Terra Alta, entre los municipios de Gandesa y El Pinell de Brai, destaca la Serra de Pàndols, una sierra conocida, entre otras cosas, por los combates de infantería que se sucedieron en el marco de la Guerra Civil. La que fuera una posición clave es, a su vez, una cordillera que alberga lo que un fraile aragonés describió como el cielo en la tierra.

En este lugar, entre los contrafuertes de Pàndols, nace una fuente termal a la que se le atribuyen propiedades curativas, junto a la cual se construyó el santuario dedicado a Nuestra Señora de la Fontcalda a la que se acude en romería el primer domingo de mayo.

La Fontcalda, como la conocemos en nuestros tiempos, es una sinfonía de agua y roca grisácea cuyas aguas se abren paso a los pies de imponentes riscos creando piscinas naturales de ensueño. En la ruta de esta semana, descubrimos uno de los lugares más pintorescos de las montañas de Tarragona haciendo uso de la no menos popular Vía Verde del Valle de Zafán, la misma por la que circulaba el ferrocarril.

$!Vista desde Els Estrets de Dalt. Foto: Santi García

Dificultad de la ruta

El Método SENDIF, creado por la Taula de Camins de l’Alt Pirineu i Aran, sostiene que la dificultad de un itinerario de senderismo depende, por una parte, del esfuerzo físico que este supone y, por otra parte, de los obstáculos del camino.

Desde el punto de vista de la dificultad física este recorrido es fácil, de ahí que sea un itinerario indicado para hacer en familia.

En lo que respecta a la complejidad técnica, conviene prestar atención a las barandillas: algunas están en mal estado y entre ellas y el camino puede haber algo de exposición al vacío.

Instrucciones de la ruta

La Fontcalda se encuentra, en palabras de Pascual Madoz, «en el fondo de un escarpadísimo y pintoresco valle». Su situación explica la estrechez y sinuosidad de la carretera que une el santuario con Gandesa.

Así pues, podemos empezar la ruta o bien desde la propia Fontcalda gracias al desvío que surge en la C-43 o bien desde la antigua estación de tren de Prat de Comte. La primera opción nos regalará una vista inigualable del santuario a cambio de extremar la precaución al volante.

$!Antigua estación de Prat de Comte. Foto: Santi García

Entendiendo la estación como punto de partida, caminaremos por la Vía Verde en dirección a La Fontcalda. Ello supondrá cruzar un par de túneles en los que se agradece disponer de una linterna.

Tan pronto completamos el descenso hasta las aguas del río Canaletas y visitamos el conjunto del santuario, remontaremos las aguas por las escaleras esculpidas en la piedra. La última parada es el área interpretativa de la Vall de la Jepa. En su bifurcación seguiremos por la derecha y así llegaremos a la antigua estación de tren.

Aguas milagrosas de la Fontcalda

A los pies de los riscos de la Fontcalda, a un margen de los denominados Els Estrets de Dalt, surge el chorro de agua de propiedades curativas que da nombre al lugar.

De acuerdo con el comentario del propio Pascual Madoz en su Diccionario Geográfico, estas aguas «son potables y de buen sabor estando frías. [...] Curan pronto y radicalmente las erupciones herpéticas de toda especie».

$!El río Canaletas y la Fontcalda. Foto: Santi García

En esta misma línea, la Memoria sobre las aguas de la Fontcalda, publicada por Andrés Guiamet el 30 de enero de 1858, sostiene que son virtuosas a la hora de aliviar enfermedades cutáneas, reumáticas y el estreñimiento digestivo. ¿Serán verdaderamente tan milagrosas?

La huella de la Guerra Civil

La Serra de Pàndols fue un escenario codiciado en la Guerra Civil. En un principio fue ocupada por los republicanos, quienes resistieron en sus riscos el envite de la contraofensiva franquista.

Sin embargo, rindieron la posición después de continuos combates y bombardeos que allanaron el camino de los nacionales hasta la ermita de Santa Magdalena, punto desde el que los republicanos dominaban el acceso a la Punta Alta, la cota máxima de la sierra.

Justo en ella construyó un monumento en memoria de la Quinta del Biberón, cuyos integrantes no superaban los diecisiete años cuando fueron llamados a filas en abril de 1938. Coincidiendo con el ataque de Lleida, Gandesa, Balaguer, Tremp y Camarasa, el bando republicano movilizó a 30.000 jóvenes procedentes del territorio cuyo control mantenía.

La privilegiada posición del monumento a la paz nos ofrece una vista panorámica de la cordillera, así como información de los espacios en los que tuvo lugar el conflicto.

Esta visita, que complementa y contrasta a la perfección la ruta, nos invita a profundizar sobre este capítulo de nuestra historia, así como a descubrir otros tantos lugares que jugaron un papel crucial a lo largo de la Guerra Civil. Ya que estamos en la zona, podemos visitar en la localidad de Gandesa el Museo Memorial de la Batalla de l’Ebre.

$!La Fontcalda vista desde la Vía Verde. Foto: Santi García

Más información

Distancia: 4,2 km

Desnivel positivo: 118 m

Duración: 1 hora y media

Dificultad física: fácil

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